╰☆╮ ☾ Taeil ☽
Se detuvo y respiró con dificultad. Asumía que todos esos calmantes no lo dejaban en un buen estado físico, porque sentía que las rodillas le temblaban y que caería en cualquier momento –aunque en el fondo sabía que era por culpa del ataque–. “Había alguien… en… la cocina”balbuceó mediante largas bocanadas de aire para recuperar el aliento. Se apoyó contra una pared y comenzó a calmarse poco a poco, aunque sospechaba que sus palabras no tendrían el mismo efecto en la contraria –y no la culpaba, de recibir la misma noticia habría enloquecido–. “Pero hay guardias y todos están a salvo” agregó sin cambiar su expresión de miedo. Seguía pensando en cómo alguien pudo haberse infiltrado, pero si tenía en cuenta de que la cocina tenía una entrada trasera directa hacia el jardín, todo tenía más sentido.
Batió sus pestañas con dificultad, como si las mismas pesaran una tonelada. Supo que las condiciones del muchacho no eran buenas cuando lo observó apoyarse sobre la pared y se acercó otro poco, esta vez sin disimular la preocupación que embargaba sus facciones. “Te ves muy pálido” suspiró. “¿Te hicieron algo?” quiso saber y miró en la dirección de donde el chico había salido. “Te aconsejaría que trates de calmarte y pensar en positivo. Nadie nos hará daño mientras estemos bajo el techo del palacio, solo hay que esperar a que el caos acabe de una buena vez.”










