LO PRIMERO QUE HAY QUE HACER ES PARAR
Mientras va gestándose y creciendo el proyecto de VIVO DEL ARTE como empresa, con sus altas y sus bajas, sus reuniones, sus horas robadas al sueño y sus cafecitos con bollería que endulzan un poco las preocupaciones y las prisas (queremos empezar ya!!:) ), os voy a contar un poco las fases que primero estamos pasando nosotros y que, si os apetece, podréis seguir de aquí a un tiempo, si os decidís a poner en marcha vuestro propio proyecto. Así nos sentimos acompañados en esto y vosotros también…:)
Lo primero primerísimo que hay que hacer es parar. Esta es la primera fase. Para poder arrancar hay que empezar parando. Hay que detenerse y pensar. Pensar en uno mismo, y pensar QUÉ es lo que queremos hacer, cuál es el camino que queremos tomar, cuáles son nuestras posibilidades. Hay que ser realista tanto para saber ver las cosas buenas que tenemos y que podemos/debemos ofrecer al mundo, como para lo malo, los hándicap o aquello que no nos beneficia o que no estamos especializados… Y eso es lo que hice. Después de andar como pollo sin cabeza, de ir de aquí para allá probando diferentes cosas, sólo por el hecho de que habían aparecido, delante de mí, y las había cogido, ya sabes, “más vale pájaro en mano”/ “it´s more worthy a bird in hand than a hundred flying” (lo siento, es la fiebre del superbritánico, no lo puedo evitar), me di cuenta de que tenía que parar. Y me paré. Me senté, delante de un cuaderno, de folios en blanco, de un montón de hojas vacías esperando a “comerse” mis ideas y todo el cacao que llevaba en la cabeza y lo dejé salir. Una vez fuera, empecé a ordenarlo, a ver las ideas que eran viables y las que no…
No sé si os pasará igual, si tendréis la cabeza llena de cosas que os dan vueltas y más vueltas, y aparecen y desaparecen porque hay otras que están esperando “la vez”. Ideas que tenéis allí, aprisionadas, castigadas para no salir, que retenéis pensando que es mejor no hacerles caso, porque a lo mejor si se lo haces la cosa puede acabar mal… Bueno, y qué? Sólo habría que volverlo a intentar. Hay una gran frase que dice mi madre, (como todas las de mi madre!!) que es: MALMETIENDO SE APRENDE. Y es así! Para hacer las cosas perfectas, o casi, hay que equivocarse unas cuantas veces, pero es el proceso natural. Lo único que seguro hay que hacer es INTENTARLO. Una y otra vez, mejorando día a día y al final sale. Pero hay que empezar. Parar, pensar lo que queremos hacer y arrancar, poco a poco, pasito a paso, pero con ilusión y confiando en uno mismo. Que hay miedetes y preocupaciones?? Sí, claro! pero a esos se les vence enseguida, con cuatro frases de estas que te motivan si las repites cuatro o cuarenta veces a modo de “mantra”. Y funciona, de verdad que funciona. Porque lo que no hay que hacer es dejar que los pensamientos cenizos estén por encima de los positivos.














