No me entusiasmo con año nuevo
Recuerdo claramente la sensación que experimenté el 1 de enero de 2017, ese primer día del año donde usualmente te despiertas con una sensación de renovación, de nuevas fuerzas, de todo “nuevo”, de comienzos y proyectos por empezar… resulta que por primera vez en mi vida no sentí nada de eso. Comencé el año sin ninguna sensación de comenzar o empezar nada. No sentía un aire nuevo ni diferente. Por un momento me asusté muchísimo pues temí que me estuviera ocurriendo lo peor: morir en vida, dejar de tener aspiraciones, dejar de sentir y celebrar los días importantes. Luego de un rato de reflexión, una gran sonrisa se apoderó de mi rostro. No había sensación de comenzar ninguna resolución porque ya estaba trabajando, desde hace un tiempo atrás, en todas y cada una de mis metas, y esa vez a todo tren.
No voy a contar ahora mi vida pero sí puedo decir que los últimos tres meses del 2016 fueron sumamente decisivos para mi como persona y como profesional. Luego de dedicar mis pasados dos años a un proyecto personal, veo en pantalla grande cómo tambaleó y por poco se me cae de las manos para romperse por completo. Una vida dedicada a la música y ya estaba a punto de perder las fuerzas. Esa misma semana la vida se encarga de darme la carga necesaria para seguir a todo tren por mis metas. Canté con Franco de Vita (uno de mis anhelos más grandes, aquí el link que explica todo: http://www.primerahora.com/entretenimiento/musica/nota/jovendecidracumplesudeseodecantarconfrancodevita-1180857/) y viajé a Orlando FL para ver el concierto de las personas más talentosas que conozco y que más me han inspirado: Postmodern Jukebox. Un super “bonus track” de este viaje es que antes del concierto me tomé un café con una de sus integrantes, y luego del concierto uno de los integrantes me invitó a salir…SI. EPICO. Todo esto tiene un nombre y se llama magia.
En ese octubre me di cuenta de que no tenía otra vida para seguir los sueños salvo esta que andaba ya viviendo a medias. Pasamos toda la vida con una lista de cosas que soñamos hacer, y nosotros mismos las colocamos, inconcientemente, en el tablón de “Deseos irreales e imposibles”. En ese momento decidí sustituir el anhelar por el trabajar duro. Pude estar literalmente de tú a tú con mis artistas favoritos y, aunque suene clichoso, pude darme cuenta de que son personas exactamente como yo, nuestra única GRAN diferencia era que ellos creían en sí mismos y yo no. Yo tenía el control de cambiar esa diferencia. Ese descubrimiento me dio mi nuevo norte. Ya sabía para donde se dirigiría el 2017: a ser todo lo que siempre he sido y no me he permitido, a ver la mejor versión de mi que no me he dado la oportunidad de desarrollar, a ver abiertas mis alas.
Me acuerdo que el 31 de diciembre 2016 subí una foto a mis redes sociales en donde estaba en el cuarto donde me quedé en mi viaje a Orlando, sentada en la cama con solamente una maleta y un ukelele como compañía. Junto a ella la publicación decía: “Esta foto definirá todo mi 2017”…no se cuántas personas creyeron tanto como yo que esa frase iba muy, muy enserio. Luego de compartir esa foto, me senté en mi cama con mi ukelele y escribí una canción: “Reencuentro”, que cerraba el ciclo de quien había sido y pretendía comenzar uno nuevo. “Cuando el corazón grita es porque quiere que sigas el camino que el ya se trazó...quiero que me inunde la piel el fuego que me da la vida aquí adentro, que quema porque enciende cada cuarto de mi corazón que a poca luz vagaba entre quimeras; y quiero viajar a lo profundo de mi ser, respirar el aire de quien soy otra vez, debajo de las capas tan raspadas de mi piel se que buscaré y ahí estás tú otra vez”, son algunas de las estrofas que componen este tema, el primero que suena en mi disco y al que siento que logré rendí honor con mi camino en el 2017.
Este 2017 lo usé para ser la persona que siempre había querido. Este año tuve un Reencuentro con Ziré, con la esencia que había puesto en pausa porque la voz de la sociedad había logrado ser más fuerte que ella y no la dejaba escuchar sus anhelos más intensos. Amarré al miedo en el asiento del pasajero para que me acompañara, pero ya no lo dejaba conducir. He tenido tanto miedo, he sentido cariño, he sentido amor, he sentido mis pies al caminar sobre la arena, la turbulencia en los aviones, la adrenalina, la vulnerabilidad, la seguridad, el viento, los olores de mi islita, los vientos infernales de un huracán destructor, las lágrimas en mis mejillas, el nacimiento de canciones, lo suave del cabello de mis perros, los abrazos de mis padres, la comida rica de mi abuela…este año he estado muy presente en cada momento. Me he permitido estar viva, muy viva, y sentir a cada persona que llega muy profundamente.
Quiero compartir mi lista de algunas de las cosas que logré este año, una lista que para muchos puede ser insignificante porque no, no me he ganado un Grammy ni me he comprado una casa. La intención de compartir este listado no es otra sino motivarte a que vayas y hagas en tu lista de deseos los tachones que yo voy haciendo en la mía. No importa cuales sean tus aspiraciones y lo que otras personas piensen sobre ellas, si te hacen sentir pleno, vivo y en paz contigo mismo, ve y persíguelas. Yo he tenido que trabajar como un burro por años para poder tener la libertad económica y de tiempo para ir detrás de esta lista…y lo seguiré haciendo mientras pueda. Este año renuncié a mi estabilidad social y económica y cada día me arrepiento menos. Todo es un ciclo y de seguro muy pronto pongo las alas a reposar por un tiempo de nuevo.
Aquí lo que este año épico me ha regalado desde que me regalo amor propio a toda intensidad. Algunos tachones en el Bucket List:
- Trabajar como cantante en televisión nacional
- Reinventarme como artista y arrancar Klaro de Luna como un dúo folk
- Inspirar a mis estudiantes de bachillerato a organizar su concierto de fin de semestre
- Grabar mi primer disco con mis mejores amigos y de la mano de un productor
- Tocar mi música alrededor de Puerto Rico, viviendo más en mi carro que en mi cuarto
- Conseguir el “follow” en instagram y FB Fan page de mis ídolos musicales
- Viajar sola a Los Angeles, California
- Conocer a Gary Catona y tomar clases de canto con él
- Caminar por el Walk of Fame y encontrar las estrellas de mis ídolos
- Subir la montaña del Hollywood Sign y llegar a la cima
- Ir al Magic Castle en Hollywood con mi amigo y cantante Juan Cosme
- Leer las historias del “Museum of Broken Relationships”
- Pasar horas en el Grammy Museum y caminar todo Downtown L.A
- Visitar Beverly Hills y sus hoteles icónicos
- Poner mis manos y pies en las huellas de Ryan Gosling y Emma Stone de La La Land
- Visitar el Griffith Observatory
- Lograr que Scott Bradlee contestara mis mensajes y lograr coordinar un encuentro para al fin conocerle personalmente
- Viajar a Orlando FL a conocer nuevos integrantes de la familia
- Viajar sola a Las Vegas, Nevada
- Ver LOVE, el espectáculo de The Beatles en el Mirage Hotel
- Conversar y retratarme con Fher de Maná (cenó a mi lado,normal jajaja)
- Caminar por todo Las Vegas Strip y ver cada hotel
- Bailar “Ring of Fire” sola en medio de la pista en una barra Country con una copa de vino
- Vivir la experiencia de hacer una gira de medios promocionando mi disco de Klaro de Luna
- Hacer el lanzamiento del disco de manera totalmente independiente.
- Hacerme mi primer tatuaje (y ya estoy arrepentida…de no habérmelo hecho más grande)
- Poder buscar mi música en iTunes, Spotify y demás plataformas digitales
- Cruzar el atlántico y mudarme a Europa con mi mejor amiga con solo una maleta y mis instrumentos musicales
- Comenzar mi grado de maestría en un país extranjero
- Usar AirBnB en distintos países y conocer gente de esa forma
- Vivir en una de las grandes ciudades del mundo, Madrid.
- Comenzar a estudiar otra rama del arte (muero de ganas por mostrarles)
- Comenzar mi colección de piedras y ampliar significativamente mi colección de libros
- Viajar a Nueva York
- Visitar Times Square
- Visitar el Rockefeller center
- Caminar por la 5ta avenida
- Visitar las ruinas de las Torres Gemelas
- Visitar Wall Street
- Ver la Estatua de la Libertad
- Cruzar el Brooklyn Bridge
- Caminar por Broadway
- Viajar sola a Francia de backpacking a ver un concierto
- Ver por primera vez en concierto a Cyrille Aimee, Joshua Radin y Vanesa Martín
- Volver a ver en vivo a Franco de Vita, La Oreja de Van Gogh y Postmodern Jukebox
- Viajar a Sevilla de backpacking con mi mejor amiga
- Hacer un viaje en bus en Europa de un país a otro
- Aprender a cocinar
- Bailar salsa y merengue hasta que ni me importara lo mucho que me duelan los pies
- Me permití querer y dejé que me quisieran
- Hacer conciertos con Klaro de Luna en otro país
- Aumentar increíblemente mi fe en Dios y encomendar a El cada uno de mis pasos.
El punto no es qué te parezca mi lista ni cuán metas o no parezcan mis puntos. Lo importante de todo esto es que, sean cuales sean tus aspiraciones, te organices, te planifiques y te regales la oportunidad de hacerlas realidad. Regálate amor propio, la paz interior, la sensación de autorealización y la adrenalina que sentirás todos los días es algo que créeme, querrás siempre experimentar. Más que todo, propónganse ser luz en un mundo lleno de sombras. El mundo necesita más luz, mucha más luz. Permítanse amar y darse la oportunidad de sentirse vivos.
Yo este año me dediqué a convertir mis sueños en recuerdos. En el 2018 me puede ir de mil maneras, pero continuaré tras el mismo norte. Agradezco el regalo de estar viva pero ya no me entusiasmo con el año nuevo...lo hago todos los días.
Gracias a cada persona que me da su amor, que me apoya, me hace sentir acompañada, y a todos los que han subido estos escalones conmigo. Sola jamás hubiese podido. Hay muchos ángeles en la tierra y yo estoy constantemente rodeada de ellos.
A las personas de magia que he conocido en Madrid: gracias por acogerme en su casa con brazos abiertos. Su país es ya mi segundo hogar.
Feliz año nuevo a todos. Gracias por caminar esta aventura conmigo.
Que sean siempre felices <3
- Foto frente a la Catedral de Sevilla, España, mi último viaje de mochila de el 2017_