“Nunca comprenderé cómo existe gente tan insensible para marcharse de mi vida sin preguntar cómo me siento, ignorando todo como si el vínculo nunca hubiera existido. Traen la palabra, ensucian las promesas, llenan de barro los afectos y se van sin explicación. Ni yo, sintiéndome tan ajeno al amor, podría ser tan inhumano. Sonríen con tal promiscuidad que parecen normales, pero carecen de misericordia y empatía. Lo más amargo es que, a pesar de su vacío, viven rodeados de amistades y de una dicha que les permite prescindir de cualquiera con una facilidad aterradora.”
— Firthunands











