Dicen que el amor no son aquellas mariposas destrozándote el estómago, no son fuegos artificiales, no son los cuentos de hadas, no es ser Romeo y Julieta.
El amor es reírse a carcajadas, es poder llorar sin sentir vergüenza, son esas llamadas a las tantas de la madrugada para poder calmar la angustia. Es el poder ser tu mismo sin tener que disimular. Es perderte en ese abrazo que te hace sentir seguro y esa mirada que no necesita llenarse con palabras. Un mensaje que cuenta lo desastroso y aburrido que fue tu día y la respuesta de ánimos que te regresa la sonrisa.
El amor no es morirse por nadie ni que se mueran por ti, sino el saber, sin ningún tipo de duda, que en cualquier momento, hora, lugar o circunstancia puedes contar con ese alguien.
Así pues el amor es sencillamente esa persona que consigue que los fantasmas de tu pasado dejen de atormentarte, que de una vez por todas puedas perdonar y perdonarte…
… eso es lo que tú me habías dado, y lo que yo esperaba darte siempre R.














