...
Vamos, Lea, es sólo una fiesta —se dijo a si misma cuando iba cruzando la puerta del gran salón. Hacía bastante tiempo que no iba a una fiesta, y aunque no estaba muy convencida de querer participar de esta, ahí estaba.
¡Hey! ¿Por qué esa cara, cielo? —inquirió, al estar a punto de ingresar a la fiesta, y toparse con una triste castaña— Estamos en frente de una fiesta ¿Qué te parece si te consigo un lindo chico para que pases una buena noche? —espetó, guiñando burlona.














