círculo interior
Hace unos meses decidí borrar todas las apps de redes sociales. Entendí que me hacían perder el tiempo y que me había personas, fotos e historias que no quería volver a ver. Hay metas que quería cumplir, me están llevando más tiempo de lo que pensé y muchísima energía. Mi primer meta, es recuperar mi equilibrio mental. Vengo bastante bien. Un año sin medicación y controlando el pánico o la ansiedad con mindfullness. No me quiero extender. Quiero volver a mis redes, a escribir, a compartir cosas. Hice un pequeño paneo por Ig pero ya no le encuentro sentido, peor aún, hoy me encontré con una noticia devastadora. Una amiga de la infancia murió. Pasó hace un mes. En el afán de no ver algunas cosas, de evitar sentirme mal por no enfrentar algunas situaciones incómodas, de alejarme de las personas que quiero en post de centrarme en lo que es la razón por la cual me mantengo en pie...Muere Tami. Todavía me acuerdo el día que agarré rápido el celular para saludarla por el cumple y dije, ya fue mañana voy a verla... Este año, no fui. Porque pasan cosas, todos los días pasan cosas. Siempre hay algo más importante, impostergable y así como no escribí ese mensaje, así como no fui a su casa... me aleje de todas mis amigas. Siento que estoy pasando por algo,nose bien que es. Así como me culpo por no escribir ese mensaje, también pienso (con la cabeza un poco más clara) , que realmente estos meses de bancar las crisis puertas adentro me hicieron bien. Me sentí más libre y tranquila, como si ya no tuviera que hacerme cargo de los dolores ajenos. Porque lamentablemente no puedo separar mis sentimientos de lo que le pasa a un "otro", lo vivo como si me pasara a mí y eso me agota, me drena. Es como si ya no me quedara más que entregar. Ya di todo el amor incondicional que podía dar. Necesito parte de lo que doy, para curarme a mi misma. Porque nadie más va a poder darme las herramientas para sacarme adelante. También aprendí que no tengo que dar mi hombro si no me lo solicitan y no importa todo lo que hiciste por alguien, que tan firme te mantuviste en la tormenta. La vida es un instante y se esfuma. No hay balance en la muerte. Todo queda en un: "lo que podríamos haber hecho y no fue". Me quedo con los recuerdos felices, con los años que pasamos juntas y todas nuestras aventuras. Los juegos de la infancia, los cumples, vernos crecer, criar a nuestro niño, pijamadas, meriendas, mateadas y tu sonrisa siempre presente amiga. Me enseñaste a valorar la vida, nunca bajaste los brazos, eran tan fuerte que cada vez que entrabas al hospital yo sabía que ibas a volver, no importa si la estadía se extendía una semana o varios meses. Siempre volvías. Dejas un vacío enorme. Solo pienso en tu sonrisa Tami. No estoy lista para despedirme. Me acuerdo de nuestros 3 últimos abrazos. Te tendría que haber abrazado más fuerte. Así que ahí me dejaste otra enseñanza, los besos y abrazos nunca serán suficientes.



















