Ayer fue tu cumpleaños, ¿Pasaste un maravilloso día como los que siempre te proponía si los pasabas conmigo? ¿O quizás te sentiste igual de afortunado que en esos tiempos en los que decías quererme y yo respondía que también? Tal vez despertaste en la madrugada a ver la luna y conversar con ella, pedirle que lo que vives sea solo una pesadilla, una de la que por muy difícil que sea despertar no se vuelve imposible, de manera que podríamos volver a ese día con ambos más fuertes, más conscientes del desastre que seríamos si estamos sin el otro, de lo infeliz que sería nuestra vida si no luchamos por lo que queremos, perdón, amamos, y que sabemos nunca amaremos así de nuevo.
Me gusta pensar que despiertas siempre con la esperanza de ver un mensaje en tu correo, no uno cualquiera, uno mío, y que al verla vacía te arrepientes tanto de las palabras que no dijimos, lo impulsivos que fuimos, el tiempo perdido, la vida que no vivimos...
Extrañarte así se siente.
Melady Guizado























