Me encanta ver tu silueta
por la luz de la luna
que se pronuncia en tu habitación.
Me encanta la idea de
que quieras el día de mañana
seguir viéndome contigo al lado,
haciéndonos barra,
cómo el gran partido de champions
que me has demostrado ser.
Y aunque no siempre estaremos 50/50,
aunque tú estés estresada con tus estudios y trabajo,
y yo con mi ansiedad de terminar pronto el diplomado y encontrar estabilidad económica.
Aunque a veces pienses que te odio,
solo porque veo que estás atareada y yo con mis problemas
tomo distancia para no influir en tu rendimiento,
pero
me encanta que esa silueta,
la de esa carita con el delineado corrido
por quedarnos acostadas después de ver el universo,
con la boquita abierta pero sin emitir algún ruido,
solo reafirmando lo profundo de su sueño…
esa silueta,
iluminada por la luz de la mañana,
me de una cachetada de ternura
revalidando mis sentimientos
más puros y genuinos
de amor, cariño, ternura y lealtad
incendiándose de intensidad
y desee que esto
siga creciendo a paso firme,
y no tenga fin.













