“Quiero conocer a alguien y decirle lo que pienso y lo que me gusta, alguien que me cuente de los problemas que hay en su vida, que me vea como su apoyo y su confidente. No quiero alguien que haga parecer que todo en la vida es perfecta, que me enseñe que a pesar de que será difícil seguirá conmigo. Quiero alguien que no tenga miedo y que no huya al conocerme. Alguien que me ame tal como soy, y que, aun conociendo mis defectos, decida quedarse a mi lado, que entienda que no soy perfecto, y que acepte y comprenda mis errores. Que me ayude a corregirlos y también así mismo, se deje ayudar. Quiero a alguien con quien hacer locuras y que no le importe el que dirán. Alguien con quien cometer errores y aprender de ellos. Quiero conocer a alguien que me escuche cuando necesito desahogar mis penas, que me dé un abrazo que calme mis nostalgias. Alguien con quien no sentirme solo, y que pueda sentir su amor, que tenga necesidad de mí, y que quiera verme. Alguien con quien necesite hablar para tener mi día completo y, asimismo, tenga la necesidad de hablar conmigo. Alguien a quien poder escribirle un mensaje al despertar y tener un mensaje suyo, al caer la noche. Quiero a alguien con quien compartir mi tiempo, no sólo su tiempo. Quiero quererla y que me quiera. Quiero conocer sus defectos y, aun así, amarla. Alguien que, a pesar de los obstáculos, juntos podamos crear una historia incomparable. Pero quiero a alguien que no tenga que perderme para poder extrañarme.”
— Ismael R. (via cartas-a-mi-amada)
















