No sé qué saldrá de todo esto, los pensamientos en mi mente van a mil por hora y no los puedo organizar. Las ideas se agolpean entre ellas para salir, porque son muchas, porque todas tienen algo que decir, porque todas hablan de lo que estoy sintiendo, todas quieren expresar mi gran preocupación por no ser todo lo que me gustaría ser para ustedes, por muy grandes razones que escapan de mis manos y mis capacidades. Pasa que no me siento la amiga que debí haber sido para ustedes durante todo este tiempo, porque siempre fuimos de esas que no necesitan verse seguido para sostener el cariño, porque nos queremos pero no hablamos de lo que nos pasa, porque todas cargamos con dolor y pena que no queremos mostrar por diferentes razones, porque no sabemos cómo demostrar nuestra preocupación, porque estamos muy asustadas por preguntar, o quizá pasa que ninguna de nosotras sabe cómo lidiar con la respuesta que podamos obtener. Me gustaría que sepan que pienso en cada una de ustedes cada noche al apagar todas las luces e intentar dormir, porque las veo mal, porque quiero ayudar y no sé cómo, porque me muero por abrazarlas y cargarlas del todo el cariño que les guardo, ese mismo que se mantiene sellado bajo cinco candados porque sé que no acostumbran esas muestras de cariño, porque no les gustan, porque no es lo nuestro. Pero luego cierro los ojos y pienso que estuve a un par de pastillas de perder a dos de ustedes, y ante la sola situación hipotética me doy cuenta de que me hubiese gustado abrazarlas más, de haberles dicho todo lo que no soy capaz de decir y estoy escribiendo, de haber luchado contra ese miedo de querer hablarles y molestarlas, muy en el fondo eso pasa, todas queremos cargar con nuestro propio peso y no quiere ser cachito para nadie, pero también estoy muy segura de que a cualquiera que le hubiesen hablado les hubiese respondido apenas hubiese visto el mensaje, que las hubiese regañado por siquiera pensar que son una carga, y que les hubiese extendido la mano para ayudar en lo que necesitasen. Tan asustadas de hablar y tan asustadas de preguntar. ¿Y si con eso podemos contagiar con un rayito de vida a la otra? Permítanme ser cruda, bien sé que no podemos darnos ganas de vivir sólo siendo buenas amigas, porque la depresión es fuerte, porque muele toda idea de amor a palos, las derrumba hasta reducirlas a nada, y porque nada es lo que sienten, cansancio, soledad y ansiedad es todo lo que queda, pero la verdad es que atrás de todo ese mal truco que les está haciendo su cerebro, hay cinco amigas que darían su propio desvelo para escucharlas, para hacerlas reír sólo como nosotras aprendimos a hacerlo, para mandarles el mejor arsenal de memes que pudiese existir, por mostrarles ese arsenal de perritos y dibujos adorables que cada una mantiene guardados en sus teléfonos solo para mirarlos de vez en vez. Así somos y así es como nos queremos. Quiero que me perdonen si es que en algún momento se sintieron solas, si es que las lastimé o si es que llegaron a pesar que ya no las quería. Lo siento por cada enojo, y perdón por cada mandá de chucha mental que les hice cada vez que quise verlas y ninguna tenía el tiempo (o las ganas) suficientes como para llevarlo a cabo... Y la verdad es que no termino de entenderlo, pero eso es porque yo dejaría todo de lado con tal de verlas un rato, porque siempre las extraño, porque no me pesa estudiar un domingo hasta las cuatro de la mañana con tal de haber pasado la tarde riendo con ustedes, pero esa soy yo, puede que a mí me funcione y a ustedes no, y sé que si las juntas no resultan no es porque no les importe menos que a mí. No dejo de pensar que cada vez nos queda menos tiempo, que vamos a pestañear y ya vamos a estar trabajando, las juntas se volverán imposibles+2 y no quiero llegar a ese punto de mi vida y pensar que pudimos haber aprovechado mejor de nuestro tiempo juntas. Quiero pasar este y todos mis cumpleaños con todas ustedes, porque son parte importante de mi vida, de lo más valioso y real que tengo en ella. Soy una maldita afortunada de tenerlas a cada una de ustedes, las amo mucho más allá de los números que pueden contar, y no me imagino mis días si alguna de ustedes me llega a faltar (no lo hagan xfabor). Todas estamos en la caca culiá más hedionda, pero de ahí vamos a salir y en un punto tendremos que empezar a mejorar. Se los prometo, juntas vamos a poder. Las quiero, malditas perras. Háblenme a la hora que sea de la hueá que sea, tengo insomnio como hace dos años, y como dije, les daría todos mis desvelos con tal de que se sientan un 0,00000001% mejor o más aliviadas luego de al menos haberlo compartido. Love u, Andreita Peace. 🐼