Aves, tiempo de ventisca que revuelan, les sostienen mientras vuelan al buscar el horizonte y al trazar el porvenir, arribando a mis banderas desatando mis fulgores recordando tu figura y resaltando mi señir. Incandescentes luminarias que arriban llenando de gozo el interior y de paz que le sosiegan, resplandores de la noche han de visitarme, luz de luna cobijante, seduce a este ciervo que te rinde pleitesía, haslo mientras viva este efervescente deseo. Silueta mañanera de la vida, tus gloriosas curvas me atraviesan las pupilas, atónito e inmóvil al rozar despampanante tu presencia, la viviente y sublime interacción del campanero al campanario, experiencia recóndita imborrable avisásemos a la gloria de ósculo vivido, momento a fin proceder y el resonar de las campanas avisaran sobre codiciado orvallo ínter bragal cuando la gracia nos cobije. A linea de fuego estoy frente a tus flamantes perlas que han de fotografiar mi desordenada humanidad, humilde alma blanca que la seda la cobija y a su vez observa fielmente a la luna, carácter indomable y personalidad asombrosa; amarle es inefable, quererle es imprudente, hacerle pensamiento es relevante y dibujarle la muerte en su sonrisa es imperdonable, das pasos hacia la vida y te alejas dejando huellas imborrables en este dichoso ser que ve tus ojos mientras vive. Al pasar las eternidades perecerán tan bellas flamas, las gotas que derramas polvo son y así serán, tu voz resonará en el eco del viento y tus lágrimas serán del mar, la tierra sustraera tu esencia y las rosas brotaran mas bellas, así del color del destello de tus ojos y solo esperare mi fin consolado por el riego natural de mi tristeza que correrá como ríos por mi rostro hasta el día de apagarme esperando encontrarte donde quiera que te encuentres, lejos, cerca, donde quiera que sea y donde sea mereces tanto lo que yo he perseguido hasta el principio de la muerte. "Si algo mas que un cielo existiere decidme, ya que si algún día la vida se nos acabara, allí iría a buscarte; merece usted en todo esplendor y gloria algo mas allá del paraíso..." Caminaría media eternidad por ver sus labios, saber de nuevo su textura y su sabor a manantial de cuna de los dioses, beber de ese elixir y sentir que he obtenido mil vidas, llorar la muerte y aclamar a tu presencia digna de inmortales, que nunca desaparezcas de mi muerte. Alma que entrecorta mis suspiros dando pulsos de eternidad marchita e insostenible, perece hacia las caras de la luz cuando te -aluna- los ojos y lloras creando gotas de su brillo mientras tus lágrimas se derraman, cuanta bendición desperdiciada y yo queriendo ser bendecido. Conservé un frasquito hasta la muerte, sigue bajando brillo de luna por tu rostro, ¡oh desgracia!, hace tan poco de mi como el peor de los desgraciados, merecer morir y estar ya muerto, vivir y volver a morir seria el mas leve de los castigos y baja mas luna por tu rostro, piedad, esto de ser culpable es condenarme al purgatorio sin saber como salir, esto de encontrarte mas allá del paraíso es la mas fiel de las fortunas y tus lágrimas me maldicen mientras las guardo en mi frasquito para bendecir esta vaga alma que recorrió todas las tierras de los muertos solo para encontrarte. Ese dulce cristal se apaga cuando baja por el lienzo de tu rostro como un pincel del color de el alma mas pura de los cielos, se difumina el pequeño torrente cristalino y mi frasquito ya esta lleno mientras se te ilumina la muerte, le das vida a mi muerte, das sentido a la muerte cuando tu sonrisa da la cara. Mas allá del paraiso, sonde soy el peor de los desgraciados estoy a tu lado, palpando tu figura inolvidable y saciando la muerte con tus besos mientras me voy, no meresco tu cielo, tu infierno ni tu purgatorio, darme la vida seguro seria el peor de los sufrimientos si naciera de nuevo, pasos cortos a tu lejanía pues las leyes divinas no me hacen digno de adorarte ante tus pies. Gotas de luz de luna llevo, recuerdo fiel de cobardía ante la soledad sombría, ante la ausencia de tu ser, pasos a cuenta gota y en la cara se me nota que morir seria mejor que vivir sin saber de tu vida, parábolas de los sueños que alimentan mis días y en las letras todavía me ilucione con su ser...