Yo tenia tu edad cuando perdí...
Los primeros días que empezó mi pesadilla hecha realidad no lo creía; Pasaba día tras día hasta que tuve que despedirme de ti para no volver a ver tu rostro en físico, solo en mi mente. Recordar todos los bellos momentos que compartí a tu lado y pensar que nunca me hibas a dejar, que me verías crecer y ver mis triunfos como mis derrotas y refugiarme en ti cuando mi mente no tenga paz.
Lo único que me quedo fueron tus palabras, tus recuerdos, tu sonrisa, tu risa, lo que te gustaba.
Admito que cada día fue un sufrimiento profundo, el reconocer tu partida fue doloroso. Me sentí inútil por no poder haberte ayudado, pero a mí corta edad no podía hacer nada, ya que solo era un espectador mas. Pronto ese dolor lo fue llenado hábitos cotidianos como estudiar, etc., Pero fue duro pasar los primeros festejos sin ti, poco a poco dolía menos tu partida pero en cada situación en la que me encontraba pensaba que me dirías, que pensarías por lo estaba haciendo. Siempre me cuestione eso y pensar en cuáles serían tus palabras. Ahora ya pesados los años y con las decisión que he tomado me preguntó si estás orgulloso por lo que hecho y hasta donde he llegado. Siempre recuedo tu sonrisa y los momento en que eras feliz, tus palabras de reflexionar. Solo pido al cielo que si estás ahí espero estes orgullosa de mi.
Y ahora pregúntate cómo sería mi vida sin está persona, que me corrige, me enseña, me ama. Valora más los actos de afecto porque las cosas materiales o se arruinan o se pierden que los momentos con nuestro seres queridos.