Sus expresiones me hacían pensar que no estaba preocupado, cansado o triste.
Las palabras o preguntas que hacía constantemente demostraba que el miedo lo invadía, el cansancio no le soltaba la mano y la tristeza le cerraba los ojos.
Tendrías que ser una persona muy tonta para no darte cuenta un poco de como se sentia.
No lloro ni una vez, no enfrente de alguien, sus ojos lloraban sin lágrimas, sus gritos eran palabras ,preguntas y el miedo lo mantenia inmóvil.
Escuché melodías, ritmos,palabras, sentimientos y vida a través de sus canciones, para muchos sus gustos musicales eran tristes y depresivos pero para el eran más que eso;eran callejones grandes y obscuros,no ves nada pero hay algo diferente esperando del otro lado, algo mejor no lo sé,pero a él lo hacían querer seguir en este laberinto, seguir respirando para un día vivir de verdad .













