Manuel Gago con su dron, usado para realizar registros audiovisuales, planimétricos y fotométricos de vestigios arqueológicos en Galicia. Tecnología digital aérea para conocer mejor la historia y comunicarla de mejor manera a los usuarios de hoy.
No title available
No title available

JBB: An Artblog!
todays bird
RMH

shark vs the universe
Cosmic Funnies

★
sheepfilms
Stranger Things
styofa doing anything

Kaledo Art
Game of Thrones Daily

⁂

izzy's playlists!
Sweet Seals For You, Always
dirt enthusiast
Not today Justin

blake kathryn

祝日 / Permanent Vacation
seen from United States
seen from Ukraine

seen from Malaysia

seen from Spain

seen from Türkiye
seen from Russia
seen from Vietnam

seen from United Kingdom

seen from Greece
seen from United Kingdom
seen from Iraq
seen from Vietnam

seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
@arsquitensis-blog
Manuel Gago con su dron, usado para realizar registros audiovisuales, planimétricos y fotométricos de vestigios arqueológicos en Galicia. Tecnología digital aérea para conocer mejor la historia y comunicarla de mejor manera a los usuarios de hoy.
Las Legardas de Bernardo
Del escultor de la virgen más famosa del Ecuador se sabe poco. Mucho se conoce de sus vírgenes aladas, versiones propias de La Inmaculada y la virgen del Apocalipsis que vence a la embustera serpiente que engañó a los padres bíblicos de la humanidad.
Se sabe de su habilidad con la gubia, el mazo, la lima y las escofinas, herramientas con las que perpetuó los rostros más bellos de la iconografía mariana y con las que construyó los retablos más notables de las iglesias quiteñas y de otras ciudades andinas al norte y al sur de la Audiencia.
Su destreza no fue exclusiva para extraer de la madera las imágenes más bellas y las volutas más intrincadas, pues altares y mamparas, cúpulas y artesonados fueron decorados con la sutileza y maestría propias de quien ha formado su pulso con golpes fuertes y precisos, pero delicados a la vez.
Si las vírgenes que hoy se reproducen como suvenires son el clímax escultórico de Bernardo, la colosal mampara de El Sagrario es el éxtasis para un batihoja de pan de oro, estofador y pintor sobre madera, como lo fue él.
Los pintores dejan su identidad en la obra, sea como uno más de los personajes de la composición o bien como protagonistas; los escultores tienen que dejar alguno de sus rasgos en los rostros de las efigies que reproducen, pero nunca sabremos cómo fueron ellos. De Bernardo, tenemos rastros en los rostros de sus Inmaculadas aladas.
Ninguna es la misma. Todas son similares, son parecidas: son familia, son las Legarda. Las modelos fueron sus sobrinas, hijas de Juan Manuel. En ellas perpetuó a la familia; con ellas trascendió y las inmortalizó como las más bellas triunfadoras sobre el mal.
Ellas son las verdaderas vírgenes de Legarda, quiteñas y eternas, bailarinas y caderonas, pero más que otra cosa, nuestras.
Virgen de Legarda, conocida como la Virge de Quito o la bailarina.
Pablo Escandón, director de ArsQvitensis, explica el proyecto.
Otra interpretación de la Legardiana.
Desde 1975, la presencia en El Panecillo de esta versión de la virgen de Legarda cambió a la ciudad.
Para algunos es fea y no representa al trabajo del maestro tallador de la colonia, pero para muchos es una identidad de la ciudad.
Al fin de cuentas, es una interpretación del escultor Agustín de la Herrán Matorras, a partir de la obra de Legarda, quien a su vez hizo una interpretación de las Inmaculadas del Apocalipsis.
Cada época nos trae diversas alusiones e interpretaciones de la Legardiana.
En el sueño donde la madera se reanima y los pigmentos se intuyen donde nada pesa y el silencio se convierte en un pajarillo allí sus alas se despliegan su manto azul flota y riega estrellas doradas la luz de su aureola llega a los confines y el monstruo que brama bajo sus pies se apacigua pudiera ser que al despertar las cosas estén más lejos de los signos y todo sea sombra y silencio.
Legardiana
poema de Julio Pazos
El indiano más insigne
Para hacer juicio de la escultura, sería necesario ver con los ojos los adornos de muchas casas, pero principalmente las fachadas de algunos templos, y la multitud de grandes tabernáculos o altares en todos ellos. Soy del dictamen, que aunque en estas obras se vean competir la invención, el gusto y la perfección del arte, es, no obstante, muy superior la estatuaria. Las efigies de bulto, especialmente sagradas, que se hacen a máquinas, para llevar a todas partes, no se pueden ver, por lo común, sin asombro. En lo que conozco de mundo, he visto muy pocas como aquellas muchas. Conocí varios Indianos y mestizos, insignes en esta arte; mas a ninguno como un Bernardo de Legarda, de monstruosos talentos y habilidad para todo. Sus obras de estatuaria, me atrevo a decir que pueden ponerse sin temor en competencia de las más raras de Europa.
Juan de Velasco, Historia del Reino de Quito. Historia Moderna.
Legarda y sus vírgenes
El Panecillo fue coronado con una virgen de concreto que cambió la fisionomía de la urbe quiteña.
La Virgen del Panecillo es un símbolo y un referente turístico de la ciudad. Esta es la virgen más famosa de Bernardo de Legarda, el autor de las Inmaculadas quiteñas del Apocalipsis que parecen danzar mientras pisan a la serpiente.
¿Qué tanto sabemos de este escultor? ¿Cómo fue su vida? ¿Dónde están sus restos? ¿Cuántas vírgenes pasaron por sus manos?
Hurgaremos en la historia para conocer sobre este hombre que marcó a la ciudad con sus vírgenes.