ISABELLA.
A la rubia le encantaban las fiestas y esta prometía ser buena. Ya había bebido un par de copas, así que se encontraba completamente desinhibida y moría de ganas de bailar. Se acercó a una de las personas que estaban más próximas a ella y la jaló de la mano. –Baila conmigo, por favor. O vamos por algo para beber.
Estaba comiendo un poco de la mesa de aperitivos que se encontraba cerca hasta que siente que alguien toma su mano jalándola con cuidado hacia lo que se suponía ser la pista de baile. ❝ Eh, yo eligo la segunda opción. ❞ respondió con alegría como si se tratara de alguien ofreciendo algo a una niña pequeña. Aunque en el interior, Vanessa seguía siendo una niña pequeña.
















