Estaba a punto de dormir y comencé a recordarte...
Me di cuenta de tantas cosas al mismo tiempo, tantas imagenes revueltas con risas, nervios y nostalgia pasaron por mi cabeza que sentí la necesidad de hablarte (diría por última vez pero sería una mentira para convencerme).
Como sé que no lo verás y que no responderás, me puse a hacerlo en mi mente; pidiendo que de alguna manera esta informacion te llegara en forma de susurro indescifrable, de energía o de mensaje inconsciente, con la intención de que no te afectara o te hiciera mirar hacia atrás por un segundo, pero que sí una parte de ti pudiese reconocer el mensaje.
Ante la incertidumbre y la angustia que me dio pensar en la posibilidad de no decir todo lo que queria expresar, perderme en los recuerdos y no terminar ese mensaje, recordé este lugar y me di cuenta de que no hay mejor espacio que este para que quede mas o menos coherente y que sea parte para siempre de todas esas cosas que me afectaron tanto, que me han hecho sentir tanto, que me ha sido imposible dejar solo en pensamientos o palabras en voz alta porque creo que merecen tener su lugar.
Me cuesta saber cómo empezar, porque entre más pienso, surgen nuevas cosas que quiero decir y aún mas cosas que me hubiera gustado vivir.. asi que quizás suene un poco desorganizada, pero tu siempre supiste encontrarme en mi desorden.
Por mis experiencias quizás, por mi herida de abandono y otras cosas más, soy una persona a la que le cuesta mucho dejar ir a alguien de su vida. Debido a esta característica mía, que muchas veces me ha hecho sufrir por insistir en un lugar que no valía la pena y no poner limites sanos, me he dado cuenta de que cuando siento esta amenaza aparece en mi la reacción de idealizar a la persona que se va, lo que me lleva a intentar reparar el vínculo o finalmente a darme cuenta de que la responsabilidad de este quiebre es mía por todo lo que hice o no hice.
Esta noche, cuando pensé en ti nuevamente pero ya sin evitarlo sino que entregandome al pasado, me di cuenta de que eso no es lo que me ha pasado contigo. Ya ha pasado mucho tiempo desde que dejamos de vernos y hablar, una parte de mi que es la mas racional comprende que esto ya terminó y que no volveré a tener la oportunidad de estar en tu vida, entiendo también que no hay nada que pueda hacer para recuperar lo que fuimos, los recuerdos que tengo no son de una persona perfecta tampoco, pero el dolor sigue ahí; no pienso en hacer todo lo que está a mi alcance para recuperarte o que me recuerdes por mi ego, sino todo lo contrario, entendi que lo que quieres y probablemente lo que necesitas es que ya no insista; pero eso no quiere decir que no esté muy atenta cada día que voy al lugar donde nos conocimos para ver si te encuentro de casualidad, que esté pendiente para ver si escucho tu nombre en alguna conversación solo para confirmar que estas bien, o que al pensar en las personas a las que agradezco o que me llevo en mi corazon de esta etapa tu nombre es el primero que se me viene a la cabeza, junto a lo mas que me ha dolido perder.
Recuerdo las primeras veces que hablamos, pero tristemente hay muchos detalles que ya he olvidado. Lo que no se ha podido borrar es lo que me hiciste sentir, una confianza que no habia sentido antes, tranquilidad, complicidad, alegría y un tira y afloja constante que comenzó a ser mi motivación para levantarme cada día, solo a la espera de qué pasaría, qué me dirías.
Hay tantas cosas a las que no les tomé el peso porque en ese momento, tonta, pensaba que serían para siempre.
Creo que nunca entendiste cuánto te agradecía por haber cruzado tu camino conmigo, por compartir tu tiempo conmigo. Me diste motivación en un momento en que no sabía que quería, me diste compañía cuando me sentía mas sola, me recordabas cuánto valía cada vez que podías, tan solo por ser yo, me pusiste en un pedestal y a pesar de la diferencia de altura siempre sentí que tus ojos me miraban hacia arriba. Y la verdad, siento que de mi parte tambien era así, siempre supe cuanto valias, nunca me importó como eras con nadie más porque una parte de mi sabía que conmigo eras tú, siempre te admiré y me impulsaste a querer ser mi mejor versión pero para mi misma.
Pero lo mas lindo de todo, es que esos sentimientos jamás opacaron tu mirada o te hicieron pensar en protegerme, sino que todo lo contrario, a tus ojos yo siempre fui una guerrera y me lo creí.
Más que recordar lo que hablábamos, recuerdo esas risas que terminaban en lágrimas, pero también esas lagrimas que terminaban en risa, esas miradas cómplices que decían mucho mas de lo que estabamos dispuestos a admitir; es que me recuerdo tantas veces buscando tu mirada cuando estabas cerca o si no escribiéndote un mensaje para tener tu atención... esos recuerdos son los que me hacen sentir más tonta por haber tomado esas decisiones.
No me arrepiento de lo que viví después, porque de todas formas no resuelve nada y creo que todo tiene su sentido y aprendizaje. Pero dios, si pudiera retroceder el tiempo siento que definitivamente haría las cosas diferentes, escuchando a mi corazon.
No se que pasaba en mi mente en ese entonces, estaba tan convencida de que lo nuestro era amistad, tenia tanto miedo de arruinarlo y pensaba que siempre estarías junto a mi si no lo hacía, asi que me convencí de que no pasaba nada. Fue en ese momento que volvió él, alguien conocido, con quien se fueron dando las cosas, me necesitaba y capturó mi tiempo y mi atención, pasaron los meses y una cosa llevó a la otra y me dejé llevar porque pensé que era lo que seguía, lo correcto, no podia haber empezado algo y después terminarlo sin pensar en sus sentimientos.
Y ahí las cosas cambiaron. Se que te hice daño, fue un momento de mi vida tan vertiginoso, me consumió tanto tiempo y energía intentar hacer las cosas bien, me endurecí y salí a la guerra, dejando atrás mucha gente e incluso a mi misma, aquella versión que me habías ayudado a construir.
Al recordar un poco, algo que no quiero hacer detalladamente, diria que fue un periodo de mi vida tan oscuro; no niego que hubieron momentos buenos, pero me consumió, me hizo perder el norte, me desgastó y me trajo muchas consecuencias. No digo que la culpa fue de él, fue mia por las decisiones y responsabilidades que tomé sin deber hacerlo, pero definitivamente lo pagué con creces con todo el tiempo que me costó recoger los trozos de mi misma para armar otra cosa.
Entiendo por qué te alejaste, por qué te escogiste a ti mismo, también entiendo que luego de reencontrarnos tu hayas decidido luchar por lo que tanto te costó construir, aunque una conversación contigo me bastó para saber que sentías algo parecido a lo que sentí yo, mas responsabilidad que amor.
De todas formas, pese al dolor, espero que ese sentimiento haya cambiado y que hoy solo sea brillo el que se vea en tus ojos, esa mirada soñadora, segura y cálida que no supe valorar en su momento.
Se que es posible que no te vuelva a ver nunca más o que no hablemos nunca más, eso es algo que me duele muchísimo, pero tambien entiendo que es lo que debe pasar. Necesito tanto un abrazo tuyo, una conversación simple o profunda, sentir tu compañía y verme reflejada en tus ojos, que la soledad se hace mas fría y más pesada.
Si me pudieran cumplir un deseo es relacion a ti, seria que en algun momento nos pudiéramos volver a encontrar, pero no para retomar algo de lo que vivimos, porque no mereces eso, sino que para construir algo nuevo, para dejarme mostrarte quien soy ahora, conocer nuevamente quien eres tú y no tener limites a la hora de pensar qué podríamos ser juntos. Ni siquiera pediría que funcione, porque no me gustaria forzarlo, solo necesitaría la oportunidad para dejarnos llevar ahora si, para escuchar nuestro corazon, no negar lo evidente y vivir.
Aun asi, te deseo lo mejor, espero de todo corazón que estes bien, rodeado de personas que te valoran, avanzando en el camino que construiste para tu vida, soñando en grande y ojala sin mirar hacia atrás que eso te hace bajar la velocidad.
Ante las condiciones, solo me queda mandarte un abrazo a la distancia, que espero que sientas; llevarme todos esos recuerdos y aprendizajes en mi propio camino porque en realidad no pesan, sino que impulsan; agradecerte por haber cruzado nuestros caminos y permitirme ver tras esa máscara, por acompañarme, aceptarme y quererme; y pedirte perdon por haber abierto los ojos tarde.
Te quiere tu "estimada"
-solo letras-














