¿Me acompañas un rato?
Todos los días en la tienda eran iguales, no había mucho que hacer y realmente eso no le importaba pues de vez en cuando guerreros del mundo espiritual iban de visita o por lo menos Akihito y los demás, nunca faltaban.
Salvo ese día, que curiosamente paresia no haber señales de ellos en ninguna parte en todo lo que llevaba de tarde. Tampoco les había visto en la escuela pues era sábado, así que comenzaba a dar por hecho de que hoy se quedaría a limpiar la tienda. Ya iban a dar las seis de la tarde, cuando por fin se asomo con cautela en la puerta de la habitación de su hermana mayor
- Ne ¿Puedo.....? - si, ya que no tenia a nadie mas, su hermana le acompañaría a cenar fuera o por lo menos intentaría convencerla.














