Quién: Wade T. Roberts | Menciona a; islafletcher, sion-th0mas & friends.
Cuándo: Sábado por la noche, 01:38 AM
Dónde: Departamento de Wade » Sydney, Australia.
Qué: wADE INVESTIGA!!!!1! ahre no Wade decide buscar su nombre y el de Isla en Google. Y los resultados que obtiene... No son exactamente los que esperaba.
Soundtrack: Waking Up - PVRIS
Others: SMS » Wade ↔ Michael » [x]
Word count: 1500+
Wade enarcó una ceja y tamborileó sus dedos contra el teclado de su laptop, intentando decidir qué hacer. ¿Presionar ‘enter’ o no presionar ‘enter’?
No tenía idea de cómo se le había ocurrido tipear su nombre y el de Isla en la barra de búsqueda de Google — suponía que era la cantidad de horas que llevaba sin dormir, o simple idiotez en su estado más puro — pero antes de darse cuenta, ya lo tenía escrito. Ahora sólo le faltaba un golpe de valentía para tocar el botón y ver qué resultados ofrecía aquello.
Tenía miedo, eso no podía negarlo, pero la curiosidad era tan fuerte que antes de siquiera volver a pensarlo por lo menos una última vez ya había presionado. Una vez más: ¿curiosidad o estupidez?
Había muchísimos links —inclusive un video del incidente de Wrapped Around Your Finger—, pero lo primero en llamar su atención fue una foto que le causó una sensación de nostalgia y angustia al mismo tiempo. ¿Cuál fotografía? La que se habían tomado la mañana después de que el magnífico plan de Wade —ese que consistió en despistar a absolutamente todos y lograr que sólo ella pudiese encontrarlo en el zoológico de Sydney— dio sus resultados. Aquel día había sido uno de los mejores de la vida del chico, ¿cómo poder olvidarlo?
—Ésos eran los tiempos.- Murmuró en voz baja, admirando lo preciosa que se veía ella y encogiéndose ante lo jodidamente puberto que lucía él mismo, a pesar de que la foto tenía tan sólo un año de haber sido tomada.
Junto a esa imagen, había otra que él definitivamente no recordaba haberse sacado con Isla. ¿Acaso estaba loco o...? Técnicamente sí, pero no esta vez. En cuanto clickeó en la tab de imágenes Wade comprendió un poco mejor que el poder de las fangirls era más increíble de lo que él podría alguna vez haberse imaginado.
Y no sólo estaba esa, sino que gran parte de los resultados eran manips de él e Isla juntos.
—Imposible.- Musitó y sin querer soltó una pequeña risita.
Sus fans lo shippeaban con Isla. Bueno, al menos las que no la odiaban.
Wade no pudo contenerse y por más masoquista que fuese, empezó a mirar foto por foto — asombrado con las falsas y recordando lo sucedido en el momento con las que eran legítimas. De todas formas, el muchacho estaba fascinado por lo reales que se veían.
Hasta que sus ojos se desviaron por un instante a la barra de búsquedas relacionadas, claro, y leyó el nombre de su mejor amigo. Bueno, ex mejor amigo. Sólo se veían tres fotos de Sion e Isla juntos, pero todas eran reales. Reales como la relación que ellos dos sí tenían actualmente, no falsas como lo que él e Isla habían supuestamente tenido.
De repente la búsqueda ya no era tan fascinante como la había encontrado hacía treinta segundos atrás.
Dándole una última mirada a la que era su foto favorita de ellos —y que irónicamente había sido sacada por Sion el día antes de la primer pelea que los había separado a todos—, Wade cerró su notebook y la depositó a su lado antes de recostarse en una cama excesivamente grande que se sentía abismalmente vacía sin ella. No tenía sentido que se sintiera así porque el otro lado de su cama había estado ocupado por Isla por menos de un mes y medio en su momento, pero más de diez meses después, el vacío y la soledad todavía seguían siendo demasiado intensos como para poder ignorarlos.
Una lágrima se deslizó por su mejilla y tras esa vino otra, así hasta que Wade se halló a sí mismo llorando tanto que sentía que se le estaba cerrando el pecho. Realmente apestaba ser él. ¿De qué mierda le servía su talento y la fama si ninguna de las dos cosas podía brindarle la felicidad que él quería? Sí, la música era uno de sus más grandes amores, eso no había cambiado — pero no era suficiente.
Nuevamente eran altas horas de la madrugada y Wade estaba quebrándose porque sabía que nunca iba a dejar de dolerle. Saber que él había dado lo mejor de sí, y aún así tenía que verla elegir a alguien más. Alguien que se sentía tan como su hermano que él nunca se había molestado en siquiera ponerse a pensar desde hacía cuánto que lo conocía. Como si fuera poco, ese alguien lo detestaba.
¿Y qué era lo peor? Que probablemente a nadie le importaba. Su familia lo había abandonado — joder, su propia madre había caminado en la dirección opuesta al verlo en el supermercado. Y sí, Michael y Thomas seguían estando ahí pero de todas formas Wade jamás hablaría de la mujer que amaba con quien había sido uno de sus tantos potenciales one night stands y su hermano mayor. Katherine ni siquiera contaba porque era la jodida mejor amiga de Isla y Wade había aprendido a no confiar en Katherine Scheffler. Tiziana era la única que siempre estaba dispuesta a escucharlo, pero él estaba harto de tener que someter a su amiga a sus estúpidos problemas que nunca podía superar.
En un arranque de frustración, tomó un almohadón y lo arrojó al otro lado de la habitación. ¿Qué carajo había hecho de malo para merecer tanto sufrimiento? Porque ni siquiera podía usar la carta del “oh, me rompiste el corazón así que ahora escribiré tres millones de canciones sobre ti y serán hits y yo me revolcaré en dinero mientras tú te jodes”, no. Más bien era como que le habían roto el corazón, no podía escribir nada suficientemente bueno, y para colmo era él quien se revolcaba en su miseria y se jodía a sí mismo.
Era irónico porque desde el principio de su carrera Wade siempre se había prometido a sí mismo que trataría de no buscar o meterse en problemas con nada ni nadie pero ahí estaba dos años después, tapado casi hasta el cuello con preocupaciones y dilemas. ¿Quién iba a decir que la razón principal y causante de casi todas sus dificultades iban a terminar siendo malditos problemas amorosos?
¿Por qué diablos no pudo alejarse cuando tuvo la oportunidad? ¿Por qué cada vez que intentaba sacársela de la cabeza sólo terminaba empeorándolo? No había método efectivo para erradicar a Isla Fletcher de su vida, no cuando gran parte de él se negaba a permitirse seguir adelante. ¿Por qué no podía ser un muchacho de 18 años normal? Un muchacho que además tenía a su favor el beneficio de estar en una banda camino al estrellato, razón por la cual podía tener a quien quisiera cuando quisiera si así lo deseaba. Pero no. Las cosas eran muchísimo más difíciles que eso. ¿Por qué mierda todo tenía que ser tan jodidamente complicado? ¿Acaso había hecho algo de lo cual no estaba enterado y lo que estaba pasándole era producto del karma? No, eso era estúpido. Wade creía mucho en el karma y en el “todo lo que das vuelve”, sí, pero no creía haber hecho algo tan malo como para merecer sufrir de esa manera. De hecho, estaba casi positivamente seguro de que no había hecho más que hacer cosas buenas por y para Isla. Antes de perder la cabeza, claro, pero en fin.
Por momentos, Wade quería llorar y mandar todo a la mierda — y después tenía momentos en que se decía a sí mismo que ya pasaría, que tal vez el dolor de tener que vivir así eventualmente iba a hacerlo más fuerte. Sabía que era una estupidez, pero mejor eso que tener en cuenta las opiniones de aquellas voces que seguían atormentándolo dentro de su cabeza.
Algún día, no sabía cuándo, tal vez podría mejorarse — tal vez sólo era cuestión de seguir esperando.


















