Cuando pregunté... // Azorhy Books.
Aquella noche fue una de las experiencias más fuertes, cada momento se volvía más real y con cada experiencia me metía cada vez más a ese mundo, si es correcto decirle “mundo”.
Él estaba débil, podía verlo, con cada experiencia que yo iba teniendo de su mundo, él se iba debilitando. Algo obtenía yo que le era arrebatado, poco a poco su voz se volvió un murmullo y con cada momento, aquellos ojos que en un inicio eran tan oscuros que ni la luz del sol podía refreljar algo, comenzaban a ser cristalinos, como una joya recién pulida.
Se le veía cansado, la piel amarillenta y marchita. Por supuesto, era algo que sólo yo veía, para todos los demás era mi perfecto reflejo en un espejo, pero nunca lo fue para mí. La única forma que yo tenía de verme como los demás lo hacían era por fotografía o dibujos de mis compañeros de escuela, pero nunca por un espejo. Ahí la veía a él.
Aquella noche no pude aguantar más, el protagonista de mis pesadillas seguía sin tener forma y comprendía, pese a mi corta edad, que si no sabía qué o quién era sería imposible derrotarlo y salvarle. Así que pregunté...
- Quién es? Debes saberlo si te ha estado persiguiendo... -el reflejo cerró los ojos y asintió, puso sus manos sobre la superficie y lo imité. Sus ojos comenzaron a darme la respuesta y una voz parecida a la de un trueno los interpretaba.
- Es como yo, como tú, como cualquier criatura un ser vivo. Pero a diferencia de ti y de mi, fue de los primeros en pasar a este espacio. Representa el rechazo de la vida y siempre busca desviar a otros de su destino con ilusiones, compite en el desarollo con asombrosos milagros de ciencia, sabe dividir lo que debe permanecer unido, es un soñador perturbado que inculca sin tregua el temor en el alma y espíritu, pone al poder como bandera en la violencia disfrazado de progreso y patriotismo. Como inocente, su máscara se basa en la buena voluntad metiendo ideas generosas y seductoras para el interés social... Es todo lo que propone una alteración con el único objetivo de ser el beneficiario directo, por lo que predica para beneficio de tu propia riqueza y consumo. Es quien llama “retrasado” al que le satisface su ser y su vida sencilla y original. Es quien señala de antinatural al que consigue pasar más allá de esta realidad, al que sabe escuchar el viento, al que ve vida en una gota de agua...
- ¿Cómo podría... -interrupí- ...algo así existir?
- Porque para crear, algo debe ser destruido. Porque para purificarse se debe quemar en el fuego vivo. Porque no existe luz sin la sombra y eso es lo que debes comprender...
- Entonces no puedo hacer nada contra eso... Ni nada por ti.
- Tú ya lo haz hecho, pronto verás que hay más Sal...
Aquella noche había despertado sin darme cuenta que había estado dormido. Pero es hasta hoy que entiendo todo lo que me ha dicho. Pues es cierto, no soy el único que puede verlos ni escucharlos, hay más.