Las primeras fueron las más inocentes. Como las ganas de comerte la boca al final de una noche o de quedarme a dormir con vos.
Luego las que quedaron asociadas a ese depto en 1era junta, el cual siempre me hace pensar en vos cada vez que paso.
Acá no soy específico porque no termino más, pero estaba dispuesto a todo. Estaba loco de ganas. Ganas de vos.
Y digo estaba pero esa locura no desaparece así como si nada. Vuelve cada tanto para hacerme revivir fantasías.












