no conoce a la chica que la detiene en seco, pero no piensa dos veces antes de rebuscar en el interior de su bolso por el encendedor que siempre carga aunque no lo utilice. sonríe al encontrarlo, presentándolo a la morocha. ' toma. te aceptaré uno porque eres mujer y no sé decirle que no a las mujeres. '
' esa me parece una excelente filosofía de vida, muchas gracias ' dice con una sonrisa, encendiendo su cigarrillo y devolviéndole el encendedor a la chica. ' yo no se decirle que no a nadie ' se atreve a bromear. la observa entonces, de pies a cabeza, y sus ojos se iluminan. ' tu disfraz es precioso ¿de dónde lo conseguiste? '















