JARDÍN. "¿Cuándo fue la última vez que lloraste?" Entona en voz alta, más que todo para sí mismo. "Mmmmmnop. No, non, nein, nie," niega rotundamente con la cabeza, como si sus ojos no pudieran darle crédito a lo que ha leído. ¡O como si su mismísima integridad estuviese en peligro por tan solo responder una de esas preguntas! "Necesito mínimo como tres o cuatro copas antes de hacer estas cosas, y mañana trabajo así que no será el caso," gira entonces al su alrededor, buscando a Nyx para devolverle el dispositivo— ¡pero no está! ¡Sorpresa!
Como el hombre maduro que (no) es, un gruñidito hace vibrar sus cuerdas vocales. Exhala con fuerza a través de la nariz, y su atención termina por fijarse en su compañere.