Nunca olvidaré, cuando la vi, recargada sobre esa pared en la parada del autobús, con su cara tierna y una mirada de extrañeza de no saber que hacía ahí, pero quería estar ahí, algo nuevo, algo raro. Era tímida, tenía nervios, nunca olvidaré como me miró!
Me acerqué a ella y solo me esperó, era nuestra primera cita, y yo ya sabía que la quería a ella, la abrace, la besé, fue un mal beso, entre la mejilla y la boca, pero a ambos nos quedó ganas de mas, era inexplicable, deseábamos estar cerca, pegados el uno al otro... Ahí es donde todo comenzó.
Uziel Alonso













