chiarxs:
Aquel comentario provoca una risa que la obliga a ocultarse en el hueco entre sus brazos apoyados para sostenerse — No necesito ir a eso, Arianne — Comienza a hablar cuando la calma aparece en su persona — Tengo una pareja, dudo que le guste la idea que vaya a buscar una si ya tengo ¿Verdad? — Mueve su cabello de forma sutil, corriendo unos cortos mechones que le molestaban en la piel hacia su espalda. — Bueno, no es una pareja en sí como se dice pareja monogámica — Comienza a hablar y sonríe de forma maliciosa — Es…como un trabajo — Mirada que sube, pensativa, buscando en su mente la forma de explicar que le mantenía a cambio de atención. — Es que son los que tienen más dinero, y la muerte más cercana, es la edad perfecta para convivir y tener un porcentaje sin tener que casarte — Explica luego de una corta risa, y es que conoce dicha ley con demasiada perfección, saber cuales son las posibles ganancias es lo que le conviene más tener presente en su relación con Richard. — ¿Mala experiencia? — Pregunta curiosa observando facciones femeninas con real duda sobre las razones por las que podría desconfiar de los menores en cercana edad — Pequeño consejo, ni mayores ni menores, los hombres no cambian — Suspira con cierto dramatismo en su accionar –- Consigue a quien tenga un poco de madurez mental, al menos te hará las cosas más amenas, no tendrás que lidiar con celos estúpidos ni con escenas sobre tu ropa — La mira — Algo a como lo que tenía con Ekker, pero en tu caso te me haces un poco menos liberal — Apoya el rostro sobre sus manos y lo ladea unos grados — Si consigues a un tipo que te respete por quien eres y te quiera así, pues no le sueltes, porque hay pocos que tienen el cerebro armado completamente — Y no puede evitar reírse más lo cree real, ella aún no ha conocido a nadie que le quite el sueño o la haga desear dejar de estar con otras personas, y ya había perdido las esperanzas.
“Lo que importa es que a ti te guste la idea.” replica, rechazo absoluto ante la prioridad que parece llevar el misterioso tercero dentro de la relación que mantiene con la otra campista. Su mirada se entrecierra ligeramente, en tanto logra hacerse una idea de lo que los silencios y falta de detalles implican. “Ah. ¿Y no le molesta que estés aquí, sin que pueda controlarte o verte...?” debe preguntar, porque desconoce el funcionamiento de ese tipo de acuerdo (si es que existe uno en particular, pues bien comprende que cada relación es un mundo diferente). “Pero hay formas más fáciles de conseguir dinero. Y con fáciles sólo me refiero a menos vomitivas, que no ha de ser divertido tener que estar esperando a que alguien, que no te produce nada, pase al otro lado.” la honestidad en su opinión dispara, desde aquella subjetividad formada por sus orígenes y propia experiencia de vida. No puede imaginarse en la postura ajena, pero como tampoco necesita figurarse allí para dejar morir el tema, no le da más importancia. Empatizar nunca fue una prioridad, por lo que concebir la idea de optar por ese tipo de acuerdos no es necesario (de hecho, se encoge de hombros y mira hacia el otro lado, sin más). Un asentimiento contesta: “La inmadurez es innegable. Incluso aunque tengan la misma edad, ¿eso de que son más infantiles...? Completamente verdad.” salen de sus labios críticas que se ha cansado de soltar años atrás, es casi gracioso que vuelva a comentar al respecto de un tema enterrado. “Eh, créeme, no tendría una relación con alguien celoso.” su carácter no lo soportaría, y es más probable que sea ella quien realice ese tipo de planteos. “No sé qué tenías con Ekker.” frunce el ceño, admitiendo su ignorancia en el tema. “Eso es una porquería, no hay que aferrarse a nadie. El que quiera estar, no se irá — ¿por qué estamos hablando de esto? ¿extrañas a tu pareja-no-pareja?”














