raphaxlbannxrman:
Debía admitir que disfrutaba cada beso que compartía con Nadya, no solo por lo que provocaba, sino porque había esperado demasiado por tener ese momento con ella y sería paciente; sin embargo, la situación se había dado entre ambos. —¿Dejarnos llevar—le susurro besando el lóbulo de su oreja y regreso a sus labios, en ese momento no le importaban razones y mucho menos el sinfín de consecuencias que podría a llevar en un futuro, sabía que en ese momento los dos lo querían y aquella indicación quedo clara cuando Nadya entreabrió sus labios, dicha acción le dio entrada a sus lengua dejándose llevar por la situación en la que se estaba involucrando. Sus manos recorrieron la espalda de la castaña, dejando suaves caricias conforme aumentaba el ritmo de sus besos, deseaba ignorar el mundo a su alrededor y quedarse con ella. —Quédate en mis labios siempre, Nadya—le dijo en voz baja entre los besos, llenando el rostro contrario de pequeños besos.
Debía admitir que aquello había sido totalmente inesperado, más aún aquella sensación tan satisfactoria de los labios del moreno. Si bien solo habían compartido un beso en una ocasión, fue tan efímero que apenas le dio tiempo a disfrutarlo. En ese instante podía degustarlo con calma, recordar su aroma y calidez, el sabor de sus besos y lo bien que lo hacía. Se separó de su boca en el momento preciso para poder tomar una bocanada de aire, con la respiración agitada y los labios enrojecidos e hinchados por el deseoso beso anterior. Mantuvo la mirada fija en el contrario, escuchándole. Por un momento se le había olvidado que había gente a su alrededor y solo estaban ellos dos. Sonrió levemente, cerrando los párpados para simplemente sentir cada uno de sus pequeños besos alrededor de su rostro, imprimiéndose en su piel. “Es lo único que quiero ahora mismo” admitió, en un susurro leve, uno que solo él podía escuchar.












