alala:
Imposible fue detener la risa que se formó en su garganta, deteniéndola con una mano sobre su boca para no darle la impresión errónea a su hermana. “No puedo decirte porque te burlarás de mí.” y, dadas las circunstancias, mejor ahorrarse detalles para futuras burlas. Se mantuvo quieta mirando detenidamente el rostro de la mayor, buscando algún signo de posible instinto asesino. Teniendo a la ardilla detrás suyo, no quería dos asesinos siguiéndole el rastro. “¡No le digamos a Alekos, no! Alekos está bien sin saber. ¿Y si…? Uh, ¿y si me apoyo en mis piernas y me cuelgo de cabeza? Como en danza, pero con un poquito más de altura.” eso era lo más lógico que podía pensar.
Aprovechó su pose para intentar ponerse más intimidante, evitando ladearse para mantener el equilibrio y mover su mirada fija de la menor. Fue en vano. Segundos le llevó doblarse sobre sí gracias a la risa “Prometo no burlarme hasta que bajes de ahí arriba” comentó, esperando que su hermana le crea “Está bien, no le diré a Alekos” seguramente el mayor terminaba más alterado que ella al ver a Alala “¿Cómo colgarte de cabeza? Correrás riesgo de caerte y lastimarte. Lo mismo si saltas” por alguna razón, su cerebro solamente podía pensar en situaciones que terminasen en accidentes.












