gyuri tenía una sonrisita sobre los labios que significaba dos cosas: exasperación y, en medio del caos, diversión “reconozco que todas las bebidas son gratis, pero si te acabas el bar entero vamos a tener costos adicionales”
“oh, ¿esto?” como si no fuese obvio, señala el vaso en su mano. “no, no— es jugo, tengo que mantenerme sobrio o de otra manera no podré vender todo eso,” y esta vez, señala su puesto improvisado: una pequeña mesa exponiendo sus figuras de madera y barro, pulseras de cuero, y otros accesorios bonitos. “solo tengo mucha sed”


















