No siempre entiendo lo que siento, pero sé que lo siento.
Y en ese simple hecho hay una verdad que me sostiene.
Me refugio en el egoísmo, no por falta de amor, sino porque a veces amar me desarma.
No sé si me escondo o me cuido, si me pierdo o me encuentro, pero cada vez que me observo en silencio, entiendo que no estoy tan lejos de mí
















