Un drama romántico adolescente, predecible pero emotivo. Es una película que fácilmente podría convertirse en un clásico para ver los domingos, porque tiene de todo: sucesos trágicos, pérdidas, romance, clichés, lágrimas y hasta un pequeño toque de comedia. Tiene esa energía de película que sabe perfectamente a qué público quiere llegar.
Empecemos hablando de Clara, interpretada por McKenna Grace. (Y sí, probablemente mi amor por McKenna influye un poco aquí, pero honestamente ella carga gran parte del peso emocional de la película). Clara inicia como una adolescente tranquila, divertida y bastante dulce, pero poco a poco se va convirtiendo en un personaje mucho más complejo cuando la “normalidad” de su vida familiar empieza a desmoronarse tras un suceso trágico e inesperado. Ahí comienzan los conflictos con su madre y esta etapa más rebelde y emocionalmente inestable del personaje.
Luego está Miller Adams. Mason Thames tiene esa energía de protagonista adolescente diseñada específicamente para que medio internet se enamore de él. Y sí que funciona jaja. Miller comparte con Clara su interés por el cine, y aunque tiene la típica fama de “chico popular de secundaria”, realmente termina siendo un personaje mucho más tranquilo, sentimental y romántico de lo que aparenta. Su relación con Clara se desarrolla de forma bastante tierna a lo largo de la película, convirtiéndose en una persona emocionalmente importante para ella (pero no entraré en detalles para evitar spoilers;).
Las escenas entre Clara y Miller terminan siendo el verdadero corazón emocional de la película. En medio de tanto caos familiar y dolor contenido, sus momentos juntos se sienten genuinamente tiernos. Y sí, lo confieso: varias de sus escenas me tuvieron sonriendo como fan adolescente jajaja.
Hablando de Morgan, interpretada por Allison Williams, diría que entra completamente en el arquetipo de madre emocionalmente devastada que intenta recomponer su vida mientras claramente todavía necesita procesar muchas cosas para sanar. Aun así, siento que el personaje cumple bien su función dentro de la historia.
También tenemos a Chris (Scott Eastwood), Jenny (Willa Fitzgerald) y Jonah (Dave Franco). Jenny es la “tía cool” a la que le contarías absolutamente todo, mientras que Jonah logra transmitir una nostalgia bastante sincera durante toda la película.
Desde el inicio se nota que muchas de las relaciones están mal emparejadas. Morgan y Jonah tienen mucha más conexión y complicidad entre ellos que con sus respectivas parejas, aunque ambos terminan atrapados en esta especie de estabilidad forzada.
La película continúa desarrollándose como una historia de pérdida, traición, reconstrucción y reconciliación entre generaciones. Tiene material para romperte el corazón de verdad, pero prefiere mantenerse dentro de un drama romántico juvenil más ligero y accesible.
Personalmente, disfruté mucho la película. Y creo que algo que funciona bastante bien es que, a pesar de estar basada en el libro de Colleen Hoover, logra trasladar la esencia del libro a la pantalla. La historia se siente completa y no deja esa sensación de “faltaron cosas importantes”, algo que suele pasar muchísimo en adaptaciones juveniles.
Además, siento que McKenna y Mason son quienes más le dieron vida emocional a sus personajes, especialmente en las escenas más intensas o dramáticas.
En conclusión, Regretting You habla del perdón, del vínculo madre-hija, del peso de los errores y del amor que sobrevive incluso después de la pérdida. Y aunque no profundiza demasiado en algunos temas, sí logra transmitir esos afectos sinceros y emociones reales.
Una de las escenas que más destaco es aquella donde muestran la forma en la que Clara lidia con todo el caos emocional que está viviendo. Es una escena incómoda y vulnerable, pero real en la manera en que representa cómo muchos adolescentes procesan el dolor de diferentes formas.
Y por último: Hago mención especial al soundtrack, AMÉ completamente “Everywhere, Everything” de Noah Kahan y Gracie Abrams. No tardé en agregarla a mi playlist<3