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@tragic-and-young
She already is someone’s wifey, Ethan… Yours.
"I Want To Fix This." { thegunsinmind }
En esos momentos Rhylan comprendía, más que nunca, que jamás sería perfecta. Pese a lo torneado que fuera su cuerpo y su estricta alimentación. Sin importar que tan precisos sean sus horarios de vida, ella era una pieza rota de colección. Abandonada al fondo de una repisa donde no inmute a nadie, donde no lastime. Estaba contenta en su pequeño y reservado rincón, obteniendo visitas furtivas como estrellas fugaces en el cielo, en tal caso, porque tendría que disculparse por algo que ella no pidió. Cuando se ha visto a un tigre derramar una lágrima al devorar un mono.
“Las cosas caen por su propio peso, ¿alguna vez has escuchado hablar de eso?” intervino con voz distante, un cambio que ella no hubo notado “Sin importar los esfuerzos, al final, la verdad sale a la luz. Eso es lo que ha pasado. Hemos mostrado nuestra verdadera naturaleza” y aun cuando quiera dar vuelta al reloj para que la arena se vacíe en el contenedor opuesto, las circunstancias serán las mismas. En un mundo paralelo una Rhylan más sentimental intentaría arreglar las fisuras, poner una sonrisa en su rostro y fingir que nada se ha roto. Pero los tigres no suelen derramar lágrimas y ella tampoco.
“Weren’t we like a pair of thieves, with tumbled locks and broken codes. You can not take that from me, my small reprieves, your heart of gold. Weren’t we like a battlefield, locked inside a holy war. You’re lovin’ my due diligence The only thing worth fighting for.”
Lera Lynn (via thebloodinmyfingers)
“I Was Wrong” {blackxparadex}
Lo ridículo no recaía en el tiempo que llevaba de pie sobrellevando la conversación o la apariencia hastiada que mostraba su rostro, sino en la poca esperanza que, durante ese tiempo, se iba apagando como la flama de una vela. “¿De qué manera tengo que decirlo?” suspiró sin alterar el timbre de su voz “Oh... es que no basta que lo diga” parecía caer en cuenta de lo inservibles que eran sus palabras, tal vez requería de algún tipo de sacrificio, sacarse el corazón por ejemplo. Sí, tal vez le gustaría eso. “¿Es que debo reparar el daño de alguna manera?” una mueca irónica asomó por sus labios, ¿qué es lo que quería? Por qué no simplemente dar vuelta a la hoja.
Apologetic Starters
"I'm sorry."
"I want to fix this."
"I need you."
"Can we talk?"
"I owe you an apology."
"I shouldn't have lied."
"I really care about you."
"I feel like I can't breath when I think of you hating me."
"I was wrong."
"I know I shouldn't have..."
"I promise I'm going to make it up to you."
"It was my fault."
"Do you need some time?"
"I messed up."
"I'll never do it again."
"I know I wronged you but..."
"I just can't stand being without you."
"I didn't mean to hurt you."
Eres la peor persona que he conocido, arrogante, idiota y egocéntrico. -dijo con rabia mirando a su acompañante- No puede creer como es que acepte salir contigo, eres un pedante y no quiero volver a verte en mi vida.
Intentar conservar la calma era lo mejor que podía hacer, no sería la primera o última vez que le escupiesen a la cara una lista de verdades, en ese caso, para que inmutarse. — Una vida es demasiado tiempo — añadió tras un breve suspiro — finalmente, no es culpa mía que tus estándares sean demasiado altos y estés a la espera del hombre perfecto — no pensaba detenerla, si quería desaparecer de su vida ¡venga, la puerta es muy amplia! que lo hiciera en ese momento pero no sin antes escuchar lo que él tenía por decir.
Mi hiatus ha terminado ¡gracias a todos los dioses! eso me complace a toneladas pues extrañaba mucho estos lares y a toda la gente bella que por aquí habita. Ojalá pudiera decir que leí mucho en mi ausencia o que tengo ideas nuevas pero no, apenas mi cerebro vuelve a la normalidad así que, paciencia que estoy intentando recuperar todo lo que tenía en el aire hace un mes. Además han cancelado hannibal, hay nueva temporada de OITNB, la ship de Vanessa/Ethan en pennydreadful me está matando, true detective es perfecta y no sé como voy a sobrevivir a eso.
Y bueno, que me puse a revisar —con toda la vergüenza acumulada por se una maldita irresponsable, dios, de verdad que lamento haber dejado las cosas así—, lo que deje pendiente y tengo lo siguiente:
+ mandar un privado a thequeenlittlewolf para acosar a alguna de sus bellas muses.
+ llevaba algo muy bello/triste con henrywxnter {MorganxAbel}
+ todo un universo con thegunsinmind pero ya uste’ sabe que no podremos escapar nunca ok
+ & noctemprayers ha regresado y yo tengo que aprovechar para armar algo con ella porque <3
Voy a mandar privados para pedirles disculpas de rodillas además de contestar cosas nuevas. Igual actualizaré mis muses (de nuevo).
A failed marriage, a few relationships, you’re angry at the entire world and men in particular, out of a false sense of entitlement for something you never received. Your entire personality is an extended criticism of my values. Meant, I’m sure, to compel me into engagement through argument. Do you even like what you do? Or is it just a reflexive urge toward authority out of defiance?
Me voy de semi-hiatus.
Estoy a un mes de terminar el año escolar y ya uste’ sabe... la vida se vuelve un caos. Así que pondré casi toda mi atención en hacer bien las cosas para estar libre en vacaciones sin nada que me preocupe.
Me pasaré de vez en cuando para trabajar en mis drafts y publicar algunas cosas, pero la verdad no creo que sean muchas. Tengo varios starters, un par de memes y varios privados por enviar, perdón por el tiempo que me tomaré, entenderé si después de ese tiempo ya resulta aburrido contestarme :))
Mientras tanto, nos estamos viendo pronto.
Olvido. Otro camino. Otra vida… En cinco segundos aquellas puertas parecieron surgir con una fuerza olvidada y un destino quebrado cegado en desistir. El chico de fisuras en cada una de sus aristas, el de colores grises y sonrisas practicadas en una amabilidad necesaria en su mayoría, ahora estaba allí, a nada de lo que desde hace mucho creyó sólo existía en los cuentos que las personas usaban a su favor con tal de no sentirse vacías y perdidas.
¡Atrás. Atrás!
Cada alarma en su ser emprendió la cadena de avisos, picando incluso del más diminuto conector a su favor con el fin de traer de regreso al viejo soldado enfocado en mantenerse lejos del radar con un bolso de sobrevivencias colgando de sus hombros. Muchas veces aquello funcionó, empujándole a dar pasos en retroceso, recobrar una cordura y deshacerse de todo lo que a futuro pudiera interceder entre sus planes oficiales. No obstante, de todas las ocasiones en que Alec se volvió defectuoso, finalmente lo estaba siendo bajo decisión propia. ¿Y cómo no? Poco y nada quedaba del ensimismado y cerrado, del que por mucho tiempo insistió en ser ciego y obstinado siguiendo pensamientos de terceros como el cachorro aturdido y solitario en busca de un hogar. “Somos tu familia, muchacho. Confía en nosotros, el mundo es cruel, no te fíes…” Internamente podría reír por semejantes palabras, reírse de él y su absurda manía tan inequívoca de defender lo innecesario cuando no hacía más que permitir el daño ajeno sobre sí. Creía conocer de la sociedad a su alrededor, estar a salvo entre las personas correctas, luchar por una causa común a favor del futuro… Qué tonto fui, pensó en ese instante en que las dudas golpean pero son insuficientes de poder.
Anda Alec, ve, juega antes de desaparecer como sabes sucederá. Hazlo y aniquila lo poco que tienes de humanidad…
Aquello sí supo llegar a su núcleo interno sosteniendo entre garras y dientes, atraparle y retenerle cuando sus dedos eran incapaces de tomar distancia de las acaricias a las mejillas dispuestas para él. El temor estaba ahí, casi sentado a su espalda rozándole con sus uñas elegantes a lo largo de su espina dorsal, eso en cuanto la vocecita lo reiteraba: Anda, hazlo. Falla Alec, sólo hazlo…
BASTA.
Siseo.
BASTA.
Reiteró dejando que los ojos de Leila le contuvieran hallándose en ellos con fervor, empapándose de lo real y recordar que sin importar qué, todo seguía estando en sus manos, que simplemente él y sólo él decidía cuando dejar de luchar. Fue allí que la voz femenina le trajo a esa vida de vuelta, incitando del rubio a parpadear con una sonrisa magullada entre labios.
No, jamás podría fallarle. Jamás permitiría que nadie a partir de ese entonces le pusiera un dedo encima. Era la hora de enfocarse en una nueva razón: una como ella.
(…) Ahora ya no debes dejarme.
Asintió con una sensación de tener un ave agitando sus alas desde interior de su pecho, comenzando en apartar ese otro temor pasajero a un lado. Sí al menos ella supiera la verdad. Sí al menos él pudiera contarle para saber sí nada de aquello dejaría de ser igual al final de esa noche…
Quiso decir algo, atraer la claridad, continuar rememorando y disfrutando aquel momento…
“Leila…”
No hubo voz, sino actos. Y otra de las tantas razones por las cuales declararse un fanático de aquella muchacha: su espontaneidad.
Dejando al diablo cualquier amago de palabras, le envolvió entre las caricias de sus labios y ese anhelo por ella revoloteando en su ser. Sí bien procuro no salirse de control, de dejarle ver lo tanto que él también deseo atraparle y alejar del resto de mundo para no liberarle jamás desde mucho antes, fue cauto y afectuoso, acaparando cada segundo cuando su beso se volvía el aire puro tras años encerrado entre oscuridad. Si alguien puso los ojos en ellos en ese instante, no le importó. No con Leila entre sus brazos.
Sus labios resultaron suaves, llamativos y ese pecado por el que Alec sería capaz de caer al mismo infierno sin dudarlo. Instantáneamente los suyos se hicieron adictos como si hubiera estado esperando a por ellos, demasiado para pensar que por el resto de vida deseaba quedarse así. Mismo deseo que compartiera su mano deslizándose hasta lo frágil de su cuello, rozándole con la yema de los dedos.
Un segundo más, sólo una más…
—¿Cliché? —Sonando levemente agitado, tuvo que ceder a la libertad. Sonriente. De cierta forma agradeció que para tales entonces ella no pudiera verle y la cuna entre cuello/hombro le recibiera, y a cambio se tentó a regalarle una caricia con el dedo índice desde el inicio de su espalda hasta descender encontrando la curvatura de su cintura, en un camino tan lento que Alec fue consciente como la corriente se expandía desde su mano a lo largo de su brazo. —Hay un modo conveniente en que yo pueda guardar ese secreto… —Le susurro al oído, despeinando adrede unos cuantos mechones de cabello haciendo sitio para dejar un beso en el lóbulo de su oreja. Abusaba de ese estado de muchacho mimado, aunque simplemente estaba tan cómodo teniéndole.
Ensanchando aún más la dicha en su rostro, Alec fue a su encuentro abrazando de su mentón con sus dedos índice y pulgar. El cielo en los orbes de ella brillaba, tal como los suyos con sólo verla. Había una expresión clavada ese rostro masculino, una entre alegría y buen rufián.
—Hey… —Se inclinó dándole un toquecito suave con la punta de su nariz, soltando una risita previa antes de hacer de las suyas y por ahora robar un beso a cuenta propia. Sí el anterior buscó ser cortés e inclusive dócil, el actual no tuvo reparo en robar de su aire en compañía de estrecharle entre sus brazos.
De timidez Leila no tenía un pelo. Solía dar firmes apretones al saludar, sin olvidar el apabullante carisma con el que había sido bendecida y servía casi siempre como excelente carta de presentación. Las personas disfrutaban su compañía, sí o sí. La rubia no dejaba opción, envolvía todo a su paso. De poder calzar los zapatos de un político aquella joven coronaría con laureles sus cabellos sin presentar signo de esfuerzo, estaba hecha para ello, espíritu incansable, el molde perfecto de una chica más allá del promedio. Muy a su pesar todo el brillo se desvanecía como sucede con la luna ante el amanecer. De a poco se revelan los primeros signos de vida en el horizonte donde un amenazante sol rojo augura un día por demás caluroso. Las sombras no tienen más labor que retraerse, regresar a hurtadillas al lugar de donde provienen en espera de que ese astro que corona el cielo desaparezca y les ceda por caridad un poco de su protagonismo. ¿Qué sentirá la luna cuando por horas enteras permanece en el olvido? Nadie más la mira a pesar de seguir en el firmamento, ya nadie suspira al verla. Es invisible. Alguien más le está robando el brillo. ¿Sufrirá? O es que como Leila, ama tanto al astro rey que no le importa perder un poco de sí a fin de contemplar al otro.
La rubia encontró respuesta en los labios de Alec donde una perfecta sonrisa se asomaba entre sus pliegues. «A la luna no le importa pasar desapercibida teniendo al sol como vecino, porque él es tan maravilloso que se merece toda la atención y ella gusta de ser una espectadora de su belleza.» No hay tiempo para decir nada, simples metáforas cruzan por su cabeza mismas que duda algún día comparta con él. Son suyas, como éste momento, es totalmente suyo. Se lo ha arrebatado al tiempo y grabado en su memoria con tinta china para nunca perderlo. El tiempo, gran señor, no concede oportunidad para sentir, vivir y pensar a la vez, no cuando sus mejillas arden bajo su tacto. La piel que una vez fue pálida como el papel adquiere ahora un tono rosado, está de más tener un espejo entre manos para comprobarlo, puede sentirlo. Cálidas brazas fluyen en su interior, calientan sus orejas y aceleran su corazón. Quiere decir algo en respuesta. Luchar. Todo dentro de ella la empuja al menos a sonreír. Pero es tarde, está cediendo terreno. Esta ebria. Al menos se siente como tal.
Sus párpados caen sin remedio endulzados por la tibieza de su voz, es el susurro en su oído, la cálida brisa de su aliento. Las rodillas le tiemblan como hace muchos años no sucede «Es porque no había existido ese alguien que me hiciera temblar». ha vuelto a tener quince años maravillada por las palabras de un primer amor. Él habla y ella no hace más que sonreír. «Un secreto. Todo tú lo eres. No quiero compartirte. Yo soy la luna y no quiero compartir con nadie más mi cielo». — ¿Cómo? — apenas puede murmurar. No. Tal vez tú no deberías hacerlo. Mi cuerpo no es una carretera de paso y no está bien que sea tan viva la energía de tu presencia al paso. Un quedo suspiro escapa de sus labios. Está perdida.
En sus labios es fácil olvidar quién realmente es: Cínica Mundana Mentirosa patológica. Ansiosa por atraer la atención de otros, con la facha de cría de buena cuna que se le da a pedir de boca. Muchas personas han sido arrastradas por tan dulce falsedad y ella se ha arrepentido de muy poco. Bien es cierto que no ha matado a nadie, sí ha herido a muchos, posiblemente a los que menos se lo merecen. No es justo que ahora demande tal atención. ¿Pedirle que no la abandonara? Es un pecado ser tan ambiciosa. Sólo por hoy.
Leila se aferró a la vida entornando sus brazos alrededor de su cintura, en su último pensamiento intentó reparar la fuerza con la que se sostenía de su cuerpo sin embargo todo intento de ser una mujer pensante fue en vano. Nada se comparaba con ese momento, moría y revivía entre sus manos, preocupada únicamente por no desfallecer y perderse de otro momento más a su lado. Posiblemente perdió una parte de su alma durante aquellos instantes, luchando por no perder el aliento y acompasarse al ritmo de sus labios. Poseía un fuego abrasador, pero al que Leila no temía. Para un buen puñado de personas el cariño surgía en un breve y sencillo instante. O simplemente no sucedía. A ella la había consumido en un segundo.
Cuando finalmente se sintió desfallecer entre abrió los ojos para contemplar que seguía estando viva y el mundo giraba imperceptible. Fugaces parpadeos no fueron suficientes para recuperar el aliento, por lo que tuvo que coger una amplia bocanada de aire apoyándose de un suspiro. — Alec — su nombre, una gloriosa melodía. Y ella no podía pronunciarlo sin sonreír. Otras veces, cuando una persona entra en tu vida, el instinto protector, aquel que se reserva para las situaciones de riesgo en las que tu mente es una pantalla blanca pero tus piernas se mueven para apartarte del camino. Aparece. “No estás lista” susurra a tu oído. Una voz fría y amenazadora que eriza los vellos en tu piel y causa temor. La antesala de los más feroces miedos nubla sus ojos, carcome las entrañas con crueles pronosticaciones de lo que “podría” ser. Escenarios en los que unos ojos claros como el cielo llueven sobre unas pálidas mejillas, Leila reconoce su reflejo, sus párpados enrojecidos, su corazón destrozado. No quiere eso. Pero se está tan bien en sus brazos que ignorar su sexto sentido sabe bien. Desea sonreír al pensar en él. Aun cuando la gente la miré suponiendo que ha perdido la cordura, dado que es cierto, se le ha ido la cabeza por completo. Desea que de pronto y de buena gana, un pensamiento furtivo le aborde a mitad de la noche estando casi a punto de dormir, para que su último pensamiento sea su sonrisa. ¡Lo quiero, lo quiero, lo quiero! «Quiero vivirlo con una locura que me envuelva por completo». — Eres todo un cuento de hadas, lo sabes — es consciente de haber estado mordiendo su labio al sentir el abrupto palpitar. Avergonzada sin razón alguna, agachó el rostro conteniendo hasta donde le es posible una sonrisa. Jamás había estado tan nerviosa y sus rodillas aún no se sienten firmes, no obstante prefiere caer de bruces antes que perder un centímetro de su cercanía. — O al menos actúas como tal — dio unos golpecitos en su pecho con un par de sus dedos. Aunque se le antoja recostar la cabeza contra su pecho, su atención se dispersa siguiendo con la mirada las líneas de su cuello, la curva de su mentón y la perpetúa fragancia de su piel se aviva en su memoria. — Me temo que he perdido el apetito — masculló sosteniendo su cuerpo sobre las puntas de sus pies con la única finalidad de acercarse a su oído. Esta vez sus manos alcanzaron la firmeza de sus hombros, una sonrisa que dura menos de lo que espera se apropia de sus comisuras. — Al menos, en lo que a comida se refiere — agrega antes de devolver sus plantas al suelo firme, no sin antes regalar un suave beso en su mejilla. El hambre por saber que hay detrás no tenía fin, seguía devorando su interior, salvo que ahora estaba levemente adormecido por una increible medicina.
Little House - Amanda Seyfried
She is my faith. She is my light. She is my everything.
tragic-and-young
You’re the fear, I don’t care ‘Cause I’ve never been so high Follow me to the dark Let me take you past our satellites You can see the world you brought to life, to life.
( Love me like you do )
*ignora los deberes* *leerá y terminará sus borradores*
say your prayers say your prayers say your prayers
Triste realidad. Estoy en semana de evaluaciones y se supone que debo de poner toda mi atención en ello, se supone. Así que me pasaré por acá a partir del sábado para saldar mis deudas. See you later, alligator
18; 1; 5 haveeee fun zeñora! :)
18. What made you want to join the roleplaying community?
Curiosidad y un puñado de tiempo libre. En aquellos entonces twilight era una bomba y yo pasaba mis vacaciones leyendo fanfics al respecto, me moría por escribir todo lo que tenía en mente sobre aquella saga y muchas otras the vampire diaries por ejemplo, así fue como el maravilloso google me llevó a la comunidad rpg a la que no pude negarme.
1. As a writer, who is your biggest inspiration?
Trato de refugiarme en la músicahasta llegar a ese momento en que ya no importa lo que se reproduce, me heenganchado tanto que únicamente me sirve de fondo y no de guía. Por otra partemis escritores de cajón me ayudan bastante cuando pretendo escribir algo largo,si paso algunas horas con Murakami siento que puedo conquistar el mundo describiendo escenarios maravillosos, escomo si aquel gran hombre me dijera “hey, apuesto a que tú puedes describir tanbien como yo” claro que sólo son palabras soñadas, palmaditas en el hombro quesirven de inspiración pero, son suficientes para despertar a mi musa.
5. Have you considered writing professionally or do you have plans to?
La satisfacción personal me es suficiente, escribir cuentos y relatoscortos por el placer de hacerlo hasta ahora me llena. Aunque si alguna vez me encuentro con alguna oportunidad no dudaré en tomarla al menos para saber que lo he intentado.
¡Gracias!