âÂżSabes porque me rompiste el corazĂłn? Porque no eramos nada, porque ni tu ni yo tenĂamos un solo compromiso con el otro, porque hablĂĄbamos y nos quedĂĄbamos porque querĂamos y no porque debĂamos o porque no sabias como no hacerlo. Porque decĂamos la verdad sin miedo a lastimar, porque todo lo veĂamos objetivamente y no habĂa razones para mentir u ocultar cosas. Eras mi mejor amigo. Y yo estaba enamora de ti. Y cuando dijiste que yo te gustaba, que sentĂas lo mismo que yo, supe que no mentĂas, no habĂa razones para mentir, tĂș eras la Ășnica persona que siempre me habĂa dicho la verdad, aunque a veces me dolĂa o me hacĂa enfadar, jamĂĄs me preocupe por las mentiras, porque sabia que no existĂan entre tĂș y yo. ÂżSabes entonces que significaba? Que tĂș me querĂas, que me aceptabas tal cual soy, que te gustaba asĂ, con mis carcajadas, mis berrinches y mis hormonitas, que aceptabas mis cambios de humor y mis bromas no eran tan tontas. Significaba que habĂa alguien en el mundo a quien le gustaba mi forma de ser, y lo que no le gustaba, era capaz de aceptarlo. Significaba que no todo estaba perdido, significaba que no estarĂa sola siempre, significaba que tenĂa a alguien con quien hablar y llorar y gritar, significaba que podĂas entrar a mi mundo, que podĂas saber todo de mi, significaba que podĂa confiar en ti. Y asĂ como esto vino rĂĄpido, tambiĂ©n se fue rĂĄpido. De pronto de un dĂa a otro todo lo que me habĂas dicho parecĂa mentira, desde las sonrisas y los consuelos, cuando te enfadabas, los abrazos, los secretos, los momentos. Todo era mentira y todo perdiĂł el significado. Todo mi mundo se me cayo encima y ya no tenĂa fuerzas para levantarlo de nuevo. Y me di cuenta de que una vez mĂĄs me habĂas dicho la verdad. La verdad de que a nadie le voy a gustar, de que siempre que piense que alguien llegĂł para quedarse me va a dar una bofetada con su ausencia, que jamĂĄs serĂ© lo suficientemente buena para nada ni para nadie, que lo que tengo es todo, que lo que soy es todo y nada de eso es suficiente. La verdad de que asĂ va a ser siempre, siempre el mismo circulo, pero cada vez que pase de nuevo va a doler un poquito mĂĄsâŠ.Y que no importa cuanto desee algo. No importa quien diga quĂ©. Sin importar quĂ©. Todo son mentiras.â