A Dragon is not a slave. You speak Valyrian? I am Daenerys Stormborn of the House Targaryen, of the blood of Old Valyria. Valyrian is my mother tongue.
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A Dragon is not a slave. You speak Valyrian? I am Daenerys Stormborn of the House Targaryen, of the blood of Old Valyria. Valyrian is my mother tongue.
littlcwolf :
No quería hablar con ninguno, no los quería ahí. Necesitaba que estuvieran lo más lejos posible del lugar lo cual esperaba que fuera claro y que se terminarán por ahí, mucho antes de que Hope supiera que estaban ahí o se comenzará a preguntar quienes eran. No entendía en primer lugar cómo es que los tres habían llegado y justamente un día antes de la boda de su hija, pero que estuvieran ahí. Fue Hayley que levantó su vista hacía las chicas cuando las escuchó hablar.
❝——¡Hayley Marshall! Eras toda una loquilla❞ expresó Rebekah divertida al escucharla hablar, quién pudiera decir que tenía esos secretos guardados por tantos años pero le pareció sumamente gracioso.
Fue Camille quien preguntó la duda que había ejercido a las dos mujeres que se encontraban ahí. ❝——¿Y por qué sacar el tema justo ahora?❞ preguntó, acariciando la espalda de Hayley para que se logrará calmar aunque no estaba muy segura que eso llegara a funcionar.
Hayley se levantó volteando su vista hacía ellas dos. ❝——Porque caí del techo y mágicamente los tres aparecieron❞ respondió al escucharlas pero luego abrió los ojos como plato al darse cuenta del terrible error al haber dicho eso. Fueron segundos que Camille y Rebekah se miraron de manera cómplice antes de salir corriendo de ahí para correr hacía la bodega. Hayley iba detrás de ellas para detenerlas lo cual resultaba imposible detener sus hormonas. Rebekah fue la primera en abrir la puerta pero no vio a nadie ahí más que a Roman arreglando el techo. ❝¿Estás segura que había tres chicos guapos aquí?❞ preguntó, volteando su vista hacía Hayley a lo cual ella se asomó al lugar pero no vio a nadie más. ❝Por supuesto que estaba segura❞ habló saliendo de ahí para buscarlos pero no los vio a ninguno de ellos.
Hope notó que se trataba de Roman por lo que al escucharlo hablar salió de su escondite para que se detuviera, aunque no importaría que fuera con su madre porque lo había averiguado solo como ella solía hacerlo, con una entrada triunfal. ❝——Arreglar, arriba❞ indicó, no que fuera a preguntar quienes eran ellos. ❝Roman, no. Son mis invitados de honor❞ habló, se colocó en la puerta para detenerlo. ❝Te lo explicaré luego, los llevaré a dar un paseo por Nueva Orleans, no digas nada❞ depositó un beso en su mejilla y les indicó que dejarán sus cosas, de preferencia escondidas para que no fuera más drama del ocurrido. Hope les indicó que salieran por la parte trasera del lugar. No tardó un segundo en que la puerta del cuarto de su madre se abrió que fueron corriendo de ahí, les pidió a Lizzie y Josie que la cubrieran, sobre todo con Roman y su mamá. ❝Vamos❞ indicó con una risilla saliendo con ellos del recinto para caminar con quien podría ser su padre por la ciudad. ❝¿Conocen bien la ciudad? Les daré un paseo al estilo Marshall❞ habló con una sonrisa caminando con ellos. ❝¿Y cómo conocieron a mi mamá?❞ preguntó.
—¿Hope?—Roman se sorprendió aun más cuando vio a la chica salir de aquel lugar. Pero tampoco entendió que era lo que hacia allí. —Claro que es pero que me lo expliques.—Le dijo mirando a los tres tipos y luego a su novia. —Por favor.—Le pidió cuando ella le beso en la mejilla, pues ya conocía las locas ideas que nadaban en la cabecita de su futura esposa y estaba seguro que era alguna de ellas materializada. Sin más remedio Roman se fue de nuevo por la escalera para colocarla mientras los tres tipos salían justo detrás de Hope de la habitación. Por un instante tuvo que bajar por clavos para afianzar las maderas, cuando estaba subiendo de nuevo las amigas de Hayley entraron a la habitación. —¿Buscaban a alguien?—Pregunto con inocencia fingida, podría decirles que habían salido con Hope ¿y si se lo decía? Bueno, Hope no había pedido nada y Hayley no le estaba torturando para que le dijera la verdad, así que el resolvió que podía seguir con su vida mientras que no le preguntaran más. Así que se hizo el desentendido y volvió a su tarea.
Niklaus, Elijah y Jackson, salieron de la habitación siguiendo a Hope. Para Jackson esto no era nada cómodo, odiaba los pasillos reducidos, prefería salir por la puerta principal como la gente normal, pero esto era lo que había y si era el precio que hubiera que pagar por ver a Hayley estaba bien.
Niklaus se estiro para despabilarse al salir del recinto, cuando el sol que alumbraba la ciudad le dio en el rostro. Camino al lado de la niña y a su lado iba Elijah que parecía sumido en sus propios pensamientos, cuando escuchó la pregunta de la chica Niklaus sonrió.—¿Qué acaso Hayley no te lo contó?—Le miró de soslayo con una sonrisa divertida. Elijah le dedico una mirada hacia Klaus. Eso le correspondía contarlo a Hayley, aunque a él no le molestaba recordar aquel día. De hecho una sonrisa se dibujo en su rostro cuando lo recordó.
×||clean the mess
Selina sabía perfectamente que los finales felices no existían. Abandonada por su madre en dos ocasiones, decepcionada por todos aquellos que habían intentado ayudarle. Una figura materna que no estaba a su lado. Pero lo más importante, Bruce rompió una promesa. ¿Le sorprendía? No. Al final, Selina Kyle siempre estaría sola. Cierto, Alfred estaba a su lado. Con lo único común en el mundo: un chico huérfano y solitario que tenía problemas de héroe. Más allá de eso, solamente podrían dedicarse miradas incómodas. Una vez se quedó dormida por la tarde, alejando a Pennyworth de su lado. En cuanto sus ojos se abrieron, la figura que más esperaba ver se figuró a su costado. Parecía real. Mientras parpadeaba para darse que, desafortunadamente, no estaba soñando. Sus ojos casi atravesaron a Bruce. “No”, replicó con enfado, sintiendo que todo lo que sentía se posaba en su pecho, poniéndola aún más furiosa. “¿Qué quieres? No quiero verte”, expuso de inmediato, dándose la vuelta para no tener que mirarlo.
Bruce sabía que a esto se enfrentaría cuando la mirada de Alfred le indicó que no había marcha atrás y el chico había decidido a tomar aquel camino. La mirada que recibió de la chica y las palabras fueron bastante gélidas, pero tampoco esperaba recibir menos, Bruce era consciente de lo que la otra podría reprocharle. —Lo siento Selina.—Fue lo único que pudo decir. Dio unos pasos para acercarse a la cama de la chica, pero se detuvo en después de algunos. —Sé que hice una promesa…pero…yo…—Ni siquiera encontraba como explicárselo. —Tienes que entenderme Selina, la ciudad esta hecha un caos…—Estuvo por seguir, pero se detuvo. —¿Qué puedo hacer Selina?—Para compensar su falta, quiso agregar, aunque si él estuviera en su lugar también se sentiría de la misma forma.
El chico bueno, como Batman lo llamaba en su cabeza, impuso su presencia en su ciudad. Bruce no estaba acostumbrado a trabajar en equipo. Causaba en él un apego que podría evidenciar compañerismo. Escuchar la confirmación a lo que ya sabía no mejoró el humor del hombre murciélago. “Lo sé”, exclamó, había pocos detalles que a Batman se le iban. El Joker era un hombre astuto, siempre desafiante. Aquel enemigo que en parte le complementaba. Habían peleado por años y a veces creía que lo harían por siempre. “Supongo que no hay más remedio”, exhaló aire, porque de cualquier forma, el hombre de acero le pisaría los pies. De cualquier forma, Batman ya tenía sus propios planes.
Y no, no tenía más remedio su enmascarado amigo. Colocó una mano en su frente retirándola en forma de saludo, una vez que la resignación llevo a Batman.—Terminemos con esto cuanto antes, le prometí a Louisa llevarla a cenar— A penas dijo aquellas palabras y tuvo tiempo de reaccionar cuando miró un auto volar por el cielo.—Bueno, creo que el trabajo ha comenzado.—Tenía la seguridad que Batman se encargaría del caos terrestre, así que él voló en dirección hacia el auto para atraparlo en el aire, descendiendo con el entre las manos para ponerlo en tierra firme y ayudar a que los pasajeros salieran de él.—Vayan a un lugar seguro.—Les dijo así como al resto de personas que comenzaba a correr por las calles entre gritos y desesperación. Voló hasta donde Batman, flotando en el aire.—No veo al Joker—Le dijo mientras miraba con su visión de rayos x dentro de los edificios. Pero la prioridad al momento era detener a Doomsday que destruía uno de los edificios de la ciudad, un a conglomerado de departamentos.
Definitivamente, Jeremiah ya no le temía. En otro momento ya habría corrido despavorido. Pero ahora, observándolo nuevamente, notaba que no era más que un loco, un remedo de villano en aquella ciudad oscura llena de problemas. Toda la personalidad de Jeremiah había cambiado y esta era la prueba. “A esto me refiero”, insistió, observando lo que hacía; dudaba que tuviera una razón. Al menos Jeremiah había matado por propósitos, no por actos tan banales, pero al final daba igual, suponía. Jerome no iba a hacerle ningún caso. “Por supuesto que la tengo, implica algo más decente que lo que tú haces”, opinó al fin con una sonrisa ladeada. Bruce no se lo vería venir, ni siquiera Jim Gordon. Ambos buscándole como si fuera el peor criminal, el mayor peligro. Le gustaba pensarlo. “Déjame”, dispuesto a probarle al otro pelirrojo que podía ser mejor, tomó el micrófono y se dirigió a los asustados ciudadanos. “Lamento las molestias que mi hermano ha causado. Como ven, no somos iguales”, argumentó, pensando que él tenía mucha más clase. “Ahora, me gustaría anunciarles que los dispositivos en sus pulseras tienen diferentes venenos. Algunos con cura, algunos otros mortales al instante. Si no me equivoco…”, miró su reloj. “Tienen diez minutos para encontrar el antídoto”, señaló entonces hacia la mesa de bebidas, en donde había colocado las curas. En dos segundos, todos corrieron hacia esta.
El alumno supera al maestro, era la frase que en aquel momento aplicaba y que a Jerome Valeska le abofeteaba el ego. —Me mueeerrroo de ganas por verlo—Arrastró las palabras con exageración mientras le ofrecía una de esas enfermizas sonrisas a su hermano, mirándolo desde su lugar, con las expectativas causándole ansiedad.—Aunque debo de discrepar con tu perspectiva de la decencia hermanito. —Jerome señalo con cinismo el entorno que les rodeaba. Para nada Gordon y el adinerado de Wayne, lo describirían de esa forma, la idea de cualquier forma le hizo soltar una carcajada al gemelo, solo de imaginar las caras que pondrían al ver que la ciudad les pertenecía a los Valeska. La sonrisa de Jerome se borro y entrecerró la mira al escuchar el discurso de su hermano. No le gusto que se jactara de ser mejor, pero tuvo que reconocer algo—No, no somos iguales.—Dijo agitando su dedo indice en el aire en sentido negativo. En eso si estuvo de acuerdo. Le dio un trago a la botella de agua junto a él y al escuchar las palabras de su hermano escupió el agua—¡¿Veneno?!—Aspiró por la boca rodeándose el cuello con las manos como si estuviera ahogándose, convirtiendo poco a poco ese gesto en una carcajada siniestra y desquiciada. Claro que él no tenía uno de esos dispositivos y mucho menos creía que existieran tales antídotos ¿o sí?. Todos iban a morir y eso era bastante divertido, aunque…recobró la postura, se puso de pie de un salto y miró a su gemelo, ¡wow! Era como estar hablando consigo mismo, pero con una versión más…cuerda. —¿No crees que 10 minutos es mucho tiempo?.—Jerome se miró impaciente.
×||troublemakers
“James Potter siempre llega a tiempo”, le indicó, con la snitch revoloteando a su alrededor. Claro, James solía llegar tarde a todas partes, pero siendo él, era en tiempo y forma para que lo vieran. Se dejó guiar por su amigo, sentándose como le indicaba y entonces miró. “¿Qué? ¿Es mi cumpleaños? ¡No puede ser! ¡Gracias Merlín por darme esto!”, exageró, colocando las manos al cielo, como si el mago legendario fuese un ser celestial. “Vamos, Canuto. Hoy es un buen día para recordarle a Quejicus nuestra existencia”, colocó una mano en su pecho, solemne.
—Aja, Cornamenta, aja—Sirius le miró de reojo, para luego ponerlos en blanco mientras reía. La snitch revoloteando al lado de James, le recordó a Sirius que debía felicitarlo.—Por cierto ¡Dame esos cinco!—Elevó su mano izquierda.—No, para ti son diez.—Agregó la derecha para felicitar a Potter .—Ya quiero que sea el partido, amo la cara de odio que ponen los de Slytherin cuando pierden.—En realidad amaba ver las muecas de sus familiares cuando el festejaba el triunfo de su casa, pero eso hasta James ya lo sabía. —¿Ves? Me ahorrare tu regalo ¿qué amigo te quiere más?—Miro divertido la expresión de su amigo. Luego al escuchar su sobrenombre lanzo un ladrido—Todos los días son buenos—Argumentó entre risas. —Opción A, lo ponemos a volar hasta que ya nadie se acuerde de él u opción B, vemos si una caída no lo mata y así comprobamos cuantas vidas tiene nuestro adorado Quejicus.—Le dedico una mirada cómplice al que consideraba su hermano. Las bromas que en ocasiones le jugaban a Snape no eran precisamente benignas y al menos Sirius no se fijaba en ello.
littlcwolf :
Donna realmente sentía que la abarcaba un nudo en la garganta desde el instante que había vuelto a ver a Sam pero sabía que lo mejor era que pudiera seguir adelante, además ella ya tenía una persona que siempre estaría con ella. Tenía miedo de ser madre pero a la par sabía que eso lo terminarían por descubrir juntas, el sueño que Donna tenía podrían compartirlo porque deseaba que estuviera en su mundo. Su vista se regresó al frente al ver como su bolsa se comenzaba alejar, se levantó para ir por ella entrando al mar mojando un poco su falda que traía pero fue alguien que llegó salvando su bolsa provocando que se detuviera al verla flotando. Su corazón se aceleró al ver a Sam y que seguía ahí, le sorprendió porque creyó que se había ido, eso es lo que debería de hacer. Salió del mar con él tomando su bolsa nuevamente. ❝——Gracias, nada mejor que tener fruta fresca salvada por al mañana❞ sonrió muy levemente.
Sam se alejó los cabellos mojados del rostro, una vez que Donna tuvo de vuelta la bolsa con su fruta. El gesto que obtuvo de ella le resulto casi un logró.— Espera un momento.—Le dijo mientras seguía caminando a su lado.—¿Eso en verdad fue una sonrisa?—Le miró de soslayo con una típica sonrisa ladina, verla sonreír era lo más maravilloso que Sam pudiera contemplar, incluso su corazón se aceleró. Estaba comenzando bien.
nobleinasuit :
thjslove :
gotham rewatch · 3.01 It’s a puzzle. The trick is opening it. The man at the store said it’s one of the most difficult ever made. People pass it down unsolved for generations. A mathematician once went mad trying-
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This is what I have wished for. I don’t want to hurt anybody anymore. I don’t want to lose anything else. So, please understand.
littlcwolf :
Debía todo eso ser la broma de peor gusto si no era una pesadilla pero escuchar a Klaus hablar provocó que solo sonriera ligeramente debido a los nervios pero terminó por aceptar su brazo para levantarse. ❝——¿Qué diablos están haciendo los tres aquí?❞ preguntó, miles de preguntas pasaron por la mente de la chica. ¿Cómo es que habían logrado llegar y más aún entrar a la bodega sin que se enterará? Algo pasaba ahí, observando la única cama que se encontraba porque claramente no la había dejado ahí pero su vista fue directamente a los tres esperando una explicación. No podían estar ahí, Hope no podía saber que tenía tres posibles padres y que no sabía cual de ellos era. Quería que se fueran y no volvieran, nunca. Además se les tenía que ocurrir justo en el momento que fuera la boda de su hija. ❝Fue un hermoso reencuentro pero tienen que irse ahora. Esta cerrado el hotel, tengo una boda que arreglar y un gran hoyo en el techo. Además no hay una habitación, por si no lo notaron, esta es una boda❞ habló abriendo la puerta para salir y la cerró con fuerza. Hayley comenzó a caminar como si nada pero todo en llega le daba vueltas, los nervios la estaban traicionando más ahora. No quería que Hope los viera, mucho menos un día antes de su boda. ¿Qué pensaría de ella que ni siquiera saber quien es su padre? La castaña corrió hacía su habitación y se encerró en ella.
Tanto Lizzie, Josie y Hope se quedaron ahí escuchando todo intentando contener las risillas que querían salir pero cuando escucharon pisadas corrieron a moverse de ahí para esconderse sin que las vieran. Observó a su madre a lo lejos pero su vista quedó en esa puerta pero no entró porque se asomó observando a Rebekah y Camille entrando corriendo preocupadas porque su mamá se había caído del techo. ❝——Yo me encargó de eso❞ habló y mostró a donde había ido su madre. Hope bajó las escaleras de dos en dos para buscar a Roman, necesitaba que arreglará eso.
Rebekah fue la que terminó por hablar contando todo a Hope pero fueron directamente a la habitación de Hayley se preocuparon al verla llorar. ❝——¿Te lastimaste?❞ preguntó preocupada la rubia pero fue más que no les contestó que le preocupo. ❝Todo estará bien, mañana será un hermoso día❞ habló para sentarse a su lado, pidiendo a Camille que la apoyará.
❝——Hayley, por favor dinos que te esta ocurriendo❞ pidió, tomando justo asiento al otro lado para insistir en que hablará porque le preocupaba enormemente que no lo estuviera haciendo. La apoyarían en todo, como siempre lo habían hecho.
Hayley cerró la puerta sin que nadie más entrará y quedó en la cama recargada con los ojos cerrados tratando de no revivir su pasado, fue hace veinte años que había llegado a Nueva Orleans pero nunca estuvo sola, tuvo a Hope, a sus mejores amigas y no necesito a ningún hombre. ¿Por qué tenían que aparecer y todos juntos? Escuchó a las chicas entrar y hablar tomando asiento en medio de ambas. ❝——No es por el techo, estoy bien❞ respondió, para la caída no había sufrido nada. ❝Es sobre el padre de Hope, nunca supe quien fu❞— respondió. ❝Siempre dije que fue Elijah pero lo cierto es que hubo dos personas más, Klaus y Jackson. No quiero que Hope sepa de ellos❞ respondió al escucharlas.
❝——¡Roman!❞ habló, se acercó corriendo a él. Sin duda no tenía la menor idea de quien era o que era lo que estaba ocurriendo. ❝Necesito que arregles el techo, mi mamá cayó de ahí❞ pidió. ❝Esta bien❞ seguro lo estaba, tres apuestos hombres estuvieron ahí para recibirla. Justo cuando estaba saliendo él que iba acompañarlo más a lo lejos vio a los tres hombres abriendo la puerta de la bodega, corrió hacía donde estaban para evitar que salieran y volvió a entrar. ❝No se vayan, por favor. Solo esta estresada con todo esto de la boda❞ trató de explicar. Escuchó pisadas que seguramente se trataba de su madre por lo que corrió a esconderse entre las cosas de los tres para que no la vieran. Cuando se asomó, su sorpresa fue que no era Hayley la que entró, era Roman con el material y una escalera para arreglar el techo.
Jackson arrugó la frente al ver la expresión de Hayley. No parecía en nada contenta por verlos allí y desde luego que Jackson no esperaba ese recibimiento. Pero de nuevo quería creer que en verdad se trataba de una sorpresa para Hayley. —¿Te sorprendimos?.—Fueron las únicas palabras inteligentes que pudo expresar para tan incomoda situación.
Klaus sonrió junto a Hayley, Aquellos dos pequeños hoyuelos seguían formándose a los lados de su sonrisa. Era adorable aun aquel gesto. —Muy lindo recibimiento.—Contesto Klaus encogiéndose de hombros mientras volvía a una de las esquinas de la habitación, recargándose contra la pared sin despegar la mirada de Hayley. Esta situación más que incomodarlo le resultaba bastante graciosa, expresión que no vio en Elijah.
—¿Ahora?.—Alegó Elijah con incredulidad. Acababan de llegar, él estaba allí por un propósito, no se podía simplemente marchar y ya.—Esperaba que al menos, pudiéramos charlar, un poco más que…esto.—Admitió. Pero ni siquiera aquello fue suficiente para que Hayley permaneciera en aquel sitio. La furia con la que cerró la puerta le hizo pegar un respingo a los tres hombres quienes conocían a Hayley y esa no era la expresión que tenía cuando e daba alegría. —De acuerdo, yo regreso de vuelta a mi vida—Termino Elijah, sabiendo que la situación no lucia como espero.
—De cualquier forma, no podíamos dormir los tres en una sola cama.—Estuvo de acuerdo y casi resignado Jackson que comenzó a tomar sus cosas.—Al menos la vimos de nuevo ¿no?.—Aquello fue más para él que para los otros dos, pues intentaba de conformarse por lo menos con lo ocurrido.
—¿En serio se irán? Yo no la vi muy convencida,—Con desdén Klaus se encogio de hombros con una mueca en el rostro que le restaba importancia a la situación.—Dijo que no había espacio en el Hotel, pero nunca que no había espacio en el resto de la ciudad. Podríamos quedarnos en mi bote y asistir a la boda, después de todo tenemos su invitación. —Él no se tomó muy en serio las palabras de la chica, después de todo era Hayley.
Elijah negó, no estaba dispuesto a seguir en aquel lugar cuando la castaña había dejado claro los términos, estaba a punto de salir seguido de Jackson cuando de nueva cuenta apareció Hope para volverlos hacer retroceder en sus propios pasos. Elijah ladeo un poco el rostro y luego negó.—Por la forma en que nos vio parecía como si ni siquiera supiera que seguíamos vivos, Hope. Creo que esta más que estresada…
Entonces de nueva cuenta se escucharon pasos acercándose la habitación. Los hombres vieron que Hope tomaba escondite, siempre se escabullía y ellos siempre, se quedaban en el mismo lugar. Sin embargo, buscaron imitar la acción de Hope, sin tener muchas opciones a las cuales recurrir, en aquella bodega no había escondite para ellos. Los tres hombres se quedaron estáticos, cada uno con un objeto que pretendían ocupar para ocultarse, cuando el más joven entró con una escalera.
Roman se detuvo en seco y dejo de silbar cuando al entrar en la bodega se encontró con aquellos tipos. No recordaba verlos en los registros del hotel o identificarlos de algún sito. —¿Y ustedes son?.—Roman elevo amabas cejas esperando una explicación razonable de parte de los hombres, porque no cualquiera acababa en la bodega del hotel, con las maletas de viaje dispuestas a ocupar aquel sitio como su hospedaje.—Y más vale que sea rápido o iré por la dueña del sitio, porque se morirá de ganas por escuchar una explicación. No, saben que…iré por ella…—Roman dio media vuelta dejando la escalera que llevaba en manos. Estaba seguro que ellos debían haber llegado después de que Hayley se cayera del techo, porque de ser de otra forma ella los hubiera sacado o acomodado en algún otro sitio, aunque dudaba que fueran invitados pues todos ya ocupaban un sitio en el hotel, no hacia falta nadie.
littlcwolf :
A la rubia no le importó lo que estaba ocurriendo a su alrededor, estaban solo él y ella. No podía si quiera mirarlo, le había abierto por completo su corazón y resultó que todo ese tiempo había estado comprometido en su vida real. Esa era la vida real de ella y tenía que seguir adelante, sería fuerte y lo no necesitaba con ella. ❝——Esto se terminó, no hay nada que podamos hacer. No perteneces aquí, tu tienes alguien más esperando por ti al igual que yo❞ fue lo último que Donna le dijo antes de salir de ahí corriendo, no mentía, ahora tenía un bebé en su vientre que la necesitaba. Terminó por volver a la caballeriza que había estado arreglando, ese sueño de poder convertir ese lugar en el mejor hotel.
Pasaron varios días donde Donna creyó que Sam se había vuelto a ir. Como cada mañana salía a caminar buscando frutos frescos para comer pero en el camino terminó frente al mar observando las olas. Dejó su bolso a un lado y se sentó en la orilla sintiendo sus pies mojarse con el mar, sus ojos se cerraron pero se volvieron abrir cuando escuchó ruidos a lo lejos. Su vista quedó hacía allá sin saber que estaba ocurriendo.
Las palabras siguientes que escuchó venir de Donna, le dejaron anonadado. Sam no supo cómo reaccionar en aquel instante o siquiera que decir. Tardó un segundo en cavilar y poder pronunciar palabra alguna. Era como si todo le hubiera borrado de la mente, incluso el caminar, porque solo pudo ver como Donna salía de aquel sitio, sabía que debía ir tras ella pero sus piernas no respondieron en aquel momento. Con desesperación se paso una mano por los rulos y bufo cuando cayó en la cuenta de lo ocurrido. Podía dejarla ir y el regresar a su vida, pero no podía, esto era lo que quería. No quería dejar que la misma historia se repitiera dos veces.
Sam se estableció en el mismo lugar que lo hizo la primera ocasión. No tenía cara para plantarse frente a Donna, así que resolvió darle su espacio y dejar que los días le bajaran un poco la impresión y el enojo a la rubia. Sin planearlo Sam había ido a la playa a pescar algo para la merienda, sin embargo, la presencia de Donna no se la espero. Mientras no lo viera todo estaba bien, entonces cuando pensó en emprender a retirada, observó como el oleaje se llevaba la bolsa de Donna sobre la arena. Como pretexto o no, Sam corrió por la bolsa, dio un chapuzón y la recupero en unas cuantas braseadas, volviendo hasta donde se encontraba Donna.—Casi te quedas sin tus frutas.—Le dijo mientras salia del mar con la ropa chorreando de agua.
littlcwolf :
❝——Por supuesto, ¿Dónde más podría estar?❞ preguntó, tratando evitar hacía la puerta que tenía encerrado a sus tres posibles padres que en realidad era una bodega donde no creía que su madre fuera a ver pero lo arregló para ellos. No tenía idea de como decirle o que llegaría hacer pero lo resolvería. La boda en ese instante era su menor problema, quería estar con sus padres que era claro que no tenían idea de su existencia pero lucían felices de volverse a encontrar con su madre. ❝Roman, si claro. Yo le diré, seguro también tiene sus planes❞ habló al escucharla y esperando que se fuera de ahí, si tenía suerte Rebekah o Camille llegarían aparecer en cualquier momento. ❝Y-Yo tengo que irme a probar el vestido❞ mintió, para irse de ahí casi corriendo saliendo del lugar. Fue cuando su mamá desapareció que volvió a entrar ahí viendo a todos ellos. ❝Por cierto, olvide decirles. Mi mamá no sabe que están aquí, fui yo quien escribió las cartas. Sabía que si lo sabían no hubieran venido y quería darle esta sorpresa, lo merece❞ respondió pero escuchó pisadas en el techo. ❝Es ella, solo no le digan❞ pidió, volviendo a salir de ahí para buscar a Lizzie y Josie. Dio unos pasos para encontrarse con sus mejores amigas cuando escuchó ese grito y corrió, escuchando la voz de su madre dentro de la habitación, en segundos Lizzie y Josie quienes eran sus cómplices se acercaron las tres recargadas en la puerta para escuchar lo que ocurría dentro.
Hayley notaba que estaba nerviosa como si tratará de ocultar algo pero no prestó mucha atención a ello, creía que se trataba de los nervios de la boda lo cual era normal. No entendía porque la prisa de casarse, Hayley nunca se había casado y estaba perfectamente bien en ese lugar. Estuvo por decir algo más pero no le dio tiempo, salió casi corriendo pero se salvó de que la siguiera porque Camille y Rebekah aparecieron para continuar con la decoración de lugar dejando el living ya listo con todas los arreglos o demás, no sabía que haría sin sus mejores amigas. Hayley les pidió que se quedarán abajo para que le dijeran cómo se veía la decoración en lo que subía al techo. ❝——¿Se ve el letrero?❞ preguntó a gritos para que la escucharán en lo que lo acomodaba sin tener idea que tres personas que estuvieron en su vida hace años la escuchaban. Las flores quedaron en todo el borde del techo, ya estaba la música y listo para que las calles de Nueva Orleans recibiera a la feliz pareja. La castaña caminó por el techo cuando su pie se atoró, perforando el techo para tratar de salir, al hacer ese esfuerzo terminó por romper más el techo cayendo bruscamente, sus ojos se cerraron con fuerza pero no sintió dolor alguno al caer, no sabía que suerte había tenido al caer en una cama pero sus ojos se volvieron abrir. Sintió tres rostros sobre ella y quedó en shock al verlos, recordaba perfectamente a cada uno de ellos. Un pasado que había dejado atrás hace años, Jackson, Klaus y Elijah, encontrarlo más de veinte años después no estaba para nada en sus planes, seguro se había golpeado la cabeza. ❝Esto debe ser la peor pesadilla que he tenido. Más les vale que no estén aquí ❞ habló observando a los tres aún recostada en la cama pero su mirada quedó en aquel hoyo en el techo que se había hecho con su caída para no verlos.
La estancia de ellos tres hombres en aquel espació tan reducido se volvió un poco incomoda. Mientras Elijah revisaba su equipaje intentando encontrar lugar en donde acomodarlo, Klaus se había recostado tranquilamente en la cama tamborileando con sus dedos sobre el muslo de su pierna, mientras que Jackson se movía de un lado a otro como si fuera una animal enjaulado.
—¿Podrías solo no hacerlo?—Le pidió Klaus quien con solo seguirlo con la mirada le comenzaba a marear. Él también estaba ansioso por ver a Hayley, pero intentaba guardar la calma como parecía que Elijah lo hacía.
—Sí Hayley nos invito ¿Por qué estamos aquí?.—Replicó Jackson en un tono que daba a notar su poca paciencia y las ganas que tenía volver a la castaña. Había sido su primer amor, su único amor, tenía razón de sentirse así.
—Yo en verdad tengo razones para estar aquí.—Posiblemente Hayley aun no le perdonaba lo que había hecho Elijah, Así que colocarlo en una habitación como esa era algo que debía esperar como castigo.
Jackson estuvo a punto tal vez de decir algo más pero guardo silencio cuando la chica volvió a aparecer. Y esta ocasión cambiándole la perspectiva de la situación.
—¿Estás bromeando, verdad?.—Preguntó Elijah con la sorpresa en su rostro.—Créeme que no soy la mejor sorpresa para Hayley.—Le aseguro completamente convencido de ello.
Klaus solo se limitó a reír mientras negaba, aceptando aquello como una de las mejores travesuras. No cabía duda veía una pequeña réplica del carácter de Hayley reflejado en aquella chica.
Algo se ilumino en el rostro de Jackson, de cualquier forma el solo esperaba ver a Hayley y esta niña le había traído. Entonces tal vez podría ser su oportunidad. En ese instante se escucharon aquellos pasos, que como por arte de magia hicieron que Hope volviera a emprender la huida, dejando a los tres hombres de nuevo solos. De cualquier forma, los tres conciliaron ser discretos como se los pidió Hope. Cada uno volvió a sus tareas, hasta que claro, algo les cayo del cielo o mejor dicho…alguien. Jackson, Klaus y Elijah formaron un circulo alrededor de la cama que había a amortiguado la caída de la chica.
—Solo Hayley podría hacer una entrada así—Alegó Klaus con una sonrisa picara en el rostro.—Sigues siendo la misma Hayley.—Agregó al escucharla. Elijah y Klaus, sin premeditarlo fueron los que extendieron su mano para ayudar a la mujer a ponerse de pie.
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Había hecho una de las mayores locuras que pudiera recordar. pero realmente quería a su padre con ella. Su sorpresa fue tan grande al enterarse de que podría tener tres posibles padres por lo que no dudo en invitar a todos ellos a su boda y fue más su alegría cuando dijeron que sí. No le había dicho a nadie más que a Lizzie y a Josie sobre ello. Sabía que si su madre se enteraba la mataría o sería capaz de cancelar su boda o inclusive Roman. Quería eso especial, lo necesitaba.
El recinto de Nueva Orleans era un hotel que su madre había hecho hace años y dedico su vida a ello, era el lugar más hermoso y lujoso de toda la ciudad. Ese fin de semana estaba reservado para los invitados. Se encontraban las dos mejores amigas de su madre: Camille y Rebekah quienes la acompañaban pero también estaban sus dos mejores amigas, su prometido, los amigos e invitados de este. Estaba asomada por la ventana cuando vio un auto que se detenía notando tres personas fuera, debían de ser ellos. Solo esperaba a que su madre no saliera de ahí. Bajó las escaleras corriendo de dos en dos hasta la puerta viendo a los tres, sentía un nudo en la garganta pensando que cualquiera de ellos podría ser su padre. ❝——Hola, bienvenidos. Soy Hope, la hija de Hayley. Estoy segura que mi mamá estará muy contenta de verlos❞ Pero escuchó su voz que se acercaba por lo que a paso rápido les indicó por donde entrará. Una habitación para los tres que nadie ocupaba por ahora al escuchar la voz de su madre casi detrás de ella. ❝Quédense aquí❞ susurró pero saltó por la ventana para entrar de nuevo por la puerta principal. ❝Mamá, ¿Me buscabas?❞ preguntó.
Hayley había estado casi todo el día con Rebekah y Camille, pocas veces las veía y tenía que aprovechar ese momento. Sin embargo, escuchó voces por lo que salió de su habitación llamando a Hope en el living. ❝——Aquí estás❞ veía a su hija y no podía creer que se fuera a casar, sentía que había sido ayer cuando la llevaba en brazos por ese mismo lugar. ❝Dile a Roman que lo quiero lejos de aquí a las ocho❞ Tenían una sorpresa para Hope, su despedida de soltera.
La invitación que había recibido avivo una chispa de emoción en Niklaus cuando supo quién la había mandado ¿Tenía una hija? ¡Wow! Que rápido pasaba el tiempo y cuantos años había perdido el contacto con Hayley. Pero pese a ello Klaus entendió que aunque Hayley tenía un espíritu libre, a diferencia de él no era una nómada. La chica se había enamorado de esa ciudad y Niklaus siempre se enamoraba de otras, nunca permanecía su gusto por un solo lugar, eso había sido él porque de que sus vidas tomaran distintos caminos. Ahora parecía que podían volver a unirse. Así que sin demora, subió a su velero y emprendió el viaje.
La vida de Jackson se basaba en una rutina, en ocasiones se sentía solo atascado. No recordaba momento en su vida que se hubiera divertido o disfrutado de un momento para él…bueno, solo a excepción del tiempo en que aquella chica había llegado a su vida. Hayley le había dado un tono diferente a su monótona vida. Sin embargo, la despedida había llegado más pronto que tarde, y aunque fue detrás de ella los eventos le indicaron que no era para él, así que la había dejado marchar. Ahora, le sorprendía y le emocionaba ver la invitación que había visto aquella mañana en su oficina. Así que sin más tardanza tomó el primer vuelo que le llevara a Nueva Orleans.
Elijah, podía tener la vida exitosa que toda persona envidiaría. Tenía todo lo que alguna vez sus padres planearon para él, sin embargo, había algo que nunca había llegado a tener y que ese, sí era un deseo propio. En ocasiones recordaba a Hayley y aquellos días en Nueva Orleans, lo cerca que estuvo de dejar todo y por primera vez hacer lo que él quería, sin embargo, el momento se le había esfumado de entre las manos en un parpadeo. La correspondencia de ese día y la sorpresiva invitación, le dieron un shot de energía a Elijah, quién dejó todo, solo para ir a la boda, con el pretexto de reencontrarse con Hayley y con aquella ansiedad e incertidumbre de volver a verla después de 20 años.
Sin embargo, en el camino se encontró con otros dos que, casualmente iban al mismo sitio que él, así fue como juntos llegaron hasta aquel hotel. Elijah miró a la chica que se apreció como una chispa frente a ellos. ¡Cielos! Tenía la sonrisa de Hayley, fue lo primero que Elijah notó.---¡wow el parecido es sorprendente!.---Le dijo, pensando en ese instante quien sería el hombre que Hayley había elegido.
Jackson asintió al escuchar a Elijah mientras seguía escaneando con la mirada a la chica frente a ellos. Pero sin decir más siguió a Hope por todo el trayecto que les indicó. Pensando que hubiera sido más simple y sencillo entrar como la gente normal y ya, pues aprecia más como si estuvieran escondiéndose, si Hayley estaba contenta de verlo ¿Por qué ocultarse?. Jackson no se quejó, al menos no hasta que llegaron a la reduciada habitación.---Ok.---Dijo viendo la habitación.---¿Dónde está mi habitación?.---Jackson esperaba una habitación para cada uno o al menos una cama individual.
Klaus miró el lugar, no estaba mal. Luego miró a la chica y al castaño a su lado, que al parecer no había entendido el punto aun.---Creo que esta es “nuestra” habitación.---hizo énfasis en “nuestra” para ver si le quedaba claro al otro, que no había más opciones. Por Jackson estaba bien, él era simple y sin complicaciones, lo que dudaba de los otros dos.
Elijah no dijo nada al respecto, solo estaba conforme con poder ver a Hayley y tener una oportunidad de arreglar la fragmentada relación que había dejado, ofrecerle una disculpa y seguir adelante si ella era feliz, que por lo que veía no era de otra forma.---¡Oye espera!.---Intentó detenerla pero la joven era bastante rápida.---¿Qué se supone que har…---Ni si quiera pudo terminar de hablar cuando la chica salió. Así que ahora, tendrían que esperar.
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Jean negó con la cabeza ante sus palabras debido a que no creía que llegará a ser posible no exigirse cuando sus poderes podrían ser la diferencia entre la vida o la muerte, nunca había sentido tanto poder pero a la par tanto descontrol por eso. La vista de Jean quedó en él, teniendo una sonrisa leve en su rostro pero provocó que sonriera y riera ligeramente. ❝——Logan, los chicos buenos…❞ trató de decir pero no pudo hacerlo, sintió sus labios contra los de ella. La tomó por completo de sorpresa y por más que Jean trató de luchar contra su deseo de continuar el beso por su moral, no pudo realizarlo. Correspondió el beso con la misma intensidad, siempre se negó que sintiera algo por él pero en ese instante se dio cuenta de que estaba equivocado, jamás había sentido nada por alguien como en ese instante, ni siquiera por Scott y a la par ese sentimiento le asustó, terminó por romper el beso pero no se atrevió a ver a Logan a los ojos, sabía que si seguía junto a él iba a querer volver a besarlo. Subió de nueva cuenta hacía la nave para ver como seguían las cosas.
Pasaron varias horas desde aquel suceso, Jean en lugar de estar pensando en como podría utilizar sus poderes para apoyar a Storm su mente divagaba sobre aquella sensación, aún sintiendo el sabor sobre sus labios tan adictivo y sentir todo eso le hacía sentir mal, tenía un novio que amaba ¿Lo amaba, cierto? Ciertamente en ese instante no sabía que sentía por uno y por el otro y también se encontraba en peligro junto con el hombre que le había ayudado durante su vida cuando comenzó a desarrollar esos poderes. No iba a quedarse pensando sobre una decisión que tomaría, necesitaba salvarlos y estando ahí no podía. Tomó su chaqueta para colocársela, cuando Storm se marchó para descansar un poco Jean fue la única que quedó en la nave, era un riesgo que pensaba tomar pero no podían dejar pasar más tiempo. Tomó su chaqueta para bajar de ahí de igual manera y comenzó a caminar por el bosque, el camino era largo pero llegaría antes de que terminarán por arreglar la nave y sin duda no podía dormir.
Escuchó pisadas detrás de ella pero cuando volteó no vio a nadie hasta que regresó su vista al frente sintió que alguien la tomaba de la mano y la acorralaba contra el tronco de un árbol. ❝Logan❞ susurró, debió de suponer que se trataba de él, era la única persona que conocía que no podía leer sus pensamientos sin que él se lo permitiera, su corazón se aceleró a gran velocidad, era la primera vez que estando a su lado se sentía nerviosa, no por temor a él, por temor a lo que había sentido estando con él horas atrás.
Logan había sentido la conexión con Jean. Que le correspondiera en aquel beso le confirmaba a Wolverine que la pelirroja no era indiferente con respecto a él. Después de que ella rompiera aquel momento, él no hizo intentó por ir tras de ella, sabía que Jean necesitaba su espacio y por el momento Logan estaba tranquilo sabiendo que la mutante sentía algo por él, tenía paciencia y años para ir dando paso por paso de ser necesario.
Resuelto a distraerse y dejar a Jean concentrarse se fue a reunir con los demás. La reunión del resto de los mutantes frente a la fogata y la conversación que mantenían entre ellos a Logan no le entusiasmo. Escuchó las anécdotas de Magneto y la suposición del porque el profesor había sido capturado. Logan sabía que debía centrarse en ese tema, pero seguía pensando en Jean, quería volver a experimentar esa cercanía, la necesitaba y estaba seguro que ella también desearía lo mismo. Solo logró mantenerse así por un rato más hasta que, cansado decidió volver hacia donde la pelirroja.---Iré a ver cómo va la nave.---Su tono fue cansino. No necesito fingir aburrimiento, porque en verdad lo estaba, así que regreso hacia donde estaba Jean, subió a la nave a buscarla y al no encontrarla fue buscarla. Debía de estar por allí y luego de un rato su intuición llevo a encontrarla. La tomó del brazo y la atrajo hacia donde él, acorralándola contra el tronco de aquel árbol. ---Dime que no lo quieres.---Le dijo con los ojos puestos en los de ella, advirtiendo su nerviosismo, así que sin mediar más palabra, sus labios volvieron a buscar los de ella. El brazo de Logan rodeo por la cintura a Jean para atraerla hacia él mientras su otra mano fue detrás de la nuca de la chica para servir de apoyo.
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Jean estaba acostumbra a los ataques de la gente, no físicamente pero si verbalmente y acompañados de miedo. En un principio había sido incómodo pero después prefirió que fuera de esa manera, no quería que se acercaran a ella y menos desde que había desarrollado sus poderes, cosa que los rumores sobre ello terminaron por correr rápidamente. Eran contadas las personas que no le tenían miedo. La pelirroja caminaba por la mansión para ir a clase cuando escuchó gente murmurar, bastantes voces que estaban en su cabeza lo que provocó que le doliera la cabeza pero en lugar de alejarse se acercó a donde estaba la gente pasando entre ellos hasta llegar a la puerta que le sorprendió ver abierta pero cuando pasó supo que ellos no la habían abierto, estaba derribada en el piso pero Jean levantó su vista escuchando alguien gruñir, eran tantas mentes que estaban juntas que la aturdían pero lo vio y no tardo en reconocer de quien se trataba pero no entendía que era lo que estaba haciendo ahí. Caminó hacía donde estaba sin tener miedo, como el resto lo hacía. ❝——Hola, soy Jean. ¿Me recuerdas?❞ habló, quedando frente suyo para que el resto se alejará. ❝No te haré daño, lo prometo❞ extendió su mano para que la tomará y no notará que no tenía ninguna mala intensión.
Wolverine se encontraba en su estado más salvaje, tanto física como mentalmente. Apenas si entendía lo que le ocurría o lo que era. Era como si solo pensara en destruir o aniquilar, sin que esas ansias se marcharan o mejoraran con el tiempo. Tampoco las fracciones de recuerdos que aquella chica había devuelto pudieron servir para apaciguarle, estaba más confundido y ahora mucho más preguntas le martillaban la cabeza. Por semanas vivió de forma nómada y salvaje, destruyendo o cazando en el bosque hasta que encontró a James y Heather, quienes con una mano amiga y mucha paciencia le brindaron un hogar a Logan. Meses pasaron para que él pudiera acostumbrarse a sobre llevar aquella parte de él, pero el contacto con personas “normales” y los esfuerzos de James y Heather le llevaron a recuperar una mínima parte de su humanidad y aunque solo podía recordar cierta parte de sus memorias había un rostro que siempre estaba presente y era el de aquella chica pelirroja. Los Hudson, solo pudieron decirle en donde podría empezar a buscar más no el lugar en que pudiera estar aquella chica misteriosa. Logan con aquella mínima fracción de información emprendió el viaje, hacia la mansión que supuestamente albergaba a seres con poderes extraordinarios. Un mes después estaba en aquel sitio, con las miradas puestas sobre él, con los murmullos martillándole los oídos, Logan aun no soportaba la multitud y luego de que uno le negara el paso, perdió el control, dejando ir su estabilidad y con ello dejar paso a la destrucción que bien sabia causar. Arrancó la puerta lanzándola lejos ---¿Dónde está?.---Gruño con la respiración agitada y con las garras sobresaliendo de sus manos. Las miradas ahora eran más intensas, peor buscaba aquel rostro entre cada uno de los que le miraban. Entonces una voz se alzó y la figura de la chica pareció frente a él. –J-e-a-n.---Repitió pausadamente y en un susurro aquel nombre. ¡Claro! Que la recordaba. Se quedó quito con la mirada puesta en ella mientras que su pecho subía y bajaba con violencia por la agitación. Los ojos de Logan bajaron hacia la mano que ella le extendió, sus garras se guardaron y él alzo la suya, acercándola lentamente, con algo de duda, pero que al final colocó sobre la de ella.
logan…
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