Después de casi un año...
Regresé. Regresé convertida en otra persona, mas fuerte y más segura. Más decidida y más inteligente.
Regresé para contarles de mi próximo fallo, también con “G”.
Fue uno de los primero en hablarme en mi nuevo trabajo como maestra y seguramente no se acuerda; tiende a olvidar algunas cosas.
Lo vi unas 3 veces el semestre pasado hasta la posada de noviembre. Sin conocerme me invitó a ir al sushi con otros 2 amigos profes.
Se sentó a mi lado y empezó a comer de mi plato, cosa que se me hizo curiosa. Algo más curioso, la confianza que me tuvo desde el primer momento. La inclusión y cómo me trató.
Creo que siempre se me hizo atractivo; es guapo, sí, pero más que guapo es inteligente, culto y sumamente humano. Es presumido y le encanta la historia el arte.
Empiezo a conocerlo un poco, me ha contado cosas interesantes. Le llamo Las Historias del Señor Momo. Así nos decimos. “Momo”.
Este semestre lo he visto casi todos los martes y uno que otro viernes, pero cansada de que no me pidiera mi número, más bien le pedí prestado su cel y me busqué en Facebook para enviarme a mí misma la invitación de amistad desde su cuenta. Funcionó.
De unas semanas para acá todo ha ido mejorando. No hemos salido, pero nos gusta estar el uno con el otro; disfrutamos de nuestra compañía. Y basta verlo unos momentos para que me la pase el resto del día sonriendo como tonta.
Creo que todo comenzó un día que nos quedamos tarde; le presté mi compu para que subiera calificaciones y mientras me puse a hacer tests en internet; había unos muy divertidos y él también estaba respondiendo algunos conmigo. Al final nos pusimos a hacer exámenes de cultura general y lógica y otras cosas interesantes. Me dio risa porque él sale a las 12, yo a las 10:30 y me quedé para verlo... Y acabamos yéndonos hasta las 2:30 más o menos. Fue muy divertido. Él es divertido.
De pronto me menciona en Facebook y me comparte algunas cosas interesantes. De vez en cuando me escribe y me reclamó que no le haya escrito en vacaciones.
Una vez le conté de un mal día que tuve y me pidió que le marcara; había tenido un problema con la directora (no me quería dejar ir a una competencia y me enojé muchísimo) y él me animó a hablar con ella y a luchar por lo que merecía yo. Le marqué en la noche y estuvimos platicando como media hora. Es un buena amigo. Desconozco sus intenciones, pero de que me encanta pasar tiempo con él, me encanta. Adoro su sentido del humor y que sepa tantas cosas, me encanta que quiera tanto a sus alumnos y que sus alumnos lo quieran tanto a él.
Y algo curioso... Sus alumnos y mis alumnos que ya llevaron clases con él nos shippean, bien divertido, pero de cierta forma me anima a querer intentar algo chido con él porque se ve que es chido.
Me emociono y procuro no emocionarme. ¿Qué tal que sólo me quiere como amiga?
Aunque otra amiga que también da clases en esa prepa me dijo que se nota que le gusto. No lo sé, ojalá no se equivoque (que viniendo de ella, dudo que sea mentira, pero aún así prefiero no ilusionarme).
En verdad me hace sonreír muchísimo, es un tipo de atracción diferente, creo que es más maduro, más claro, tal vez menos intenso que otros, pero lo siento sincero. Me freno al sentir pero no tanto... O tal vez en verdad no me freno porque los demás empiezan a notar algo. Hasta otra miss pensó que éramos novios jajaja. Mucho me echan porras para que lo conquiste. Sí me gustaría, pero estoy tanteando las posibilidades. No quiero forzar ni presionar nada.
¿Ya les conté que le gusta bailar y hace danza aérea? ¿Ya les conté que estudió Historia del Arte? ¿Ya les conté que es viajero? ¿Ya les conté que tiene el cabello chino y largo? ¿ Y que siempre huele rico? ¿ Y que tiene unos ojos super chidos?
HELP. Me da miedo, pero también me quiero lanzar poco a poco, sin hacerlo eterno.
A ver qué pasa, ya les contaré.