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@chiarxs-blog
“It’s uncomfortable, to be seductive, hot and sexy all the time. My only relief is when I’m at home with my friends or my mother, with them I can be myself. They are probably the only ones who know the real me.”
dannxsong:
“¿Comprobar qué?” Indagó con la pesadez del cansancio deslumbrando en su semblante porque entonces había dejado de oírla; el bosque se volvió más interesante, como el viento parecía hacerlo hablar. No obstante, cuando la positiva fue compartida todo su interés regresó hacía la figura femenina, mas su ceño no demoro en fruncirse. La oferta fue tentadora, tan atrevida que lo despojo de una sonrisa, mas no necesaria. “No creo que sea una fiesta con solo dos personas, paso” Ansiaba hallar el comedor, beber algo, distenderse de todas esas ideas que se estaban formando conforme más tiempo permanecía extraviado en el bosque (porque estaba casi seguro que uno de esos arboles dijo su nombre, incluso sabiendo que los arboles son incapaz de formar siquiera una vocal). “sólo quiero ir al comedor, a la fiesta… pierdo puntos si no voy y los necesito” Mintió, no quería decirle o compartir las cosas que sucedían en su imaginación y que provocaban la gran ansia por partir. “otro día, cuando nuestros puntos no estén en juego, puede que me pase a tu cabaña si es que haces una fiesta… ¿se permiten hacer fiestas? digo, en las cabañas”
Sonrisa maliciosa que no pudo controlarse al escucharle, peligrosa oración que se postuló ahora con una más profunda posibilidad de desvirtuar a causa de una insinuación clara --- ¿Entonces te gusta jugar de a muchos? --- La entonación se modificó en el verbo, elevando sus cejas con un deje de sorpresa, suspira con amplias intenciones de ser escuchada en lo que sus talones viran hacia el camino que se indicaba para la fiesta. --- Lo dices como si fuera un problema--- Bufa moviendo una mano para despejar algo imaginario --- Soy de las que tiene menos puntos, te los quitan si no vas disfrazado --- Explica conociendo dicha condición que usaba a su favor ya que los disfraces pertenecían a alguno de sus kinks más tranquilos, nada extraño y anormal. --- Ahora tendré que hacer una --- Comenta con cierta picardía en su mente, pensando que podría tomar provecho de dicha información para el futuro --- No, pero han hecho una el otro día --- Informa avanzando con cuidado sobre el suelo en desnivel ya entrando en el terreno llano cerca de la fiesta --- ¿Tienes que cambiarte o algo? --- Ella ya llevaba puesto su disfraz porque si tenía que irse a cambiar se perdería del inicio de la fiesta y no quería.
A pesar de haber nacido y crecido en los Estados Unidos, ella aun no entendía la gracia de disfrazarse, a pesar de estar también caracterizada. Se vistió a su manera, pues ser espeluznante o terrorífica no eran sus mayores fuertes. “¿Y tú de qué vas?” inquirió, sin reconocer a quien tenía al lado. Otra cosa que no figuran en su currículo eran amplios conocimientos sobre la cultura pop. @chiarxs
Termina el sorbo que fue interrumpido por las palabras de la contraria y sonríe. Separa las piernas un poco y hace una pose --- Una enfermera mortal --- Le guiña el ojo entre cortas risas, permitiendo de nuevo que el vaso vertiera alcohol en su organismo. --- Puedo curarte para luego matarte --- Cambia la postura de su cuerpo en una pose distinta, esperando el tiempo suficiente que se espera para que tomen una fotografía --- ¿No me veo espectacular? --- Bromea alardeando, su mano libre empuja su cabello hacia atrás en un agraciado dramatismo de diva. --- ¿Kim...Possible? --- Pregunta con el dejo de una risa por el paralelismo del nombre --- ¿Tendría que preocuparme porque quieras detener mis planes malvados? --- La diversión de Halloween siempre residía en los juegos de roles que permitían los disfraces.
[ Chiara Ahn dressed as Deadly Nurse for Halloween party ]
dannxsong:
“Bah, tú tampoco dejas hablar demasiado” Acusó consecuentemente una vez la femenina dio fin a su parloteo, oprimiendo una curvatura sobre sus fauces en eso que retrocedió un par de pasos, el gesto fue guiado por instinto / acto reflejo. “Y tienes una mente algo oscura por lo que veo,” Fue sorna, sátira amena lo que centelló en su comentario (pues, las reglas institucionales jamás presentaron un conflicto para su consciente). “me perdí, sí. Todos los arboles son iguales y ese camino que decían… no está” O puede que simplemente se hallará frente sus narices, pero él estaba siendo tan distraído o ensimismado que la tarea de verle resultó todo un desafío. “¿Podrías decirme hacía dónde tengo que ir? Digo, ya que no estas perdida como deduje”
—Me gusta escucharme hablar— Replica moviendo un hombro cerca de su rostro con intenciones de sonar casi caprichosa en su respuesta. La frase ajena dio la oportunidad que siempre tomaba cuando el camino de interpretación se bifurcaba en la posibilidad de torcer el significado que el contexto había provisto, para llevarlo a lo que era su zona de confort. — No creo que te imagines, la pregunta es si te atreves a comprobarlo por ti mismo— Voz que se entonaba con ese dulce ronroneo casi íntimo que aplicaba a la acción de insinuarse sin invadir espacio ajeno. —Claro— Afirma sacando su móvil para encender el flash en modo linterna. Observa al contrario — Depende hacia dónde quieres ir— Se acerca un paso y da un medio giro para poder señalarle con la luz — Por allá — Apunta a una zona — Está el comedor, dónde se hace la fiesta ahora — Mueve el haz de luz hacia otro costado— Y por allá, está mi cabaña dónde podemos tener nuestra propia fiesta— Relame los labios satisfecha con su trabajo — O mismo aquí podría darte un adelanto— Baja la mirada a la entrepierna ajena y la regresa a su rostro — Tú eliges— Eleva un hombro con desinterés sobre tomar la decisión.
dxsttn:
“Eh… bueno, digamos que no es echarte toda la culpa.” sus manos automáticamente viajan a sus mejillas, presionando los índices contra éstas para intentar imitar una de las tantas expresiones que su hermana utilizaba cuando buscaba salirse con la suya. “Veámoslo como un pacto de dos. Tú te responsabilizas de haber roto esta mierda, y yo me ocupo de la resta de puntos que no tendrás si aceptas negociar conmigo.” dice, creyendo que es el mejor plan del siglo. No espera que la campista se adelante e intente buscar su propia forma de enmendar errores ajenos, mas acepta cualquier tipo de ayuda sin rechistar. Total; es imposible empeorar las cosas. “Juro que respiré y esa cosa se rompió. Eso pasa cuando el campamento está plagado de tacaños que gastan un par de centavos en decoración y dan un mal uso de la cuota de los campistas usándolo para comprarle nuevos peluquines al dueño.” se inventó toda la historia, observando curiosamente a la fémina.
Obviamente la mayor no se fiaba de las palabras del rubio, los labios se fruncen y los ojos se entrecierran analizando capa brecha de lo que podría ser una jugada en su contra. —¿Tú me ves cara de tonta?— Espeta sin más que la retórica misma bañando sus palabras en cuestiones de lo que significaba haberle detectado lo prejuicioso. — Si yo accedo a eso, me quitarán puntos y tengo las sospecha que luego de lo de las drogas, soy de las que menos puntos tiene aquí — Por supuesto que lo era, pero no podía asegurarlo con tanta seguridad ya que entre tanta gente que había, no le parecía viable ser la única problemática que a causa de una persona, se encontraba con los puntos en rojo y sin saber de qué forma se podrían restaurar si se llegaba a cero. Recordaba la petición de Richard de mantener un perfil bajo, pero Chiara Ahn no era una mujer que pasara desapercibida y menos si aquello se le pedía. Ahora que contaba con la posibilidad de librarse de quién pagaba sus cuentas a cambio de compañía, se sentía con la libertad de ser como era cuando no se encontraba cumpliendo con su deber de contentar al mayor. — Seguro que aparece Madeleine, Maddyson y me quita los puntos porque si, ya no sé si puedo exponerme a seguir perdiendo puntos— Con una fractura del objeto en cada mano cruza sus brazos observando al contrario, nada que pudiera salir de sus labios sonaba a una coherencia posible a que Chiara lo tomara como verdad. No puede, de todas formas, mantener el rostro serio y una risa se escapa en lo que la frase ajena termina — En eso tienes razón, o un sueldo muy bien pago en coordinadores que no saben cuidar las cosas— Le dedica una mirada que comprende responsabilizarlo tal como él intentaba zafarse. — Así que, respiración de Hulk— Lo denomina en lo que retoma la concentración en el objeto, suspira. — ¿Dónde estaba?—Eleva la víctima de manos ajenas con tal de proporcionar y cumplir con una buena idea que comenzaba a hilarse en su mente cada que rompía algo.
nvrina:
“¿Por qué lo haría?” “¿Me ves cara de bocona o…?” Sus dígitos viajan al interior de su bota de donde saca un pitillo, el milagro de nicotina que sus carmines desean y sus pulmones echan de menos. El guardado del secreto ajeno iguala / da pie a que ésta guarde el suyo, el que ahora se halla entre sus falanges. “Ahora, sigue a la manada de Forrest Gumps, llévatelos así puedo fumar en paz.” Por orden de terceros (de no especificar que éstos se hacían llamar sus progenitores) el consumo de sus adicciones estaba terminantemente prohibido y supervisado por aquellos habilitados por la directiva, también inspeccionadas que sus pertenencias hasta el hartazgo por los mismos. “Pero antes de irte, ¿tienes fuego?” Inquiere tras haber dado con que los cerillos que planeaba cargar quedaron en su respectiva caja, en su cabaña, imposibilitando el llevar a cabo el propósito de aquella escapada. “Puedo darte la mitad si me das un poco.”
Arruga levemente el entrecejo, examinando a la menor con cierta dificultad de seguirle el ritmo, quizás el cansancio o la proximidad a no saber más dónde buscar dichos beneficios, tenía la esperanza de que alguno le devolviera algunos puntos robados (a su perspectiva) por la coordinadora de ojos claros y sonrisa aniñada. — Si pregunto es porque no lo sé — Explica con naturalidad, postura corporal que se modifica, trasladando el peso de un pie al contrario para equilibrar y no agotar a sus músculos tensionados por la gravedad. —¿Eres una bocona?— Ya tenía suficiente con Madeleine, Maddyson, como fuera, que parecía la reina de las boconas, típicas muchachitas lagartijas que absorbían información ajena a cambio de una imagen angelical falsa, en absoluto se compraba su postura de buena coordinadora. De nuevo, su entrecejo formula cierta arruga que pretende mostrar la confusión sobre la personalidad ajena —No creo que pueda llevarme al todo el mundo, mismo me parece más inteligente si mejor no te escondes tú y ya— Entendía entonces que podría darse a cuestiones de la edad lo que frenaban la exposición de su necesidad de nicotina la que podría generar conflicto en ambiente familiar o encender cualquier problema con rangos superiores, seguidas de una charla sobre la importancia del cuidado forestal y sus formas de prevenir incendios. — No aquí, lo tengo en la cabaña pero ya que me estás echando dudo que pueda dártelo — Y expone cierta risa seca que entiende por demás un poco de molestia por órdenes de una menor. —Ven, vamos a mi cabaña y te presto, pero no quiero tu caridad, tengo propios— Responde sin necesidad de sentirse convencida por la mitad de un mísero cigarro.
nicsyoon:
La seriedad de su rostro se disipa con facilidad al escuchar la razón por la que parece dispuesta a descartar uno de los disfraces. Inevitablemente, se forma en sus labios una sonrisa. “¿Qué es exactamente lo que quieres ‘conseguir’?” Cree hacerse una idea, pero prefiere despejar cualquier duda. Sus dedos hacen castañetear la dentadura de plástico que trae consigo el disfraz de vampiro, con paciencia espera a que la muchacha termine de cambiarse para observar su nueva opción de vestuario. “No creo que exista forma de que te veas gorda”, admite. Aún para ella, acostumbrada a estándares de belleza de lo más estrictos, la campista se encuentra lejana a calificar como tal. “A lo sumo, quizás te hace ver más… voluminosa.” Gestos de sus manos acompañan esas palabras, ambas se elevan a la altura de su busto para dar énfasis (o mayor significado) a lo que quiere decir. “Pero si no te gusta, ¿no consideraste el disfraz de gatita? Es extremadamente ceñido al cuerpo, no dejará dudas sobre tu delgadez.”
A veces deja cosas por sentado que cualquiera entendería si pasara un rato con ella, su alto lívido no era un secreto a la contraria de ascendencias compatriota. Reconocía bien que a veces sus propias intenciones, buscaban rumbos contrarios si podían darse a confundir. Entre la malicia de inocentes bromas hasta la obtención de un encuentro que le permita disfrutar al máximo. Esos podían ser los límites que, polarizados en la construcción de su personalidad, entendía que dejaban confundida a la fémina. A pesar de se consciente de dicha situación, sus ojos viran a la compañía y exponen cierta mueca que, en su retórica, destilaba la única opción viable que se repetía en su comportamiento. — Cuando pequeña, había unos dibujos animados que decían siempre la misma frase, voy a referenciarlos— Advierte regresando la vista a su figura en el reflejo — Lo mismo de todas las noches, Pinky, tratar de conquistar un hombre— Y dejaba esa frase como un límite temporario, nunca sabía cuando se podían confundir algunas mujeres y podían explorar la posibilidad de un disfrute diferente dónde siempre estaba la posibilidad del climax mutuo. Huye una risa de labios rojizos por haberles quitado el color probable a usar la misma noche, en su mente no decide aún sino es mejor intentar una tonalidad más lúgubre. — Eso lo dices porque no ves lo que yo— Podía entender que las perspectivas diferían cuando no se vivía el cuerpo propio, si bien, Chiara no se consideraba una persona con dicha definición (hipócrita sería si así lo creyera) pero la época del mes se aproximaba y comenzaba a surgir los efectos que fastidiaban a su estado normal. Observa a la contraria y comienza a pensar, principalmente porque era un plus que destacara la parte delantera, más el corset amenazaba con adelantarle el período si se ajustaba de más. —Es una buena opción, pero es el que usarán las milfs— Comenta denotando un estereotipo repetido en varios escenarios en su país natal — Hasta que no pueda mantenerme a mi misma, no quiero ser una milf— Siquiera quería ser madre pero lo designaba por la edad. —Esto me está poniendo de mal humor— Expresa antes de exhalar con harta postura frente a la indecisión propia —¿Tú qué vas a usar?— Se gira para mirarla, lo mejor sería ahora descansar de su reflejo y dejar que el tiempo designara alguna idea brillante que consiga contentarla en los aspectos que le parecían importantes (presencia, cuerpo, personalidad y personaje).
¡Felicidades! Guarda este beneficio para la fiesta de disfraces, recién allí sabrás para qué podrás usarlo.
milosyng:
“¿La universidad de Stanford? ¿Estudias allí, Chiara? ¿Qué estudias?” pregunta con asombro, labios formando una pequeña o en respuesta, pues como originario de California conocía el sitio, mas rápidamente su atención pasa a lo siguiente dicho por la fémina y no puede evitar reír. “No, no ¡México es muy poco creíble!” rechaza su sugerencia aún entre risas. “Te van a descubrir enseguida porque, como has dicho, México da la imagen de cosas cálidas y mariachis. Mejor diles que te has ido a Alaska, estoy seguro que los paisajes de aquí y allá son similares. La aurora boreal también puede verse desde Alaska si no me equivoco” al menos eso había sido una de las primeras impresiones que obtuvo de Islandia en cuanto lo buscó en Internet antes de ir al campamento para saciar su propia curiosidad. Ante las preguntas contrarias, simplemente arruga su nariz de manera graciosa. “Duh, no. Obvio que mi casa no es el colegio ¿Qué persona querría vivir en una escuela?” refuta con aires exagerados al tiempo que le da un suave empujón al brazo de la chica. “Estudio en casa porque es más cómodo. No tengo que despertarme demasiado temprano ni caminar de más para ir a una clase” se encoge de hombros sin más con comisuras alzándose en una ladina sonrisa, sin intenciones de ahondar en detalles y razones que la otra no tenía porqué escuchar. Su mirada entonces se fija en el sendero señalado. “Ah, eso suena bien, pero… ¿Para qué crees que serán estas cosas que nos hacen buscar?”
Asiente con un dejo de soberbia en sus facciones, mirada orgullosa que encarga ese aire dichoso de haber entrado a una de las universidades más codiciadas de EEUU. --- Claro que si, sé que parezco de las caras bonitas que no saben más que preocuparse por su aspecto --- No sería capaz de negar que se ocupaba de su apariencia y tenía un listado de límites para el mismo, una rutina de acciones para mantenerse. --- Estudio Derecho, ya estoy por los últimos años, me atrasé porque no podía pagar la deuda un año, pero...---Sus ojos giran en partes, buscando en su mente una razón que no declarase la obviedad de que le pagaban por compañía (porque era eso lo que Richard hacía) --- Conseguí el dinero --- Mueve una mano, desestimando dicha situación como detalle menor. Frunce los labios observando al contrario, acercando una mano a su mandíbula en pos de mostrarse analizando la situación. ---Tienes un buen punto, no vale la pena que sepan de Islandia, es...---Pausa que usa para pensar --- Como un secreto bien guardado --- Claro que Richard le había dado las exigencias del silencio sobre su ubicación, y debía respetarlo así, al menos no tenía opción --- Puede ser, he tenido conocidas que vivían en un internado o sino de esas que los padres trabajan allí y les hacen un descuento --- Explica con cierto razonamiento que le parecía lógico más que el home-schooling per se. Aún así no pudo evitar reaccionar extrañada por la realidad ajena, levantarte y nunca poder despegar tu lugar de estudio de tu propio hogar, le sonaba a una invasión extraña, como si de por si la presión por estudiar nunca se iba --- ¿Y tienes un aula en tu casa? --- Pregunta confusa sobre cómo funcionaba aquello, realmente le sorprendía todo ese espacio que se daba con la sociedad al punto de ni siquiera salir de la misma para estudiar. Recordaba ciertos momentos en los que su escuela era el lugar seguro durante las épocas de peleas de sus padres, antes y durante el divorcio, agradecía tener ese lugar. --- No lo sé, creo que dijeron algo de ¿Beneficios? --- Cuestiona intrigada y confusa a la vez dado el juego detallado por la organización --- Quizás podamos intercambiarlo por comida --- Sugiere sin muchas certezas en cuanto a la construcción de un juego de trueque --- Milo, --- Se detiene unos segundos sin poder desechar la duda en su cabeza --- ¿Estás aquí con tus padres? --- Y es que verlo siempre sólo ahora llamaba su atención habiendo escuchado que lo alejaban de ser social en una escuela.
“Yo tampoco tengo idea cuál es camino para volver” Se apresuró a decir, sin darle espacio a que esa figura se desvelará (ansioso, como siempre). “Así que si buscas dirección o un medallón… lo siento”
Estaba a punto de celebrar que había encontrado un medallón cuando las palabras fueron suprimidas por labia ajena. Cierra la boca, frunce los labios y el entrecejo, suspira por las fosas nasales. --- ¿Tú qué sabes lo que busco? --- Indaga con cierta curiosidad avanzando unos pasos hacia el contrario --- Te apresuras demasiado antes de que los demás hablen ¿Sabes? --- Arquea una ceja sin esperar respuesta --- Iba a decir que encontré uno pero veo que prefieres simplemente no dejarme hablar ---- Asiente con descuido, desviando los ojos a la profundidad del bosque --- ¿Te perdiste o estabas haciendo algo ilegal? --- Sugiere con un tono pintado de aquella entonación que destacaba el interés-
“Ah, mierda.” las comisuras de sus labios se tuercen en una mueca extraña, una mezcla de diversión y confusión trazándose en su rostro tan pronto la decoración que sostiene entre sus manos se parte en dos. “Si tú no hablas, yo no hablo. Y si tú hablas, diré que fue tu culpa.” rápido en pensamiento, busca encontrar un cómplice en su travesura. ¿Y a quién elige para ello? A la pobre persona que ha aparecido en la escena del crimen, sin importarle en absoluto si ha sido testigo o no.
Se sobresalta sutilmente cuando el sonido expone entonces lo que ocurre en sector ajeno, gira el rostro para encontrarse con la desgracia de un herido sin vida. --- ¿Vas a echarme la culpa así sin más? --- Pregunta completamente ofendida --- Eres peor que Maddy que me quitó punto de forma injusta --- No, no iba a dejar ir esa situación porque ahora era del grupo que tenía menos puntos y no le gustaba. Se acerca entonces y extiende sus manos --- Deja que veo si podemos arreglarlo o dejarlo intacto para que alguien más crea que lo rompió --- Sugiere con una sonrisa mientras le saca de las manos el objeto --- ¿Cómo hiciste para que se rompa así? --- Pregunta mirándolo unos segundos con las piezas en cada mano.
“You weren’t the first to tell me that I’m unlovable”
— Ten word confession
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