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“Taehyung ¿Piensas que esto es una buena idea?” preguntó mientras su dongsaeng le arreglaba la corbata porque iban a ir a comer a un restaurante caro, Taehyung, Cass y él. No era una noticia para nadie en el harém que Taehyung era el favorito de la princesa, por eso lo sorprendió un poco que quisiera compartir su tiempo con ella con él, aunque tampoco era un secreto que ellos dos eran amigos. Taehyung le dijo que sabía lo que a Cass le gustaba y ella estaba de acuerdo con la idea, por lo que Youngjae se tranquilizó un poco, riéndose, haciendo que Taehyung notara algo debajo de su labio, que lo quitó suavemente con su dedo pulgar, haciendo que Youngjae no le quitara la vista a su mano derecha, mientras el se acercaba cada vez más. Tras tragar con dificultad, Youngjae lo miró a los ojos nuevamente “¿Estoy bien?” preguntó a una distancia poco prudente de los labios de Taehyung. Taehyung se acercó más a el, sus labios se rozaban, mientras le respondía que estaba bien y Youngjae tuvo que morderse el labio para contenerse de hacer alguna tontería, mientras Taehyung le ponía una mano en la mejilla y le decía que lo guardara para cuando estuviera con la princesa.
Al salir de su habitación tras calmarse y básicamente tener que pensar en gatitos muertos para que su pene se calmara, fueron a buscar a la princesa que estaba completamente hermosa con un vestido que marcaba bien todos sus atributos. Los tres se subieron a una limusina con destino a una ciudad cercana para ir a uno de los restaurantes favoritos de Taehyung, tardarían algo de una hora, una hora y media si había tráfico. Entonces, Taehyung le puso la mano en la pierna y comenzó a acariciarlo mientras le decía a la Princesa que había descubierto algo de Youngjae, curiosa, la princesa le preguntó qué era lo que había descubierto y tras sonreír le dijo que tenía unos labios encantadores, para luego tomarlo del mentón y besarlo suavemente ante los ojos de la Princesa, y cuando se separó pudo notar en los ojos de la princesa que aunque estaba sorprendida, eso le gustaba... Y Youngjae, no estaba en posición de negarle su showcito a semejante chica como Cass entonces, le hizo un gesto para que se acercara a ellos y continuó besando a Taehyung, pero en vez de ocupar sus manos en el chico, ellas se fueron a Cass, sobre todo a sus partes íntimas, que comenzó a masajear tras hacer que ella succionara la punta de sus dedos para darle un poco más de lubricación. Los gemidos de Cass eran música para sus oídos, y en cuanto Taehyung se empezó a desvestir, obviamente el no se quiso quedar atrás.
Como buen dongsaeng que era, antes de abrirle las piernas a Cass, tras haberla ayudado a quitarle la ropa, le preguntó a Youngjae si podía comenzar y el le dio el visto bueno, así que mientras el se encargaba de darle placer a Cass, ella comenzó a hacer lo mismo con el, demostrándole que no solo era buena en muchísimas cosas, sino que también era una buenísima amante “Do you like oppa’s cock, baby girl?” preguntó, y ella mirándolo le respondió que si asintiendo con la cabeza, haciendo que el se mordiera el labio y llevara su cabeza para atrás en un signo de placer. En el momento que pensó que iba a terminar, Taehyung dijo que tenía una idea y que quería cambiar, entonces, Youngjae hizo como el le pidió y se recostó, haciendo que Cass se posicionara encima de su rostro para el poder darle placer como correspondía, y justo cuando empezó a trabajar en su princesa, mientras ella ayudaba con suaves movimientos, sintió los labios de Taehyung al rededor de su pene, y simplemente no podía aguantar más. Sus labios comenzaron a trabajar con más velocidad, su lengua se movía todas partes y podía escuchar los gemidos de la princesa intensificarse, hasta que luego del último y más fuerte ella llegó a su orgasmo. El intentó moverse, pero claramente Taehyung no iba a dejarlo, así que el continuó “Tae...Taehyung... estoy cerca” murmuró agarrándose del borde del asiento con fuerza, y el simplemente lo miró a los ojos y ahuecó las mejillas continuando con su trabajo... y así fue como Youngjae llegó al orgasmo, y Taehyung lo miró a los ojos mientras tragaba lo que había salido de su pene, como si nada. Y en cuanto se terminó de limpiar enarcó una ceja y dijo que esto todavía no terminaba, porque ahora le tenían que devolver el favor a él, haciendo que el soltara una sonrisa “Damn right we will”.
Hacía un mes que Bobby estaba viviendo en el palacio de la princesa Andrómeda de Malta, lo cual era en pocas palabras un sueño. Tenía que convivir y compartir la atención con otros cuatro chicos que eran bastante estúpidos en un par de sentidos, pero de verdad no tenía de qué quejarse. Incluso cuando él siempre decía que su vida en Corea era de lo mejor, ahora que estaba ahí viviendo como uno más de la realeza de la que podría haber sido parte si tan sólo su padre no hubiera avergonzado a la familia y conseguido que le quitaran todos sus títulos, su vida en su país natal definitivamente no se comparaba ni en lo más mínimo con la de lujos que gozaba en ese momento exacto. “Buenos días, preciosa.” Le sonrió a la chica, que acababa de entrar a su cuarto para pasar un rato con él y rápidamente se metió a la cama a su lado. “¿Cómo dormiste?” Preguntó mientras la abrazaba por detrás, contento de que quisiera pasar tiempo con él haciendo algo tan simple como estar haciendo nada.
Bobby sabía que todavía no había muchas probabilidades de que sucediera algo más así que lo dejó ser y continuaron hablando de cosas triviales hasta que la puerta se abrió de golpe y Taehyun se hizo presente, luciendo bastante shockeado al ver a la princesa abrazada a él. Como si fuera poco, el idiota susurró en coreano algo sobre la virtud, y Bobby no pudo contenerse y rodó los ojos ante la mirada atenta del rubiecito. “Vienes por tu cargador, ¿no?” Dijo como si nada, asintiendo al mismo tiempo que lo hizo su compañero. “Ah, lo dejé… Mira, justo está ahí a tu costado encima de la cómoda.” Señaló el lugar donde estaba el cargador de teléfono que le había prestado mientras se hacía el simpático frente a Meda. Después de que lo tomara un tanto bruscamente y saliera del cuarto con una reverencia, Bobby puso su rostro en el espacio entre el hombro y el cuello de su princesa y le dio un beso mientras le hacía cosquillas a la altura de las costillas, empezando así una guerra de cosquillitas que terminó cuando ella anunció que tenía que era hora de ser Princesa e ir a cumplir con sus obligaciones. Con mucho aegyo de por medio él le pidió que se quedara, pero ella sacudió la cabeza y dejó que le diera un beso en la frente antes de marcharse. Así que tirado en su cama y agarrándose la cara que aún le dolía de tanto reírse, Bobby no podía evitar pensar en lo muchísimo que le hubiese gustado tenerla sólo para él al menos por un día entero… o una semana si no era mucho pedir… aunque todo lo que ella quisiera estaba bien también.
Youngjae se había despertado extra temprano cuando aún se veían algunas estrellas y la luna porque quería sacar una hermosa foto del cielo para su colección. Al haber sido seleccionado para esta maravillosa oportunidad, Youngjae había abandonado muchísimas cosas en Corea, pero eso no quería decir que extrañaba demasiado, nunca había tenido la mejor relación con sus padres y sabía que no se podía ir de allí porque Youngjae no era un tipo con aspiraciones de grandeza, sino que el era un artista y su familia nunca había apoyado eso siendo el centro de muchas discusiones, por lo qué cuando vio el perfil de lo que estaban buscando, Youngjae envió su solicitud y se entrevistó, y en cuanto quedó, le dijo ‘au revoir, soquetes’ a su familia y se fue hacia Malta, donde había quedado enamorado no solo de la belleza de la princesa Cassiopeia, sino de la Isla que era un lugar hermoso, donde su creatividad podía fluir y nadie lo iba a juzgar “L-għodwa t-tajba” dijo entrando por la puerta de atrás del palacio de la princesa Cassiopedia, yendo hacia el cuarto oscuro que había en la habitación contigua a su cuarto donde comenzó a trabajar para revelar sus nuevas fotos, observando con cariño su foto favorita de la princesa Cassiopeia, en la que ella estaba con un vestido blanco con una noche estrellada de fondo, donde parecía un literal ángel caído del cielo.
“Buenos días a todos” dijo al llegar al comedor, donde estaban Jonghyun, Jinki, Yugyeom y Taehyung, siendo saludado solo por Jinki y Taehyung, ya que los otros dos estaban muy ocupados siendo unos pelotudos como para prestarle atención “¿Cómo estás, Taehyung?” le preguntó al chico, el cual era un pintor, solían trabajar muchas veces juntos, ya que a Taehyung le gustaba pintar las fotos que el tomaba. El chico le dijo que estaba bien, pero que se sentía un poco cansado, ya que no había dormido bien anoche “Ya es la tercera vez que te pasa ¿Por qué no le pides a tu Valet que le pida a alguna de las Señorita que trabajan en la cocina que te hagan un té?” preguntó y Taehyung dijo que no sería necesario, que ya se le pasaría “Eso espero, lo último que quisiera sería que te enfermes o algo” dijo con una sonrisa, para luego pararse porque la Princesa, radiante como siempre había entrado al comedor, con una sonrisa saludando a todos “Princesa te ves especialmente bella esta mañana, pero no tan bella como te verás mañana, seguramente” dijo con una sonrisa, para luego sentarse y contemplarla moverse tan agraciadamente. Era un sueño hecho realidad.