que edad tienes? yo te doy 12 años 😱
veintiuno.
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que edad tienes? yo te doy 12 años 😱
veintiuno.
rory:
las rosas que reposaban en el regazo parecían la ironía más clara que se había presentado hasta ese momento tan justo como para que la sangre provocada por el primer pinchazo de una espina se deslizase por la pálida piel de las rodillas expuestas, el gélido viento que atravesaba en aquellos momentos las heladas paredes de fierro del laberinto de espejos que se encontraba tan solo a un par de metros logrando que la frialdad calase los huesos, un escalofrío recorriendo la espina dorsal en el momento que parecía que aquel sentimiento de frialdad se enredaba de manera casi poética con los pensamientos erráticos de una mente atormentada llevándola así al ensimismamiento en la belleza más sublime que los pétalos de aquellas flores muertas ofrecían ante una vista maravillada por las partes mas externas del dolor mismo que evocaban pensamientos que no se cansaban de gritar a los cuatro vientos las inconformidades de una vida misma. lo observó con atención, esperanzada de que se acercase a ella, como si con aquello pudiese lograr hacer más tangible la experiencia de una apreciación que se había suscitado como si ella fuese curadora y el la pieza de arte más sublime que se hubiese posado ante una mirada curiosa, el suspiro que escapó de los labios entreabiertos que finalmente terminaron por decorarse con la sonrisa sincera provocada por palabras tan perfectamente hiladas que sabían a las poesías ocultas en un diario colocado junto a las gardenias de la florería le obligaron finalmente a dejar que sin vergüenza alguna la vista misma se deleitara ❛ las tragedias en este pueblo siempre han sido la antítesis de lo que creen que poseen, recuerdo que el suicidio de uno de los monaguillos cuándo yo tenía diez años fue maquillado con la historia romántica de que le habían enviado al mismo Vaticano ❜ relató los orbes brillando, expectantes de los movimientos de su contrario, le conocía por Prudence, siendo la hermana del mismo el único conecte que podía tener sin perderse en una maraña de sentimientos, no lo permitiría de nuevo, aquel relato quizá solamente conocido por el peso de sus padres dentro de la comunidad religiosa. una risotada impropia escapó de los labios aterciopelados, acompañados así de una tensión poco común en la delicada anatomía ❛ naturaleza humana al fin y al cabo, lo lamento solamente por las rosas, me han dicho que la belleza de las mismas radicaría en el tributo a la muerte ❜ era un pensamiento propio y sin embargo se negaba a marcarlo como de su propiedad.
apuntó sus ocelos color marrón al recién desperdiciado ramo que posaba en el regazo de la fémina, sintiéndose obligado a comparar tal perfección y belleza innatural en tan delicado objeto con lo que la muchacha podía llegar a representar para él, sin dudas -de tener que hacerlo- le resultaría ciertamente sencillo admirar el rostro que parecía esculpido por los mismísimos ángeles, de ser posible heredado de Afrodita o las múltiples musas en la mitología griega, parecía que conforme avanzaba el tiempo lograba encontrar aún más detalles que encontraba magníficos en toda la existencia de la humanidad. decidió apartar la mirada de los pétalos y hojas pertenecientes a las rosas, y en su lugar los devolvió al estrellado cielo, que en comparación con la persona que tenía tan cerca de sí quedaba absolutamente nada espectacular ni maravilloso, reprimió tales pensamientos de su cabeza casi al instante en que comenzaban a formarse cual nube en el cielo. tal situación se había visto convertida en rutina con el paso de los años, la amistad entre su propia melliza y la dueña de los cabellos y personalidad encendidos le obligaban a frecuentarla más de lo debido, sin embargo, siendo incapaz en cada uno de esos efímeros momentos en que ambas miradas se cruzaban de siquiera atreverse a pronunciar más de dos palabras fuera de un saludo y una despedida, ni pensar en elogiar la estructura ósea con la que había sido bendecida. en realidad, aquella noche en la que la hipocresía y adulaciones falsas por parte de los pueblerinos se convertían en características obvias para los ojos de externos, era la primera vez en la cual finalmente lograban traspasar el velo que representaba la vergüenza e inseguridad de proseguir con una charla más fructífera, intercambiando y enterándose por vez primera de que su rostro realmente lograba emparejarse con la mentalidad tan sobresaliente poseída por la fémina, impregnándose de lo poético de sus palabras y lo angelical de su voz, incluso si esto último contrastaba por completo con su personalidad -que sabía-era más bien encendida. ❛ es una constante en Galena el inventarse historias y cuentos diversos para ocultar la verdad obvia, sin embargo, y a pesar de que absolutamente todos son conscientes de ello, parece ayudarles a entregarse a Morfeo por las noches. ❜ opinó, finalmente dirigiendo sus luceros a los contrarios, el semblante propio parecía no ejecutar acción alguna durante aquella velada, sin embargo, se permitió sonreír apenas de forma notoria cuando la momentánea risa vibró en sus oídos. ❛ pensar de esa manera acerca de algo tan puro y perfecto como son las rosas podría inquietar a cualquiera; pero, al menos yo, no podría estar más de acuerdo con la ironía de tal afirmación. ❜
eirian:
—Yo no me considero aguafiestas, es solo que prefiero diferentes tipos de diversión.— Murmuró ocultando una sonrisa pícara. La verdad era que aunque ella estuviera huyendo del bullicio de la feria, no quería decir que no le gustara la diversión, disfrutaba mucho cuando salía con los pocos amigos que tenía. Sus preferidas siempre eran esas donde terminaba en el bar, bebiendo, fumando y riendo y a veces porque no, tener un poco más que solo baile y alcohol. Se conseguía más sinceridad en los bares que en las fiestas de caridad. —¿Porque huyes tu? ¿Ruido, niños, gente?.— Preguntó.
❛ entonces, ¿qué tipo de diversión te gusta? es evidente que no estoy al tanto de la clasificación de la misma, aunque bien es cierto que todos disfrutamos de diferentes cosas ❜ analizó, aguardando expectante la respuesta que pronto vendría por parte de la castaña con expresivos y grandes ojos. sin dudas otorgaba razón a las palabras contrarias, pues mientras él podía encontrar ciertamente interesante todo lo relacionado con el arte, específicamente la fotografía y el cine eran sus más grandes pasiones, a muchos otros les resultaba monótono y sin sentido, pensamientos incoherentes a su parecer. ❛ hipocresía, supongo. quizá también veo demasiado urbano al pueblo en este día. ❜
mona:
– Claro. – indicó, presionando sus labios con cierta incomodidad. – Aunque es su trabajo, de eso se mantienen y aunque sean entretenimientos tontos son importantes, de algún modo, para la economía ya que el dinero sigue en movimiento.
❛ supongo ❜ respondió encogiéndose de hombros, el terrible silencio haciéndose dueño de la apenas corta conversación que mantenía con la morena. ❛ pero no deja de ser una forma de sacar dinero a los pueblerinos y enriquecer al alcalde, aunque quizá solo sean alucinaciones mías ❜ como siempre sucedía, sus pensamientos parecían estar adelantados al conservador pueblo.
geraldine:
Observó el interior del túnel, y un par de segundos después de haberse deleitado con las pocas luces del espacio sobre el lago cubierto por una corteza de metal. Añadió. “Algunas personas dicen que escuchando voces al llegar al final del túnel, incluso que en otros años, muchas parejas jamás regresaron de ahí dentro” narró con un tono de voz más tenue. “¿No te intriga corroborar la realidad de esos mitos, que podrían… no ser mitos?” cuestionó con una sonrisa retorcida sobre sus labios.
escuchó las palabras recitadas por la dueña de la cabellera rojiza, medianamente atento, pues en realidad la magnificencia del cielo estrellado en aquella noche feriada lograba atraparle por completo entre sus constelaciones e iluminación, que a su parecer opacaba completamente a la electricidad proveniente de los juegos mecánicos y luces varias enredadas en los postes. ❛ ¿entonces eres alguna clase de fanática de esas historias? ❜ inquirió, suponiendo que así era ❛ me intriga aún más como es que las personas otorgan mayor relevancia a una leyenda urbana que a los recientes acontecimientos, después de todo el pueblo entero disfruta del algodón de azúcar y la cerveza que sirven en la feria. a ti te da curiosidad, eso a leguas se nota ❜
nico:
❛ ¿qué? sólo quiero ayudar al pueblo a recaudar tanto dinero como sea posible, no me puedes juzgar por eso ❜ argumentó inmediatamente después de haber invitado a su acompañante a entrar a la casa del terror que se había instalado cerca del parque ❛ ¿o prefieres subir a una de esas poco confiables montañas rusas? ❜
❛ en realidad preferiría que todo este asunto de la feria post hija del alcalde terminara, pero lamentablemente las cosas no parecen salir como quiero con frecuencia ❜ respondió, divagando con absolutamente todo como siempre solía hacer, perdiéndose en a infinidad del asunto a tratar. ❛ estoy seguro que absolutamente nada del dinero vaya a la alcancía de Galena, sino más bien a tu cartera que ya debe estar bastante gorda. ❜
prvex:
@westcnx
mona:
– Es una verdadera lastima. – se quejó, mostrando su cara de decepción. – Yo tampoco soy muy buen así que ni siquiera pienso intentarlo. – suspiró, mirando al muchacho. – Gracias de todos modos.
❛ supongo que es una buena decisión ❜ respondió con cierto desinterés y aspecto monótono en cada sílaba recitada. ❛ aún más si prefieres no enriquecer a estas personas cuyo único motivo es entretener a los pueblerinos ❜ añadió, haciendo énfasis en el verbo, tomando a consideración para lo pronunciado el repentino cambio humorístico en Galena respecto a los recientes acontecimientos.
había bastado con un solo viaje en la rueda de la fortuna para que el mareo inundase el cuerpo femenino como si se tratase de una oleada de implacable malestar que en aquellos momentos se reflejaba en la mirada clara, desorbitada mientras daba sorbos diminutos a la bebida gaseosa que uno de los encargados de la maquinaria le había regalado con una sonrisa simpática, el ligero temblor apoderándose en el momento que dejaba que los ocelos divagaran por el manto celeste ❛ es una lástima que las luces hagan que se pierdan las estrellas ❜ murmuró, un hilo de voz apenas audible ❛ quizá regrese pronto a casa, solo para observarlas ❜
recargado sobre una pared, intentando despejar su mirada y pensamientos de la hipocresía que inundaba cual océano las calles de Galena, apenas unos días anteriores la pena e incertidumbre se colaban dentro de cada poro de la piel de todos los habitantes, ahora -gracias al encanto de la iluminación, decoraciones y juegos varios- la tristeza y tragedia eran opacadas y sepultadas en el olvido, cual difunto en el cementerio junto a un montón de cuerpos y sarcófagos. asintió tan solo escuchar la melodiosa voz perteneciente a una de sus amistades más cercanas. ❛ una lástima en verdad, más lamentable aún que seamos el único par en notarlo, el resto de los ilusos se maravillan por un par de chispazos causados por nada más que electricidad ❜ comentó, apuntando sus luceros al cielo estrellado. ❛ ¿estaré incluido en esos planes, Dev? ❜
❛ hola, disculpa, pero… ¿te importaría que me quedara contigo por un par de minutos? ❜ indagó hacia quién se encontraba mas cercana a su persona, con un deje de temor entre la pronunciación de sus palabras cual intentaba ocultar con cierto nerviosismo. ❛ lo que pasa es que creo que un payaso me ha estado siguiendo y pues… no quiero morir todavía ❜ se explicó en un tono mucho más bajo que el anterior, esperando que la respuesta ajena fuera positiva ante su propuesta. Marte no solía hacer dicho tipo de cosas, pero su fobia le ganaba.
un extraño fruncimiento de ceño fue la primer respuesta por parte del masculino a la contraria, ciertamente sintiendo peculiar las actitudes por parte de la misma, parecía que la paranoia del pueblo no había sido fumigada por completo por las luces y diversas decoraciones colocadas en cada rincón de las anteriormente oscuras y tétricas calles de Galena. un movimiento de cabeza dio una segunda contestación ❛ seguro, si te hace sentir mejor ❜ soltó encogiéndose de hombros posteriormente. ❛ debo advertirte que no poseo ninguna defensa para detener a un payaso asesino, más que mi cámara, que tampoco creo que sirva de mucho. ❜ admitió ❛ y en caso de que retorne por nosotros, lamentablemente tendré que alejarme de ti, es evidente que tu pánico hacia su horrible pintura es lo que los atrae ❜
Una opción pudo haber sido: quedarse en su cálido hogar escribiendo un artículo para el periódico con ayuda de su estricto padre, sin embargo, se atrevió a presentarse en la feria donde media porción de Galena se encontraba deleitándose con aquellos juegos que casi todos habían experimentado alguna vez en su vida. Los infantes se veían más conmovidos e inquietos que algún otro día mientras que los padres rotaban tratando de mantener a sus retoños cerca de ellos debido a las desapariciones actuales en el pueblo. Monserrat está sumamente agradecida con el hecho de que no posee un allegado menor de edad, puesto que en este segundo estaría persiguiendo a un niño y despilfarrando su voz. En un intento de resucitar su inocencia la morena se animó a treparse en aquella estrella que poseía diferentes tonalidades de varios colores que de alguna manera clamaban su nombre, la castaña no pudo librarse de espléndidos recuerdos en Galena pero tampoco del espantoso dolor de cabeza que se apodero de ella en aquel viaje a su niñez. Al aterrizar de aquel paseo y bajarse del irritante asiento color amarillo el dolor se transformó en un mareo, la trigueña se sentía fatigada, y sin pensarlo dos veces se acercó al basurero más cercano. Al posar su cabeza sobre él, descargó todo lo que había comido en el día de hoy. “Necesito agua. ¡Mierda!” Se expresó en su completa soledad mientras alejaba su cabeza de aquel vertedero y trataba de mantener su esqueleto equilibrado. “Qué vergüenza, Dios mío.” La castaña se encontraba sola en este momento, con un gran alivio claro, que humillación sería tener que liberar todos sus almuerzos de esa manera frente a uno de sus conocidos. “¡Oye tú! ¿Me traes una botella de agua? Prometo pagarte…” Justo en el momento iba un individuo caminando cerca de ella, y de alguna manera u otra decidió pedir ayuda.
lastimosa era la actitud de los pueblerinos respecto a los recientes acontecimientos que involucraban una publicación en el tablón y la repentina desaparición de la hija del alcalde; parecía todo haber quedado en el olvido o en un buen ejemplo de un pésimo sueño, pues sonrisas amplias y brillantes, junto con gritos de felicidad por parte de los infantes, así como parejas de enamorados besándose en cada esquina de Galena lograban opacar cualquier mal augurio, hipocresía desbordaba -a los ojos de Weston- de cada uno de los habitantes. no podía prestar menos atención a su entorno, ni siquiera en esos instantes en los que con sus gélidos dedos sostenía cuidadosamente la cámara fotográfica que años atrás había encontrado en el sótano de su casa cuyas paredes descarapeladas le otorgaban un aspecto ciertamente antiguo, tal y como el poseído por las figurillas y adornos localizados en la tienda de antigüedades, anteriormente perteneciente a su familia. sin dudas la iluminación otorgada por las luces que cuidadosamente habían sido colocadas en la amplitud del espacio lograban sepultar la monotonía y oscuridad representantes de su lugar de nacimiento, causando que de vez en cuando apuntara sus marrones luceros a las decoraciones varias. un tono áspero de voz captó su atención, volteando de forma paulatina y ciertamente desganada, no por algún desprecio hacia el resto de las personas sino por la forma en la cual se había dirigido a él. ❛ estoy seguro que tus piernas aún funcionan y venden agua por allí ❜ señaló un puesto cercano ❛ no estoy interesado en la paga, gracias. ❜
el sabor agridulce de las memorias que aquellos eventos evocaban brindándole de nuevo visiones ligeramente tortuosas de una infancia incompleta se albergaron en la psique al momento que los orbes claros comenzaron a trazar los patrones luminosos que eran otorgados gracias a la belleza de las luces colocadas en el carrusel, pocos cambios elaborados desde el momento en el que por vez primera contando con solo 10 años había sido acompañada por su madre a montarse, sonrisas ligeras esbozándose de los carmines al momento de girar con lentitud la cabeza hacía las siluetas danzantes a su lado izquierdo, las rosas solicitadas a la florería volviéndose simplemente un accesorio inútil entre los dedos pálidos, no sonreía, no encontraba necesidad alguna, sorprendida todavía que el luto del pueblo hubiese sido casi tan efímero como había decorado con letras rojas los periódicos locales ❛ impresionante que después de todo lo sucedido sigan teniendo el descaro de presentarse con sonrisas empalagosas a estos eventos ❜ murmuró con lentitud, palabras amargas en labios aparentemente dulces ❛ han pedido las rosas para una conmemoración y sin embargo la chica encargada prefirió enredarse con el de la maquinaria que recibirlas ❜ carraspeó ❛ bienvenidos a Galena ❜
lo tétrico y silencioso de las calles del pueblo que le había visto nacer a él y a su hermana parecía ser despejado cual neblina por las luces multicolores enredadas en los postes de luz, y como si no hubiese suficiente iluminación para recuperarse de la penumbra, los juegos mecánicos y los diversos establecimientos atendidos por adultos con sonrisas fingidas también aportaban cierto brillo a la noche estrellada que tan perfecta le parecía, encontraba mayor interés en lo descrito recién que en las risotadas que los infantes soltaban mientras corrían uno tras otro. caminar de forma solitaria entre diversas siluetas pertenecientes a los pueblerinos se había transformado en una terrible costumbre con el paso de los años, como si existiese una clase de repelente para los mortales alrededor de su anatomía, mil y un veces se había repetido lo incomprensible que podría resultar su distorsionada cabeza y su tan enredado corazón, sin mencionar lo martirizada que estaba su alma. ni siquiera prestaba atención a los converse que llevaba puestos, ni a la agujeta desamarrada, sus luceros color marrón permanecían maravillados con las sombras ciertamente deformes que le otorgaba una celebración llevada a cabo a costa del incidente más reciente en Galena. la voz femenina inundó sus oídos, sus neuronas identificando casi de manera instantánea al rostro tan cuidadosamente cincelado dueño de la misma. ❛ ciertamente la hipocresía es algo que inunda el sistema de los hombres cuando no existe ninguna otra escapatoria para el pánico y la desesperanza, en este caso intentan ocultar sus verdaderos pensamientos por medio de caramelo y juegos de destreza ❜ soltó, sin siquiera estar completamente seguro de que lo recién recitado hubiese sido dirigido a él. procuró mantener la mirada perdida, por mucho que le costara ignorar la belleza poseída por la fémina de cabellos tan vibrantes como el fuego. ❛ redefinir prioridades podría ser más difícil de lo que parece para algunos ❜
Con desagrado caminaba por las calles del recién animado pueblo, luces naranja colgaban por todos lados, juegos y puestos de comida adornaban cada esquina mientras los habitantes se movían de un lado a otro. Algunas cosas eran buenas pero no tanto para dejarse llevar por completo. Caminó unos pasos más y finalmente consiguió un lugar alejado del bullicio, entonces sacó su celular y se ensimismo en el. —¿Que haces aquí? Pensé que estarías celebrando con los demás.— Murmuró despegando la vista del aparato.
resultaba peculiarmente extraña las anormales sensaciones que se paseaban por las iluminadas calles del -ahora anfitrión de una celebración- pueblo de Galena. los infantes corrían unos tras otros, las parejas compraban algodón de azúcar para compartir, los grupos de amigos probaban los juegos mecánicos y de destreza, incluso el alcalde parecía intentar despejar su mente con ayuda del bullicio. sin embargo, Weston se acercaba con calma a una banca de madera que le otorgaba un panorama más alto del pintoresco lugar, con cámara en mano y suficiente tiempo para retratar lo que se le antojase. una voz femenina causó que su intención se fijara en la portadora de la misma ❛ y yo pensé que sería el único aguafiestas, pero ambos estábamos equivocados ❜
¡Dulces! Mallory Bradshaw era sin dudas una golosa sin remedio. De por si, adoraba cocinar cualquier cosa que estuviera dentro de la pasteleria, que tuviera mucho chocolate y azucar, por lo que el estar en una feria para ella inmediatamente significaba algodones de azucar, paletas enormes… Y finalmente habia encontrado uno de los puestos donde se vendian. Luego de abastecerse con gomitas de todo tipo, varias paletas rojas, un agua mineral para bajar todo y los gusanos de caramelo, se sento en el primer lugar que encontro vacio y se dispuso a comer mientras observaba a la gente. Su mirada iba entre las personas y las atracciones que de cada tanto llamaban su atencion por alguna luz o sonido en particular. Sus labios se curvaban con coqueteria cada vez que algun chico se la quedaba mirando mientras comia el gusano de caramelo, era divertido pensar en que se estarian imaginando. Incluso alentaba los movimientos de su boca para incomodarlos aun mas. Algunos sonreian mas, otros se sonrojaban y corrian la mirada. Fue mientras se divertia a su modo que sintio como alguien acercaba su mano a sus dulces. —Si quieres conservar tu mano, mejor deberias detenerte.— Nadie le robaba sus dulces a una golosa.
la monotonía que usualmente acompañaba las calles comúnmente vacías de Galena parecía haber desaparecido completamente, siendo opacada por la vasta iluminación otorgada por lo colorido y brillante de las decoraciones colocadas con inteligencia por toda la feria. Weston no podía considerarse un fanático de tales eventos pueblerinos, sin embargo tampoco le desagradaban por completo, éstos le regalaban la oportunidad de juguetear con su cámara y con las sombras y las diversas tonalidades obsequiadas por el estrellado cielo y los múltiples juegos mecánicos y establecimientos. una silueta femenina dueña de una cabellera rubia llamó su atención, no precisamente por el físico -que indudablemente le otorgaba el aspecto de la mismísima Afodita- sino debido a la relación que sostenía con ella. sigilosamente intentó depositar sus delgados dedos en la bolsa repleta de golosinas, perteneciente a la contraria, siendo sorprendido de forma casi inmediata y ocasionándole un sobresalto sutil. sonrió después ❛ he escuchado muchas veces tal amenaza y por lo que puedo ver mi mano sigue en su sitio, así que no sé si pueda tomarte en serio con tales antecedentes ❜
el hombre andaba alerta, con su mirada puesta en todo aquello que resultara sospechoso. sospechoso por no decir todo. y es que, desde la desaparición de Caroline, aún no habían encontrado pista alguna sobre lo ocurrido. igualmente, cuando notó que alguien se acercaba a su anatomía, solo pudo decir — alguien debería decirle al que preparó al ponche que añadió mucho dulce y poco alcohol —. era una observación estúpida, pero la única para comenzar una conversación ocurrente.
la respuesta inmediata del muchacho que portaba una cámara fotográfica colgando de su cuello con respecto a la sugerencia realizada por el mayor de presencia imponente y respetable, fue soltar una risa apenas audible para los cercanos, como si hubiese brotado meramente con la intención de llegar de forma específica a los oídos contrarios ❛ probablemente así sea, pero quizá de contener más alcohol usted prohibiría que se le sirviera a los asistentes. ¿no? a menos de que entre sus planes esté cuidar de medio pueblo en estado de ebriedad ❜
alwyspeachy:
my man looking as good as always
– Vamos. – hizo un puchero, observando a alguien que se encontraba cerca de un puesto para lanzar pelotas. – Quiero ese oso de felpa, pero soy muy mala lanzando… – indicó, mirando a la otra persona justo antes de mirarle con sus enormes y convincentes ojos. – ¿Podrías ganarlo para mi?
apuntó con sus ocelos color marrón a la silueta morena de la fémina que se dirigía a él, en precisamente esos instantes en los que apuntaba con su obturador a una sombra creada por las múltiples luces que iluminaban la feria de Galena. ❛ me temo que no soy un gran lanzador ❜ le aseguró sincero, pues realmente sus habilidades nunca habían sido dirigidas a lo deportivo ❛ terminaría por decepcionarte con mi pésima actuación ❜