Lo que diariamente sucede en el interior, tendría que ser prioritario; la limpieza y expiación tendría que ser un ejercicio constante, y también no olvidar la misión de todos y cada uno que es la de encontrar vuestro centro, ver cómo la riqueza se halla en vuestro vuestro interior y que lo externo solo es un medio para que observéis y establezcáis qué hay dentro de vosotros, quiénes sois y cómo sois y para que, si encontráis algo que no os place, os dediquéis a transmutarlo.
Jeshua












