28 de febrero el final de esto.
Aiden murió. él te amo, fuimos tan hermanos que hasta eso compartimos.
Nunca le dije la verdad y se lo llevo a la tumba.
Desde que te fuiste no sé si estas viva, quiero creer que si, pensar que estas en estados unidos con Rafael, tus padres, viviendo una vida, alejada del padre de tu hijo, alejada de mi...
Quiero creer que en tus días no hay drogas, que te levantas, haces comida deliciosa, que crees en el humanismo de tu ser, que nunca dependeras de alguien mayor, ni de tu belleza. Que las redes sociales te enfermaron, y que la verdadera cara del demonio que es Zustand, te asustó, y nunca sacio nada. Quizá cuando vuelva a llamarme por mi verdadero nombre me vuelvas a conocer, de nuevo.
Recuerdo el primer día que te vi, tenias un lado rapado, mala actitud (otros la llamaríanos rebelde) caminabas por el centro de llantas, eras lo más bello que pude haber visto en mi vida, han pasado más de 13 años, creo... Más años de los que soy músico, y te recuerdo tan palpita, desde mi lugar de espectador, nunca olvidaré tus ojos azules en mi vida.
He pisado escenarios, la gente ha pagado por ver mi arte, pero nunca me he sentido tan en el ojo del mundo como cuando me diste el primer beso, lo hablé con mi psicólogo, muy fuertemente y nunca me explique por que fue tan significativo para mi. Yo lo llame el beso nuclear, pues para mi pasaron mil explosiones en mi corazón. Estuvo mi alma elevada hasta ahora, hasta mis 28 años, esta carta y ese sentimiento viene desde mis 15 o 14 años, no sé muy bien.
Mi único recuerdo eres tu Sofía, quería tener dinero, ser un alma de existencia para ti.
Y ayer mientras estaba en la cama de la mujer con la que quizá me case, supe, supe muy bien que todo mi arte y toda mi inspiración se resume en tus ojos azules.
De ti me queda la paz del canabis, de lo grandioso que me hiciste sentir, y la esperanza de un recuerdo de un tríp, cualquier que pude haber creado en mi mente o en lo lisergico, ambos juntos, ambos ancianos por fin sin prejuicios, para la eternidad, y si alguien lee mi testamento o mis letanía, sepa que mi alma estará atada a ti, con quien quiera que estés, donde quiera que vivas, donde quiera que ames.
Pues se con mi alma, que un pedazo de tu corazón es mio y todo mi existencia es tuya.
Me quedo con los últimos ojos de admiración... Cuando me viste en mis fest, y quiciste ayudar, pues yo sé que el arte es tu alma también. El beso en el taxi, todos los taxis que me trajeron a ti, el beso que negociamos al final.
Y también por último, saber que quiciste quedarte conmigo.
Te respeto.
No te busco, aunque mi alma lo añore.
Tengo la corazonada de que quizá lo este haciendo mal, pues nunca en la vida me dejaras de quitar el sueño.
Mi Sofía, mi compañera de cigarros, mi marihuana, mi adolescencia, mi arte, mi razón de querer envejecer.
Te amo de la manera más auténtica del mundo, gracias a ti sé lo que es estar vivo, los nervios del amor.
Vuela alto mi ave, en la vida o donde estés.
Aquí te espero.
Exactamente aquí.
Sam Gossow y Patrick Zustand, por la eternidad.












