El mundo en una cruz
Semana santa se ha convertido en sinónimo de vacaciones, ir a la playa, divertirse con la familia o amigos; el significado varía en cada persona.
Pero la realidad es que la semana santa es una forma de recordar lo que pasó hace más de dos mil años con un hombre llamado Jesús.
La mayoría sabe que lo crucificaron en una cruz y que después resucitó ¿Y? Eso es todo ¿No?
Déjame decirte que no, el sacrificio que hizo Jesús es más que una muerte y resurrección, es más que un motivo por el que existen vacaciones.
En los tiempos antigüos los peores seres humanos, criminales eran crucificados en una cruz, era el castigo más humillante y más horrible para morir; Jesús siendo el hijo de Dios vivió aproximadamente 33 años, y en toda su vida nunca hizo nada malo es decir que no existía forma de que mereciera eso.
La vida de Jesús en todo su esplendor nos refleja un sin fin de cosas que deberíamos entender y aprender, pero especialmente quiero que notemos una:
Como lo mencioné Jesús no era un criminal ni nadie malo para que sufriera esa humillación, entonces… ¿Por qué Dios permitió que su hijo muriera de esa forma? ¿Por qué Dios no hizo descender fuego del cielo cuando su hijo estaba en esa condición? ¿No podía hacerlo? ¿Por qué permitió tal injusticia? La principal respuesta es: AMOR A TI. Dios no midió nada para salvarnos, nos dió a su hijo para rescatarnos. Eso rebasa el entendimiento humano.
La segunda respuesta es: Porque era necesario (por muy cruel que suene) ¿Esta situación no te suena con lo que se vive actualmente? “¿Por qué me pasa esto a mi?” “Dios ¿Por qué permites todo eso? (al ver una injusticia o la maldad) “¿Dónde estás Dios?” “¿Qué estoy pagando?” Todos vivimos situaciones injustas que no entendemos pero Jesús también lo vivió. Él no tenía la obligación de dar su vida por un millón de gente que no lo merecíamos; siendo Jesús vivió injusticia, humillación, traición, negación, golpes, burlas (...) que ha existido.
Pero después de todo, Jesús resucitó al tercer día y ahora está junto a Dios reinando y preparando lugar para los que creen en él. Así que, si estás pasando por una situación difícil, horrible o injusta quiero decirte que Dios no es indiferente, Jesús sabe lo que sientes porque él lo sintió de carne propia, aún sabe lo que es sentirse solo.
Nunca nos ha prometido que creer en él nos exenta de vivir cosas malas porque ni siquiera Jesús fue la excepción, Dios no es culpable de la maldad del mundo, él nos dió a su hijo para salvarnos ¿Qué más queremos? Él nos ha dado la libertad de decidir entre el bien o mal, de aceptar a Jesús o no.
Este mundo que va en decadencia es producto de nuestros malos actos como seres humanos pero en Cristo hay salvación, hay la certeza de que toda situación puede ser rescatada por él.
La cruz era sinónimo de vergüenza, humillación y muerte
Hoy es sinónimo de esperanza, luz y vida
Dios eligió la cruz precisamente para decirnos que de lo más horrible y oscuro de nuestra vida él puede usarlo para algo glorioso.
Dios puede hacer eso contigo, si hay algo en ti que te causa rabia, vergüenza, pena, algo injusto que hayas vivido quiero decirte que Jesús te entiende y quiere transformar eso en ti para que vivas con esperanza y luz.










