◜ Realmente deseó decir algo ingenioso y sutil, un ‘no tienes ni la menor idea’ pero sus labios se encontraron sellados por su consciencia, la careta que presentaba ante el mundo era sólo eso, una fachada, el gran peso del apellido Goldcraine que dejaba sus marcas por toda su espalda, como relámpagos que quemaban su piel lo mantenían al margen y con la espalda recta; ‘si supieras quien soy realmente, no estarías aquí’, era otra frase que podría haber utilizado, no fue así. “Mi abuelo tenía un par de éstas, todavía las tengo en casa”. Dejando el casco de lado, sonrió ampliamente ante el recuerdo de su abuelo, lo orgulloso que estaría por verlo en un momento así. “Sabía que la atracción hacía lo oscuro era algo compartido”. Murmuró para ella antes de encender el motor, el rugido casi feroz lanzado por la moto fue lo suficientemente alto como para sentir la emoción burbujear en su estómago, con precaución, comenzó a avanzar por el terreno para ir acostumbrando a la contraria a la velocidad que estaban manejando. “No te despegues por nada del mundo, la motocicleta está alterada”. Aconsejó, aunque era por parte a su conveniencia no estaba mintiendo, el vehículo podía realmente sorprenderla. ◞
“Suena a que tuviste una infancia entretenida” y era sincera en eso, las motocicletas y el estilo de vida que Richard había tenido. Si, a partir de ahora se sentía curiosa de la vida del contrario, eso podía llegar a ser un problema para ella o solo algo a que aferrarse “Soy curiosa, aunque no tan aventurera como quisiera” confesó, aferrándose un poco más a él, con el pretexto de poder seguir hablando con él “¿Estás seguro que puedes conducir esto?” preguntó entonces entre cortas risas, sintiendo la motocicleta avanzar y hacer demasiado ruido, pero no le afectaba demasiado “Siempre pensé que era como una escoba, aquí es donde voy a juzgar tus habilidades, Richard Goldcraine” amenazó con una pequeña sonrisa, recargando un poco su cabeza contra el cuerpo del contrario.