Las 10 Botellas más extrañas de Vino

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Las 10 Botellas más extrañas de Vino
Los beneficios del vino tinto según la ciencia
Mucho se ha debatido en el seno de la comunidad médica y no médica acerca de los presuntos beneficios del vino para la salud. No podemos negar que quizá la bebida alcohólica más consumida del mundo, ha dado lugar a marchas y contramarchas respecto a confirmar definitivamente sus virtudes de manera más o menos homogénea y consensuada.
Actualmente, los estudios más recientes parecen inclinarse casi definitivamente por afirmar que, efectivamente, el consumo moderado de vino conlleva ciertos beneficios para el organismo. Por eso, frente a la pregunta: ¿Puede el vino mejorar nuestra salud y aumentar la longevidad? La respuesta de los científicos es un rotundo sí.
El vino, los flavonoides y sus grandes virtudes
LEAH-ANNE THOMPSON/ISTOCK/THINKSTOCK
Los estudios de esta bebida de consumo tan masivo en todo el mundo han mostrado que los vinos tintos son especialmente ricos en flavonoides, y por ende, los vinos de esta clase son los mejores para nuestra salud.
Los flavonoides que contienen los vinos tintos otorgan a los mismos propiedades antioxidantes, ampliamente conocidas por ser anti-cancerígenas, además de aumentar las defensas para resistir enfermedades relacionadas con los alérgenos, los virus, y ayudar al organismo a prevenir enfermedades cardiovasculares.
Pero cuidado; teniendo en cuenta que existen gran variedad en la calidad de los vinos que hoy en día llegan a nuestras mesas, los investigadores han querido resaltar que no todos ellos contienen las mismas concentraciones de antioxidantes y flavonoides, y de seguro, que no se trata de una cuestión publicitaria.
La paradoja francesa
ISTOCK/THINKSTOCK
El profesor Roger Corder, investigador del William Harvey Institute, y especializado en temas vinculados a los flavonoides y la medicina cardiovascular, ha estudiado la llamada “paradoja francesa”, en relación con el consumo de vino.
Corder se preguntó por qué los franceses tenían una tasa menor de afecciones coronarias a pesar de consumir buenas cantidades de grasas en su dieta. Para responder dicha pregunta, emprendió una investigación en la zona sudoeste de Francia, donde la esperanza de vida es más alta.
El especialista descubrió que la región en cuestión producía vinos muy tánicos, es decir, con altas concentraciones de procyanidin, un conocido antioxidante, y que dichos vinos estaban incorporados a la dieta de gran parte de la población de la región.
Para Corder, el estudio fue lo suficientemente revelador como para afirmar en su libro The Wine Diet, que está convencido de que toda persona con posibilidad de hacerlo, debería incluir un vaso de vino tinto en cada una de sus comidas, por salud, pero también por placer.
¿Por qué el vino tinto?
Los estudios señalan al Cabernet Sauvignon, al Petit Syrah y al Pinot Noir como los vinos que contienen las mayores concentraciones de propiedades antioxidantes y flavonoides. Y, pese a que vinos como el Merlot y el Zinfandel rojos contienen menores cantidades, acumulan concentraciones más altas que cualquier vino blanco.
Igualmente, nos vemos obligados a matizar, a pesar de las innegables virtudes de los tintos y de los beneficios del alcohol en general. El sabor, el color y la salud que pueden aportar a nuestras comidas y a nuestro organismo, no justifica que demos rienda suelta a su consumo. La exageración en el consumo de esta exquisita bebida revertirá sin dudas los nobles efectos sobre nuestra salud. Una copa de vino en cada una de las comidas diarias será el complemento ideal para que sus efectos saludables surtan efecto.
¿Qué opinas de los beneficios del vino para la salud? Y hablando de bebidas alcohólicas, no debemos dejar de señalar que la cerveza tiene beneficios científicamente probados. ¿Lo sabías?
Fuente: Ojo Científico
Canelones de rabo al vino tinto
INGREDIENTES (4 PERSONAS)
700 gr. de rabo de ternera
16 láminas de canelón
500 ml. de leche evaporada
70 gr. de queso rallado
2 cebollas
2 zanahorias
1 pimiento verde
3 dientes de ajo
200 ml. de vino tinto
30 gr. de harina
agua
aceite de oliva virgen extra
sal
pimienta
perejil
Elaboración de la receta de Canelones de rabo al vino tinto:
Pica las cebollas, las zanahorias, el pimiento y los ajos (pelados) finamente y ponlos a rehogar en la olla rápida. Salpimienta. Agrega el rabo y dale unas vueltas. Vierte el vino y añade 500 ml. de agua. Dale un hervor, coloca la tapa y cocínalo durante 45 minutos a partir de que salga el vapor. Abre la olla, saca la carne y déjala templar. Desmiga y reserva.
Deja reducir la salsa en la olla con las verduras otros 15 minutos más. Tritúralas y añade la salsa poco a poco al rabo desmigado teniendo cuidado de que la mezcla no quede muy ligera.
Cuece las láminas de canelón en una cazuela con abundante agua y una pizca de sal (el tiempo que indique el paquete). Retíralas y extiéndelas sobre un trapo limpio de cocina.
Rellénalas con el rabo y colócalos sobre un recipiente apto para el horno.
Para la bechamel, pon un poco de aceite en una cazuelita. Añade la harina, rehógala y vierte la leche poco a poco sin dejar de remover. Cocina la bechamel hasta que esté a punto. Sazona y espolvorea con perejil picado.
Napa los canelones con la bechamel, espolvorea con el queso rallado y gratínalos. Sirve los canelones de rabo y decora con una hoja de perejil.
Consejo:
Es muy importante que la mezcla de la carne de rabo y la salsa no quede ligera porque si no al rellenar el canelón de desparramará.
Peras al vino tinto
Ingredientes
4 peras conferencia.
1/2 l. de vino tinto.
125 g. de azúcar.
1 estrella de anís.
1 cáscara de limón.
1 rama de canela.
Pelar las peras, dejándolas enteras y con el rabito.
Poner las peras en una cazuela, añadir el anís, la cáscara del limón, la rama de canela y el azúcar. Añadir luego el vino tinto hasta que queden casi cubiertas las peras. Cocer a fuego medio - bajo durante una hora más o menos.
Sacar las peras con cuidado y dejar reducir el vino tinto hasta que tenga una textura parecida a la de un jarabe. Sacar la piel del limón, el anís y el palo de canela. Servir en platos de postre una pera por comensal y salsear con la reducción de vino tinto.
Tipos de Uvas y sus Características
Cada vino tiene características especiales que le son dadas por el tipo de uva utilizada para su elaboración. Existen dos tipos fundamentales de uvas para hacer vino: las blancas y las rojas (o tintas). Ambas pertenecen a la especie Vitis Vinifera, el cual forma parte del género Vitis al cual pertenecen todas las demás uvas que no son empleadas en la vinificación. En esta galería haremos un recorrido por las principales uvas empleadas en la elaboración del vino, mostrando sus cualidades, los países donde se cultivan y el tipo de vino que producen.
Uvas blancas
Los vinos hechos de uvas blancas no son tan bien valorados por el público general como son los provenientes de uvas rojas; valoración subjetiva que solo priva de grandes vinos a quienes la ejercen. Las personas piensan en los vinos blancos como caldos ácidos y poco interesantes, pero estas mismas características las podemos encontrar en los vinos tintos de baja calidad. Las siguientes son unas cuantas de las uvas blancas más usadas para elaborar vino.
Chardonnay
El origen de la uva blanca más famosa es Francia, concretamente, la región de Borgoña donde es ampliamente empleada. Su fama se debe a la adaptabilidad que presenta y su capacidad para hacer casi cualquier tipo de vino --ya sean jóvenes, maduros o espumosos. En sus notas podemos distinguir piña, melón y un tono ahumado. Su acidez es moderada y tiene un color de reflejos verdosos. Se utiliza en casi todo el mundo.
Sauvignon Blanc
Procedente de Francia (Burdeos), la Sauvignon Blanc se emplea principalmente para realizar vinos jóvenes aromáticos con notas a lichi, piel de durazno, maracuyá y flores silvestres. En España se emplea para la elaboración de Cava (vino espumoso). Al igual que la Chardonay, es una uva muy utilizada en viñedos de medio mundo.
Verdejo
Esta es un cepa de origen español, empleada en las denominaciones de origen (D.O.) de Rueda y Cigales. Aún cuando su uso se restringe al país íbero, es necesario mencionarla debido a que es una de las más antiguas empleadas para fabricar vino. Sus vinos muestran tonos amarillos verdosos y sus notas aromáticas frutales dejan recuerdos de piña y hierba fresca. Es persistente en boca y una bebida perfecta para una tarde de verano.
Chenin Blanc
Originaria de Francia, la Chenin es una uva muy polifacética y principalmente utilizada en su país de nacimiento. Genera vinos dulces con mucho cuerpo y su acidez resulta óptima para desarrollarse en botella. En California y Sudáfrica es conocida como Steen y se emplea para fabricar vinos jóvenes y secos. Muestra tonos amarillos verdosos con ocasionales reflejos dorados. Manzanas, avellanas y nueces son notas aromáticas comunes en los vinos elaborados con esta cepa.
Riesling
Cepa alemana difícil de cultivar y que es una de las más buscadas por el consumidor. Da vinos con acidez equilibrada y un dulzor medio que la hacen muy versátil a la hora de tomarlo. Con ella se fabrican todo tipo de vinos blancos. Presenta aromas a manzana verde, durazno y cítricos. Es muy recomendada para madurar en botella. Su color es amarillo paja con reflejos verdosos.
Sémillon
Esta uva originaria de Francia produce vinos dulces y secos muy delicados. También es empleada en la elaboración de vinos de cosecha tardía que muestran un alto contenido alcohólico con intensos aromas florales. Sus notas generales son: hierba fresca, miel, plátano y pan. Su color es verde tenue con destellos dorados.
Uvas tintas (o rojas)
Los vinos tintos gozan de una aceptación casi unánime entre los aficionados del vino, y la prueba está en la cantidad de variedad que ofrece el mercado en relación a los vinos blancos o rosados que podemos comprar en cualquier tienda. Las siguientes son algunas de la uvas tintas más populares en las bodegas del mundo y los tipos de vinos que generan.
Syrah
El origen de la uva también conocida como Shiraz, Sirah o Syrac, es incierto. Mientras algunos afirman que Sicilia es su tierra de nacimiento, otros se inclinan a pensar en Iran. Los vinos que produce son de gran cuerpo, alto contenido tánico y color violeta intenso. Los aromas más comunes son los de violetas y cassis, aunque no es raro encontrar notas de pimienta y frutos rojos. Es una uva ideal para el envejecimiento, y las bodegas que la emplean van desde Australia hasta México pasando por media Europa.
Tempranillo
Es la uva más famosa y la más usada de España. Su origen la sitúa como una descendiente de la uva Pinot Noir francesa. Debido a su baja acidez y poca presencia de azúcar es muy común mezclarla con un pequeño porcentaje de otras cepas para lograr mejores caldos. Su color es rojo rubí y sus aromas más representativos son los de frutos del bosque, bayas, ciruela y tabaco. Tiene una alta capacidad de envejecimiento, lo que la hace ideal para su maduración en barricas. También es usada en Portugal y algunos países del Nuevo mundo.
Pinot Noir
Originaria de Borgoña en Francia, la Pinot Noir es muy utilizada en la región de Champagne. Produce vinos de intensidad media de color rojo rubí cuando son jóvenes, y color teja u ocre en su maduración. Muestra aromas minerales, a cereza, grosella y ciruelas de forma generalizada. Se emplea en muchas regiones del mundo y es recomendada para la crianza en barrica.
Merlot
Muchos de los grandes vinos están fabricados con Merlot, es una de las uvas más famosas, versátiles y adaptables. La mayoría de sus vinos contienen notas a frutos rojos y negros con recuerdos a menta. El color violeta es el más común y es uno de los vinos más indicados para acompañar la comida. Ideal para la crianza en barrica.
Cabernet Sauvignon
La Cabernet Sauvignon es la uva roja más famosa del mundo, muy utilizada por su color intenso y su estabilidad. Los aromas más típicos nos recuerdan a violetas, bayas, frambuesa, moras y café sin tostar. Es común encontrar notas a pimiento verde que muchos enólogos (los más) lo atribuyen a una mala maduración del caldo y no a una característica deseable. Su color es rojo intenso y es ideal para acompañar platos de carne y salsas espesas. Es consumida y cultivada en prácticamente todos los países donde se produce vino.
Nebbiolo
Es originaria del Piemonte italiano y es una uva que da vinos con gran presencia. Cuando el vino es joven presenta aromas a cereza, violetas y ciruela madura; los caldos más maduros nos recuerdan a trufa, ahumados y alquitrán. Tienen un alto contenido alcohólico y acidez media. El color que presentan en su juventud es púrpura o magenta con cierta traslucidez; los vinos maduros muestran tonos rojo granate o teja con ribetes anaranjados. Se cultiva principalmente en Italia y en los últimos años en Estados Unidos y México. Se aconseja para acompañar platos pesados y complejos, así como carnes y pastas con salsas espesas.
La Historia del Vino
La historia del vino se ha entrelazado con la historia de otras actividades humanas como pueden ser la agricultura, la gastronomía, las actividades lúdicas de las civilizaciones, así como del devenir del hombre mismo. El vino es una bebida alcohólica fermentada procedente del zumo de la uva (Vitis vinifera) que contiene alcohol etílico y que en cantidades moderadas produce la expresión sincera de sentimientos, mientras que en grandes cantidades se trata de un narcótico. La naturaleza humana ha estado, desde sus comienzos, necesitada de vino y esto ha hecho que sea una mercancía de valor en diferentes culturas.1 Existen evidencias arqueológicas en las que se indica que las producciones de vino más antiguas provienen de una extensa área que abarca: Georgia (véase: Vino de Georgia) e Irán (Montes Zagros),2 datando estos comienzos en el periodo que va desde el 6000 al 5000 a. C.3 4 Los primeros cultivos de la uva (vitis vinifera) ocurrieron en la edad del bronce en lugares cercanos al Oriente Próximo, Sumeria y Antiguo Egipto alrededor del tercer milenio a. C.5
La vid se ha ido extendiendo gracias a sus características adaptativas desde la especie euroasiática vitis vinifera L. subsp. sylvestris, ha requerido pocos cambios genéticos para adaptarse a su cultivo a las diferentes zonas, posee unos bajos requerimientos de agua y minerales, crece en tierras donde otros frutales no crecerían, gracias a su capacidad regenerativa permite una recolección intensiva.6 Esta adaptabilidad fue una de las claves de su expansión a lo largo de Europa, así como en la mayoría de los climas templados de la tierra. Uno de los mayores cambios que sufrió la vid fue cuando, en la antigüedad, se convirtió por selección artificial de una variedad "silvestre" (de sexualidad dioica en su mayoría) a una "domesticada" (hermafrodita), se desconocen en la actualidad las razones de este cambio. Pronto se pudo comprobar que el vino era la suma de un conjunto de factores ambientales: clima, latitud, altura, horas de luz, etc.7
Muchas de las grandes culturas del mediterráneo así como Oriente Próximo reclaman para sí el invento del proceso de vinificación atribuyendo su descubrimiento a un héroe local o a una divinidad agraria. Pero el caso es que el comercio y la expansión de algunas culturas e imperios ha hecho que el vino y su cultivo se fuese extendiendo por diversas regiones de la Tierra, adoptando nuevos sabores y aromas. El vino (al igual que otros alimentos básicos) aparece en la cultura cargado de simbolismo. El vino aparece en la Biblia (Libro del Génesis) tras el Diluvio universal replantado por Noé (del que la tradición judeo-cristiana aclama como inventor del vino), aunque puede establecerse un paralelismo con Noé en el personaje del poema de Gilgamesh (narración de origen sumerio) denominado Utnapishtim que igualmente planta viñas tras un diluvio. En las diversas culturas de la tierra existen otras bebidas fermentadas similares, como puede ser la hidromiel y la sidra de los pueblos del Norte de Europa, el koumiss del Asia Central, los mismos romanos fermentaron higos y dátiles para hacer bebidas alcohólicas. La capacidad adaptativa de la uva a diferentes climas y suelos, su alto rendimiento, es la única fruta que retiene en su interior cantidades de un inusual ácido denominado tartárico que favorece la acción de las levaduras. Se puede decir que en la actualidad la uva es la fruta más recolectada a nivel mundial, siendo el 70% de la misma dedicado a la producción de vino.
Los Inicios
Es una creencia generalizada que los comienzos de la elaboración del vino se ubica en una extensa zona situada al sur del Cáucaso: situado entre Turquía, Armenia e Irán. La uva primigenia era la vitis vinifera sylvestris y se han recogido numerosas evidencias arqueológicas en las inmediaciones de Turkmenistán, Uzbekistán y Tajikistan datadas en lo que va desde el neolítico hasta comienzos de la época de bronce. Existiendo dataciones anteriores en Ohalo II (cerca del mar de Galilea) que señalan 20.000 a.C. Ya en el mioceno crecía la uva en Europa Occidental. Se han encontrado evidencias de hojas pre-vinifera que crecían en estado silvestre (vitis labrusca) en Montpelier, enCastiona (a las afueras de la ciudad de Parma). No obstante las evidencias arqueológicas señalan que en los yacimientos de Hajji Firuz Tepe en los Montes Zagros (Irán) ya se elaboraba vino debido a la presencia de restos analizados químicamente (mediante la aparición de trazas de ácido tartárico), se ha podido determinar igualmente que se aromatizaba con resinas de terebinto (Pistacia terebinthus). El problema de datar los orígenes del vino se centra en resolver si las trazas obtenidas de muestras arqueológicas corresponden a lo que se define por vino o no, si fue fermentado de forma natural o artificial, etc, la presencia de ciertos compuestos como ácido tartárico, otartratos es la forma más común de resolver la cuestión. No obstante existen otros métodos alternativos vineo-paleográficos.
Es muy posible que estos primeros frutos silvestres de pre-vinifera fueran poco a poco domesticándose, logrando finalmente su cultivo a medida que el hombre abandonaba elnomadismo. La viña necesita de tres a cinco años para empezar a ser productiva, lo que hace suponer más que su cultivo empezó cuando el hombre se hizo sedentario. El uso de esta uva primigenia como fruta, quizás diera lugar a una bebida azucarada procedente de su zumo obtenida directamente por aplastamiento: el mosto. Esta forma de extraer el zumo no se distingue de otras frutas como pueden ser las cerezas, las moras, etc. sólo que la uva proporciona una gran cantidad de zumo en comparación con otras frutas. Un cuenco abandonado o un recipiente cerrado pudo haber fermentado dando un vino alcohólico que producía euforia en aquellos que lo bebían. Esta 'fermentación primigenia' (debida a las propias Saccharomycetes que existen en la piel de la uva), se produce espontáneamente tras el machacado de la uva y su posterior reposo en un recipiente cerrado, la reacción de fermentación dura entre cinco días hasta cinco semanas como máximo (dependiendo de una serie de factores). Otras teorías desechan la hipótesis del recipiente debido a que la alfarería no aparece hasta Paleolítico superior y mencionan la posibilidad de descubrir el alcohol en el vino mediante la ingesta de uvas atacadas por un hongo gris denominado botrytis cinerea (podredumbre noble o Oidium tuckeri).
Durante la época del bronce el vino (así como el cultivo de la uva) se fue extendiendo en diversas direcciones desde Europa Oriental alcanzando la India, Persia gracias al establecimiento de rutas comercialesllegando a China. Ya desde los comienzos el vino supuso ser una de las mercancías de la humanidad y esto favoreció su expansión por Asia. Algunas de las primeras variedades de uva migraron a China en lo que se denominó "uvas de montaña" como es la vitis thunbergii. La expansión del vino hizo que el vikingo Leif Eriksson hiciera una crónica de plantaciones de viñedo en América del Norte en el 1000 d. C. en lo que conocemos hoy en día como Massachusetts. Acerca de la expansión del vino en Asia, se tienen referencias escritas por el general Zhang Qian que menciona como en la dinastía Han se hacían cultivos de la vid en la zona que corresponde a la moderna Xinjiang, describiendo además cuan popular era la bebida entre los habitantes de esta población. Es muy posible que la ruta de la seda hiciera de vía de transmisión de laviticultura y que hiciese que el vino se conociese con posterioridad en la parte occidental del Éufrates.
No se sabe la razón por la que la vitis vinifera se propagó por Eurasia en detrimento a veces de variedades locales. Un ejemplo está en China, pronto se disminuyó el cultivo de la vitis amurensis vencida por la popularidad de la uva euroasiática (vitis vinfera).
Hay evidencias de que por otra parte en la península Ibérica había viñedos en el tercer milenio a. C., ya antes de que los Fenicios entraran en la península y establecieran colonias en la región. No obstante la colonización procedente del este de Europa sigue siendo una de las teorías más aceptadas por la comunidad científica.
El vino (del latín vinum) es una bebida obtenida de la uva (especie Vitis vinifera) mediante la fermentación alcohólica de su mosto o zumo. La fermentación se produce por la acción metabólica de levaduras que transforman los azúcares del fruto en alcohol etílico y gas en forma de dióxido de...
¿Cómo está elaborado un vino?
El vino (del latín vinum) es una bebida obtenida de la uva (especie Vitis vinifera) mediante la fermentación alcohólica de su mosto o zumo. La fermentación se produce por la acción metabólica de levaduras que transforman los azúcares del fruto en alcohol etílico y gas en forma de dióxido de carbono. El azúcar y los ácidos que posee la fruta Vitis vinifera hace que sean suficientes para el desarrollo de la fermentación. No obstante, el vino es una suma de un conjunto de factores ambientales: clima, latitud, altitud, horas de luz, temperatura...etc. Aproximadamente un 66% de la recolección mundial de la uva se dedica a la producción vinícola; el resto es para su consumo como fruta. A pesar de ello el cultivo de la vid cubre tan sólo un 0,5% del suelo cultivable en el mundo. El cultivo de la vid se ha asociado a lugares con un clima mediterráneo.
Se da el nombre de «vino» únicamente al líquido resultante de la fermentación alcohólica, total o parcial, del zumo de uvas, sin adición de ninguna sustancia. En muchas legislaciones se considera sólo como vino a la bebida fermentada obtenida de Vitis vinifera, pese a que se obtienen bebidas semejantes de otras especies como la Vitis labrusca, Vitis rupestris, etc. El conocimiento de la ciencia particular de la elaboración del vino se denomina enología (sin considerar los procesos de cultivo de la vid). La ciencia que trata tan sólo de la biología de la vid, así como de su cultivo, se denomina ampelología.
Historia
El vino se produjo por primera vez durante el neolítico, según los testimonios arqueológicos hallados en los montes Zagros, en la región que hoy ocupan Irak e Irán, gracias a la presencia de Vitis vinifera sylvestris y la aparición de la cerámica durante este periodo. La evidencia más antigua de la producción y consumo de vino es una vasija del año 5400 a. C., hallada en el poblado neolítico de Hajii Firuz Tepe, en los montes Zagros. La vasija contiene un residuo rojizo, presumiblemente vino. Aunque recientemente se ha encontrado la bodega más antigua conocida, datada en año 6000 a. C., que sitúa en Armenia la producción más antigua de vino. Posteriormente, el consumo de vino se extendió hacia el occidente, llegando a Anatolia y Grecia; y hacia el sur, llegando hasta Egipto, ya célebre en Bahariya durante el Imperio Medio (siglo XX a. C.) La más antigua documentación griega sobre el cuidado de la vid, la cosecha y el prensado de las uvas, es Los trabajos y los días, de Hesíodo, del siglo VIII a. C. En la antigua Grecia el vino se bebía mezclado con agua y se conservaba en pellejos de cabra.
Lo primero que cabe destacar es que el vino, a lo largo de la historia, ha estado muy bien considerado por la alta sociedad occidental, siendo testigo imprescindible en cualquier acontecimiento o banquete de importancia y alrededor de él se han firmado los grandes tratados y acontecimientos históricos de occidente.
Ya en Egipto, Grecia y Roma, se adoraba a Dioniso o Baco (dios de los viñedos) y la Biblia se refiere al vino en diversos pasajes, entre otros donde relata la última cena de Jesús, que ofreció una copa de vino a sus discípulos representando su sangre. Sabemos que en China, hace 4.000 años, ya conocían el proceso de fermentación de la uva, y que en Egipto, en el siglo XIV a. C., ya conocían la viticultura.
La viticultura debe su mayor desarrollo a la propagación del cristianismo, por ser el vino necesario para la celebración de la misa. Los monasterios, con sus propios métodos de elaboración y extracción, fueron los precursores de la viticultura y vinicultura, dejando huellas tan claras como los vinos priorato, proveniente de la palabra prior.
5 datos curiosos en torno a la historia del vino en México.
Checa estos 5 datos curiosos en torno a la historia del vino en México. Cortesía del 1er Festival del Vino Mexicano de la Riviera Maya.
1.- Los misioneros, quienes tuvieron a su cuidado la evangelización de los habitantes de las tierras recién incorporadas a la corona de España, requerían del vino para celebración de la misa, por lo que comenzaron a producirlo en México con el varietal de uva llamada Misión. A ellos les corresponde el mérito de haber sido impulsores de la vitivinicultura en las colonias españolas en América.
2.- La casa enológica más antigua de toda América es Casa Madero,fundada en 1597 (más de 410 años de antigüedad), ubicada en Parras,Coahuila. Su fundador fue el señor Evaristo Madero, abuelo de Francisco I. Madero, personaje importante de la Revolución Mexicana y antiguo presidente de nuestro país.
3.- La historia del vino mexicano cuenta que durante la época de la colonia,la corona española prohibió la producción de vino en la Nueva España(ahora México) debido a que éste comenzaba a ganar mercado en España.Sin embargo, se decidió introducir cepas de vid novohispanas en España, lo que significó la perdición para los viñedos españoles, pues las vides novohispanas vivían en simbiosis con un microorganismo que resultó mortal para los viñedos españoles.
4.- En México ya existían vides antes de que llegaran los españoles a tierras americanas, lamentablemente eran silvestres y no daban uvas de buena calidad.
5.- Actualmente México exporta este elixir de la vid a alrededor de 26 países, entre los que se encuentran Japón, EE UU, Inglaterra, Francia, Canadá, España y Alemania.
10 Grandes Vinos Mexicanos
La cultura del vino en nuestro país ha cobrado gran impulso desde los últimos 15 años, prueba de ello es que anteriormente México exportaba más del 95% de su producción de vino mientras que ahora sólo exporta el 70%. El 30% restante, significa el consumo de más de dos millones de mexicanos. Ante este panorama, los expertos de Ego Tinto te sugieren 10 de los mejores vinos mexicanos (quizá son os mejores).
1. Icaro
Uno los vinos mexicanos de mayor renombre, de la vinícola sinergi VT, el enólogo es José Luis Durand, está hecho de uva nebbiolo, de color rojo granate, nariz afrutada, largo al final con un toque de chocolate amargo.
2. Artigiano nebbiolo
Este vino, tiene una elegancia peculiar, hecho de uva nebbiolo con doce meses de guarda en roble francés, hace que su color sea intenso, sus aromas peculiares (frutos rojos, especias y ahumados) larga persistencia untuoso al paladar.
3. Norte 32
El enólogo que asesora esta bodega es José Luis Durand, el nombre del vino viene por que el viñedo se encuentra sobre el paralelo norte 32, es una mezcla de Tempranillo- Syrah, el color profundo, en nariz las notas dulces resaltan (caramelo, vainilla ) en boca el ataque es potente pero sedoso, con buena evolución de final largo.
4. Único de Santto Tomás
Uno de los vinos premium de la casa, es un vino que tiene una guarda media alta de hasta 10 años y 18 meses en barrica además de ser un vino hecho por una enóloga mexicana (Laura Zamora) el color de este vino tiñe tonos alejados, aromas increíbles a frutos maduros, mermeladas, ahumado, especias. En boca tiene un ataque franco, equilibrado, de una duración larga.
5. Nerone
Este vino es muy particular, ya que esta hecho de una uva un tanto extraña para los mexicanos, la uva anglianica, originaria del sur de Italia, es la uva que le da toda la estructura, es un vino poderoso y ampliamente estructurado con buenos taninos, lo cual lo hace un vino que tenga un potencial de guarda largo, hasta 25 años.
6. Mogor Badan
Único por su mezcla de origen bordelés, (Cabernet Sauvignon, cabernet franc y Merlot) hace que la combinación de estas uvas y su maduración de doce meses en barricas de roble francés hacen de este vino una delicia. En vista color rojo granate, complejos aromas, en boca, de buena acidez, excelente estructura, complejo.
7. Equinoccio nebbiolo
El viñedo que elabora este vinos son Viñedos La Farga esta hecho de uva 100 % nebbiolo, tiene 18 meses de barrica francesa, de color violáceo, con mucho brillo y mejor intensidad, en nariz es complejo, encontramos desde los frutos negros aromas florales y torrefactos, en boca e potente de tanino pulido, con un final largo y con buena evolución.
8. Tolochos
Es un vino de autor, de producción limitada, mezcla de tres uvas (50%zinfandel, 30% cabernet, y 20% petit shira) producción que apenas alcanza las 50 cajas, pero un sabor inigualable, en vista es un vino de mucha intensidad, aromas complejos, frutales y de guarda, en boca es un vino redondo bien integrado, la guarda en botella hace que este vino evolucione de maravilla.
9. Sirocco
Uno de los vinos top de la casa Santo Tomas, la línea a la que pertenece se llama vientos, está hecho de uva syrah al 100%, con una guarda de 18 meses en roble francés, en vista es un vino que presenta oxidación, por el reposo que a tenido, en nariz frutos rojos, tabaco, café y cuero. En boca Potente y de buen ataque con una evolución lenta, buena estructura tánica con un final ligeramente amargo y un final sedoso.
10. Contraste
Perteneciente a la bodega Casa de Piedra, es un vino que en nariz ofrece atractivos aromas de fruta madura como ciruela negra, higo, delicadas notas de coco y ligeramente floral. En boca es un vino bien integrado, con cuerpo, fruta bien ensamblada con las notas de madera y tabaco.
7 Tips para disfrutar de un buen vino.
CONSEJOS DE CATA PARA NO EXPERTOS: 7 TIPS PARA DISFRUTAR DE UN BUEN VINO
A casi todos nos gusta el vino pero no todos conocemos mucho acerca de esta bebida…
A continuación, siete tips de Matías Prezioso, sommelier y miembro de la Asocación Argentina de Sommeliers (AAS) que nos ayudan a elegirlos, a prepararlos (temperatura) y a degustarlos… Todo, para disfrutarlos cada día más.
1. Para disfrutar de un vino, siempre es importante tomarlo a una buena temperatura. Asegurate que el vino espumante y los blancos estén fríos (6-10o C), los rosados igualmente fríos aunque con un poco más de temperatura (8-12 o C), los tintos jóvenes frescos (14-16 o C) y los tintos con crianza o añejos a 16-18 o C.
2. El color no es un indicador de calidad, sino que sólo anticipa datos acerca de la variedad de uva, el clima de la región y/o el nivel de madurez de la uva. Los vinos más concentrados de color no necesariamente son mejores que aquellos con tonos sutiles.
3. No te enloquezcas tratando de encontrar aromas específicos en el vino. Los aromas de un vino son subjetivos. Existen remiscencias químicas que el vino comparte con otros elementos de la naturaleza, pero nadie puede decir que un vino tiene aroma a limón y no a pomelo, sino queello depende de la percepción y la historia sensorial de quien huele la copa.
4. Lo ideal es agrupar los aromas por familias, es decir, si se trata de un vino blanco sentir si tiene aromas de frutas, especias, flores, hierbas, roble, entre otros. Luego, dentro de cada familia pensar en sub-grupos. Por ejemplo, dentro de los aromas frutales puede notarse fácilmente las diferencias entre los cítricos (limón, pomelo rosado, naranjas), las frutas blancas (durazno, damascos, pera) y las más exóticas (melón, maracuyá). De esta forma, uno empieza a entrenar la nariz y tener más claro los gustos personales.
5. Más allá de los elementos que se toman en cuenta al degustar un vino en boca -cuerpo, taninos, acidez, nivel de azúcar, alcohol-, lo importante es que resulte placentero. Tratá de tomar como referencia otros vinos y pensá si el que estás tomando tiene más o menos cuerpo, más o menos acidez, si es más seco o más dulce, y si estas características te gustan más.
6. Hacele caso a tu paladar. No es necesario ser un experto o profesional del vino para diferenciar un vino bueno de uno mediocre. No te dejes guiar por las etiquetas a la hora de disfrutar un caldo. Muchas de las catas profesionales suelen ser “a ciegas” porque incluso lo conocedores son influenciados por la marca, botella o etiqueta de un vino. Confiá en tu interior.
7. Existen datos en la información o etiqueta de un vino que pueden darle indicios de sus características (graduación alcohólica, variedad de uva, tiempo de crianza en madera, antigüedad de las vides, ubicación del viñedo, proceso de elaboración). Sin embargo, ninguno de estos elementos aseguran la calidad del vino, sino que la única forma de confirmarlo es probándolo y que guste.
Los 20 mejores vinos del mundo.
La revista especializada Wine Spectator publicó su ranking del 2013. Por lo menos, uno de ellos está en Lima. La lista la lidera el Gran Reserva de Cune Rioja Imperial. Tome nota de los vinos que no deberían faltar en su mesa.
El consumidor peruano ha aprendido mucho de vinos en los últimos años. Distribuidoras y tiendas de botellas de alto perfil se han desarrollado en Lima y provincias.
Y es por lo tanto un público más enterado y pendiente de lo último del mercado de vinos global.
Listas Y con el final del año ya casi encima, las publicaciones especializadas empiezan a hacer sus rankings con lo mejor del 2013. Una de las más reputadas del medio es Wine Spectator, una publicación especializada cuyos editores cada año elaboran la lista de los 100 mejores vinos de la temporada que se va.
Con 25 años en el negocio de los rankings del más alto nivel, este grupo de expertos conoce su trabajo y el impacto que causan sus decisiones en el mercado global. Incluso el vino Rosé Miraval de Angelina Jolie y Brad Pitt logró el puesto 84 de la lista con sus US$ 28 de precio.
Por estos lares Pero si un paladar local quiere probar alguno de los 20 primeros vinos de la lista tendrá un trabajo arduo para conseguirlos.
Gestión consultó tres establecimientos y marcas conocidas por su buena selección de vinos para ver si las botellas estaban disponibles en sus cavas.
Nuestra primera parada fue la cava de los Supermercados Wong. En sus locales no están presentes ninguna de las botellas del top 20 de Wine Spectator.
Clos du Vin es otra fuente para una buena compra en cuanto a vinos se refiere. En la web de la tienda todavía no encontramos ninguna de las marcas del ranking.
Y, finalmente, consultamos a la distribuidora Premium Brands, importadora en nuestro país de marcas y etiquetas top en el mundo de las bebidas. Su representante, Belén Tello, tras revisar el ranking, nos informó que en su inventario ellos tienen el Château Canon-La Gaffelière St.-Emilion, puesto dos del top ten. Así que si usted desea comprar un vino de ranking le espera una larga búsqueda.
EN CORTO Criterio. Los editores de Wine Spectator explicaron que su criterio a la hora de escoger ganadores es la calidad del vino, su precio, que debe ser medianamente accesible, y ese “factor x” que hace especial a una botella de buen vino. Se han incluido en la evaluación 14 países de tradición viñera y se han evaluado más de 20 mil botellas antes de llegar a las 100 ganadoras. Una tarea nada fácil para los catadores globales.
10 momentos únicos con vino
El vino, en sí mismo, no suele proporcionar más placer que cualquier otro alimento de nuestra apetencia. Sin embargo, hay momentos, situaciones, que hacen de este noble gesto algo único, inigualable y en muchas ocasiones irrepetible. Estos son, a nuestro modesto enteder, los 10 momentos que todo amante del mundo del vino debería vivir. Salud!
1) Una copa de vino frente a la chimenea en un frío día de invierno.
2) Un baño espumoso acompañado del vino apropiado.
3) Una cena romántica regada con vino en algún rascacielos de una gran ciudad.
4) El maridaje en una barbacoa rodeada de amigos en un cálido día de primavera u otoño.
5) Un rato solitario con copa de vino frente a la inmensidad del mar, a ser posible, desde un velero.
6) Una celebración multitudinaria por un hecho irrepetible en la vida. Para algunos será una boda, para otros, la llegada del primer hijo, el fin de los estudios, la vuelta a casa…
7) Un brindis por lo malo que quedó atrás. El fin de una enfermedad, el adiós a un/a indeseable, etc.
8) Tomar vino en la casa del vino, en bodega. Rodeado de viñedos, tranquilidad y conocimiento de lo que tenemos entre manos.
9) El descorche de una botella en el inicio de una nueva vida: una nueva ciudad, un nuevo hogar, un negocio emprendido…
10) Abrir la segunda botella. Es sinónimo de que supo a poco y el momento, debe continuar…
Fuente: http://lugardelvino.com/
Hablemos de... ¡vinos rosados!
Los vinos rosados han llegado muy lejos en los últimos años. Aquellos que comenzaron a beber vino en la época de los sesenta recordarán que los vinos rosados (rosé) existentes en aquella época eran principalmente los vinos portugueses Matheus y Lancers. Esos vinos desaparecieron del mercado ya que en aquella época se empezó a desarrollar el gusto por los vinos tintos, fuertes, y los vinos rosados se consideraban vinos para las mujeres. En aquellos tiempos ningún conocedor de vinos varón dejaba que lo sorprendieran sus amigos tomándose un rosé.
Durante los últimos cinco años las cosas han cambiado. Ahora los vinos rosados han recibido una gran aceptación de parte de los conocedores, especialmente de los bebedores de vino en Francia y en los Estados Unidos. Las estadísticas de importación de vino en los Estados Unidos indican que las importaciones de vinos rosados aumentan alrededor de un cuarenta porciento cada año. La mayor parte de ellos viene de Francia. Conjuntamente con el aumento en el volumen de producción, ha aumentado la calidad de esos vinos y la puntuación de los mismos en Wine Spectator y en Wine Advocate durante los pasados cinco años ha ido mejorando significativamente.
PRODUCCIÓN DEL VINO ROSADO:
Para producir el vino rosado las productores de vino utilizan ciertas uvas particulares entre las que se encuentran las siguientes: Zinfandel, Merlot, Garnacha, Pinot Noir, Syrah, y Tempranillo, entre otras. El vino rosado se produce utilizando uno de dos métodos: el primero es el método de maceración. Bajo este método, al igual que en la producción del vino tinto, se aplastan las uvas y se dejan en contacto con la piel durante algunas horas. Luego de varias horas, o de algunos días en algunos casos (pero antes de que comience la fermentación) se remueve el jugo sin la piel y se transfiere a otro tanque. Ya en esa etapa el jugo ha absorbido suficiente pigmento para que tome el color rosado. Bajo este método, la coordinación es muy importante ya que el color del vino va depender del tiempo en que se deje el jugo junto con la piel de las uvas.
El segundo método es el que todos nos imaginábamos: similar al que se usa para producir Champagne, mediante el cual se producen vinos tintos y blancos por separado y luego se mezclan (blending). Este “blending” es hecho por enólogos profesionales, siguiendo ciertos procedimientos particulares, por lo que no debe usted cometer la barbaridad en su casa de mezclar cualquier vino tinto con cualquier vino blanco para producir un vino rosado. Si hace eso, cuando se tome ese vino “rosado” se arriesga a que se le caiga hasta el pelo.
PRINCIPALES PRODUCTORES DE VINOS ROSADOS:
Ya que conoce algo sobre los vinos rosados, es importante saber quiénes son los principales productores de vinos rosados, y cuáles están disponibles en Puerto Rico. El Sur de Francia es el mayor productor de vinos rosados (rosé) utilizando las uvas Garnacha, Syrah, Cinsault y Mourvedre, entre otras. En Italia se producen excelentes rosados (rosado) utilizando la uva Sangiovese. En España, en las regiones de La Rioja y Navarra se producen excelentes “rosados” utilizando las uvas Tempranillo y Garnacha. En el Valle del Loira se producen rosés utilizando las uvas Cabernet Frac y Chinon. En el sur de Italia se producen excelentes “rosettos”. El Nuevo Mundo también tiene sus productores de rosados, aunque en menor escala, entre ellos: Chile, Argentina, Australia y Estados Unidos, en particular Long Island (New York), California y Oregón.
TIPOS DE VINOS ROSADOS:
Existen dos tipos de vinos rosados: los regulares (still rosés) y los espumosos (sparkling rosés). Los sparklings son los espumosos y los Champagne rosados.
Entre los vinos rosados que encontrará en las tiendas de vinos y restaurantes en Puerto Rico están los siguientes:
Still rosés (los que no son Champagne ni espumosos): Entre los españoles están Barón de Rivero, Las Peñas, Prado Rey, Enate, Gran Feudo, y Bodegas Muga. Entre los chilenos están Montes Cherube, Oveja Negra, Miguel Torres, y J.F Lurton. Entre los argentinos están Susana Balbo-Crios, Finca El Portillo, Finca Flichman, y Fabre Montmayou. Entre los italianos están Cantina Santandi, Castello Banfi Centine, La Colombia, Feudo Maccari y otros. Estos still rosés son más económicos que los espumosos y los precios de los antes mencionados oscilan entre $15.00 a $35.00 en las tiendas de vinos.
Sparkling roses: (estos son los Champagne rosados o los rosados espumosos, y por tal razón son mas caros que los still rosés). Entre estos están los siguientes: Viuda de Clicquot, Tattinger Prestige Rose, Billecart Salmon, Gloria Ferrer Brut, Domaine Carneros, Valdocca Prosseco, y Mionetta Prosecco. Los precios de estos en las tiendas de vinos fluctúan entre $35.00 a $80.00.
CUANDO TOMAR VINOS ROSADOS:
Según se va ampliando el mercado y la oferta de vinos rosados, se amplían las posibilidades de tomar vinos rosados. Algunos los prefieren a la hora del almuerzo, para combatir el calor. Otros los prefieren durante las tardes, luego de un día de trabajo. Algunos los beben con carnes blancas, pollo y pescado. Otros ya los están bebiendo con carnes rojas y pastas.
Como podemos ver, los vinos rosados llegaron para quedarse. No se quede atrás y empiece a buscarlos en las tiendas de vinos y en las cartas de vinos de los restaurantes, y a disfrutar de ellos. Bébase los still rosés por la mañana (sábados y domingos solamente), por la tarde y por la noche. Deje los sparklings para cuando quiera celebrar algo o para cuando sienta que se merece un buen vino.
Fuente: http://www.hablemosdevinos.com/
Principales tipos de copas y vasos
1. Copa de agua.
De gran tamaño, ligeramente abombada. Utilizada para agua y zumos. Solo se llena, como mucho, hasta 4/5 de su capacidad.
2. Copa de vino.
Copa ancha, de gran cavidad abombada. Antes eran algo más pequeñas que las de agua, aunque ahora se empieza a imponer una gran copa. Solo se llena hasta 3/4 de su capacidad.
3. Copa de vino blanco.
Algo más pequeña y estrecha que la de vino tinto (por su necesidad de mantenerse frío). Al igual que el vino tinto, solo debe llenarse como mucho a 3/4 de su capacidad.
4. Copa de Jerez.
Ligeramente aflautada, tamaño medio y de pie corto. Utilizada para tomar los vinos dulces y de Jerez. No debe llenarse más de 2/3 de la misma.
5. Copa de champán.
Alta, de cuerpo largo y aflautado, y corta de pie. La finalidad es retener las burbujas. No se deben utilizar las conocidas copas planas de champán. Se pueden llenar hasta 4/5 de su capacidad.
6. Copa de vermouth.
Copa corta y ancha en su boca, estrechándose a medida que se acerca al pie. Es indicada para determinados cócteles y para el vermouth.
7. Copa de coñac.
Gran copa, de amplia cavidad abombada y pie muy corto. Pensada para "abrazarla" con la mano y mantener templado su contenido. Utilizada para coñac y brandy. No se debe llenar más de 1/3 de su capacidad.
8. Copa de licor.
Pequeña, de pie muy corto y escasa capacidad. Utilizada para todo tipo de licores, y una de las copas con más variantes en diseños y medidas. Se puede llenar hasta 4/5 de su capacidad.
9. Vaso de tubo.
Vaso alto (de unos 17-18 cms.), sin pie. Utilizado principalmente en hostelería, para el servicio diverso de refrescos, copas y "cubatas". Se puede llenar hasta 5/6 de su capacidad.
10. Jarra de cerveza.
Jarra de diverso tamaño, de cristal grueso, utilizada para tomar cerveza. La más habitual es de medio litro. Se llena hasta que la espuma alcanza el borde. En algunos lugares, se ha tomado la costumbre de mantener las jarras heladas en el congelador.
Los diseños aquí expuestos solo son una representación de las piezas más corrientes y habituales de una cristalería. No obstante, puede encontrar multitud de formas, diseños, tamaños y colores diferentes. Tenga en cuenta que las copas lisas y de cristal transparente son más "clásicas", y se pasan menos de moda, combinando con la mayoría de los tipos de mesa que pueda haber. Recuerde que la cristalería, independientemente de otros factores (tamaño, color, forma, etc.), debe ser de cristal fino. Nunca se deben poner copas "saltadas" o con algún otro desperfecto.
Antes de beber, debemos limpiarnos los labios con la servilleta, para evitar dejarlos marcados en nuestra copa. También, habrá que repetir esta operación al terminar de beber, presionando ligeramente las servilleta sobre nuestros labios. No hace falta restregarse la servilleta por los labios. La bebida, se toma, no se sorbe. Procure evitar cualquier tipo de ruido cuando bebe. Tampoco se toman tragos largos, o se apura la copa de un tirón. Si ve en su copa "restos" de labios u otras manchas pida por favor que le cambien la copa.
La mayor parte de las copas no hay que llenarlas hasta los bordes. En la mayor parte de los casos hay que dejar al menos 1/3 libre de la capacidad. Si tiene señoras a su lado, debe preocuparse por mantener su copa siempre llena. Determinadas copas se deben agarrar por el tallo y otras por el cuerpo, en función de la temperatura a la que se deba tomar su contenido. Por ejemplo el vino blanco, como se debe tomar frío, hay que evitar agarrar la copa por su cuerpo y mantenerla mucho tiempo en la mano. En cambio el coñac se deja "abrazar" y mantener en la mano.
Fuente: protocolo.org
Un vino para cada momento...
Cada vino tiene su personalidad: su aroma, su cuerpo, su graduación alcoholica, su contenido en azucar... Te ofrecemos una guía para saber como "casar" cada vino con la comida de modo que se potencien las propiedades de ambos.
Un aliado caprichoso...
El vino, aliado indiscutible de cualquier reunión social o familiar, es el complemento perfecto de una buena comida.
Degustar una copa de buen vino mientras saboreamos un exquisito plato es todo un placer y es un placer que hay que saber apreciar.
La elección del vino que acompañará a una comida puede ser un verdadero quebradero de cabeza si comprobamos la amplia oferta de vinos comercializados, capaces de seducir al paladar más exigente.
No desesperemos, tampoco hay que ser un experto enólogo para desenvolvernos con cierta soltura. Siguiendo unas normas básicas y paladeando algunos buenos vinos, poco a poco iremos distinguiendo los distintos matices que diferencian a unos de otros y saldremos triunfadores de nuestra elección.
¿Cómo elegir el vino ideal?
El vino ideal debe ser un vino de calidad, que proporcione placer al mismo tiempo que potencie el plato al que acompaña. Será un vino que nos sepa a poco, que sintamos haber terminado la botella.
Para los neófitos en la materia se aconseja que elijan vinos con denominación de origen que garantiza la procedencia y calidad del vino elegido.
Al elegir el vino más adecuado para acompañar un menú habrá que tener en cuenta el plato al que va a acompañar. El dogma de tinto para carnes, blancos para pescados y rosados para arroces no siempre tiene sentido. A veces, armonizar los sabores resulta casi imposible, hay platos difíciles de combinar y hay que dejarse llevar un poco por el sentido común y el gusto personal.
En general, se aconseja que los vinos sean ligeramente más suaves o igual de potentes que el plato que acompañan, lo que se pretende es que ninguno solape el sabor del otro y podamos disfrutar tanto del plato como del vino.
1. Vinos blancos Los blancos resultan perfectos para acompañar sopas, cremas y pescados, pero depende del tipo de pescado. Por ejemplo, un albariño, aromático y frutal, es ideal para un pescado ahumado, un marisco o una sopa de pescado, pero resulta inapropiado para acompañar una merluza. Un chardonnay es perfecto para el pescado blanco y los blancos de crianza son ideales para los pescados azules o de río.
Los espárragos, que vuelven amargo el vino y los ahumados que a veces solapan su aroma, van muy bien con un blanco de crianza.
El fino y la manzanilla son perfectos para aperitivos (jamón ibérico, los mariscos, frituras de pescado, almendras, aceitunas y quesos curados o semicurados).
Para los postres escojamos un blanco licoroso.
2. Vinos tintos Los tintos jóvenes acompañan a ensaladas suaves, huevos, quesos, morcillas, embutidos, estofados y carne en general, mientras que los tintos de crianza acompañan muy bien a platos de carne joven, de cerdo, de cordero lechal y pato, potajes así como platos que lleven alguna salsa ligeramente dulce.
Los reserva y gran reserva son ideales para la caza mayor, las setas, las trufas o los asados en horno de leña.
3. Vinos rosados Los rosados van bien son sabores fuertes donde se mezclan muchos ingredientes y se juega con los agridulces, con lo salado y lo dulce. Los arroces y paellas se sirven con un rosado, al igual que las alcachofas, tan difíciles de combinar.
La pasta se puede acompañar de un vino blanco, rosado o tinto, aunque si lleva salsa boloñesa es preferible poner un tinto.
4. Vinos espumosos Los vinos espumosos, por su paladar fresco y chispeante, son perfectos para los meses de calor.
Los cavas y espumosos son recomendados para el caviar, foie-gras y la mayoría de los platos, excepto los muy condimentados.
Fuente: Puleva Salud
Vinos y Enología
La enología es la ciencia del vino, pero el vino no solo es ciencia, es también técnica y destreza, pero sobre todo es arte, porque si fuera solo ciencia o técnica todos los vinos serian iguales, y así como una pintura no es igual a otra, ni una escultura es igual a otra, no existe un vino igual a otro.
La enología fue hasta Pasteur una práctica envuelta en el misterio y casi en la magia, era un compendio de conocimientos y prácticas empericas convertidas en un ritual que permitía convertir el mosto en vino. Pero desde Pasteur la enología se convirtió en la ciencia que permite elabora la bebida mas sana e higiénica: El Vino.
Fuente: apoloybaco.com