orfe0negro:
Un suspiro que irradia decepción sale de sus labios tras escuchar la negativa de la mayor, su cabeza vuelve a la posición que tenía hacia atrás, sus ojos fijos en el techo mientras el color carmín baja por su rostro, ella misma intentando limpiarse con la manga de su sudadera, la cual ya está bastante llena de sangre. Una mueca aparece en su rostro tras escuchar la sugerencia ajena. “No- no.” Y es que ella hacía la peor paciente, siempre. “Solo tengo el tabique desviado, por eso se demora en parar.” Debería parar pronto, o eso quiere creer.
Ser la menor de una familia ridículamente numerosa traía sus ventajas, como lo era el saber lo básico de primeros auxilios pues los accidentes en el circo ocurrían a diario. Al no ir con un pañuelo encima giró el rostro para buscar algo que llegase a servir, encontrando un pequeño mantel decorativo en una mesa. “Necesito que presiones el puente de tu nariz y no alces la cabeza.” ordenó por lo bajo, caminando de la mesa a la muchacha con paso lento. Maldijo cuando su bastón chocó con la pared, volviéndola más lenta. “La sangre irá a tu garganta y te ahogarás. Respira por la boca.” dicho eso acomodó el mantelito debajo de la nariz de la muchacha, manteniéndolo presionado firmemente para sostener la sangre.
















