Porque este mundo es una mierda.
En la casa donde me criaron está prohibida la palabra “mierda”. El mundo es una “mierda” y sin embargo, tengo que buscar un adjetivo diferente para calificarlo porque “mierda” es una palabra que sólo pueden usar los grandes cuando están indignados. Yo no tengo la autoridad ni el permiso ni excusa , de decir, indignada y con horror y tristeza e impotencia “Este mundo es una mierda!!!” porque “mierda” es una palabra prohibida para mí. Y es una palabra prohibida para muchos.
Porque el mundo de mierda está gobernado por grandes, pero con grandes cerebros hechos de mierda que nos prohíben alzarnos en medio de la decadencia humana a reclamar que queremos nuestra libertad de vuelta. Pero no nos prohíben diciéndonos que no, lo hacen de una manera sutil, entreteniéndonos con otras cosas,nos dan programas de televisión, redes sociales, artefactos de última tecnología,diversión a pagar en cómodas cuotas, promesas de éxito, sueños que nos pesan como bolsas de arena, y en el fondo sentimos un vacío que no sabemos por qué está ahí. Nos preguntamos por qué no podemos ser felices cuando tenemos todo a nuestro alcance.
Basta mirarte en el espejo para atravesar tus pupilas y preguntarte qué está pasando. Por dentro algo sabe que todo está mal pero nos negamos a asegurar que somos víctimas pasivas de vendedores de sueños, las señales son abrumadoras.
Nacemos con las miradas consteladas de inocencia y crecemos con una educación falsa. Nos crían con una conciencia del mal y del bien que sólo nos sirve para ahogarnos en culpa cuando competimos en un mundo violento y banal. Consumimos infinidad de mensajes que nos instan a ser mejores, lloramos con películas y canciones … nos emociona el arte y nos creemos fervientes luchadores en pos de nuestros deseos más profundos y por otro lado, un yugo nos presiona a matar o morir, no por nosotros ni por los demás, por egoísmo.
Creo que llega un momento en que lo dejamos de pensar. Nos volvemos malos. Aceptamos la lógica del juego, ganamos o perdemos, nos conformamos con lo nuestro. Cuanto más cuerdos nos volvemos más locos y la rueda gira con o sin nosotros, porque nos olvidamos de romperla. Pero no siempre somos malos, creo que tenemos mala memoria, … creo que basta con mirarnos en el espejo y atravesar nuestras pupilas y confiarnos honestamente que todo está mal y hacer algo.
Este es un mundo de mierda porque las personas nos olvidamos de que podemos ser más que seres de mierda. Nos olvidamos de que la mierda es la miseria, que la mierda son nuestros desechos y uno no se vuelve a ellos, porque es repugnante tan solo pensarlo. Es profundamente triste ver los desastres que provocan las guerras en pos de los beneficios económicos que unos pocos gozarán a costa de la sangre de vencedores y vencidos, las lágrimas de las madres cuyos hijos murieron por patrias de mierda, ideales de mierda, prejuicios de mierda; los cuerpos desnutridos de millones de criaturas inocentes en todo el mundo, los cuerpos violados, quemados, golpeados,despedazados; los niños solitarios, los viejos desamparados, las mujeres sin voz y sin ojos; el hambre royendo cultura, personas que no pueden volver a casa, que quedaron perdidas en sueño llamado muerte por no querer traicionar, por callar para no dejar de luchar, por gritar donde hablar está prohibido. Y todo es mierda y prohibición disfrazadas de libertad y felicidad. Y la verdad es que vivimos en un mundo muy contrario con el que la mayoría soñamos, ya es hora de que nos animemos a reclamar por él porque se nos está viniendo abajo.
Y hay que temer porque la eternidad es un hoy constante, y si lo sufrimos nosotros,lo sufrirán nuestros hijos y los que vienen después de ellos, la indignación y el respeto por nosotros mismos tiene que vivir por encima de todas nuestras acciones, podemos ser mejores, podemos salir de la mierda y sonreír debajo del sol con la satisfacción de construir un mundo mejor. La vida no es un mañana lejano, la vida es cada día por el resto de nuestros días , riendo, llorando, amando, odiando, dudando, confiando, creyendo, indignándonos, agradeciendo, repudiando, soñando … y se nos pasa rápido. Cada día puede ser un día crucial. Podemos hacer que este deje de ser un jodido mundo de mierda pero necesitamos como fundamento vital la conciencia colectiva y el compromiso colectivo porque si es juntos la lucha está ganada. Ningún grande va a decirme que no puedo decir mierda, nunca más. La rebelión es la madre de los grandes cambios, rebelémonos y elijamos algo mucho mejor que un mundo de mierda.
















