Metamorfosis tardía
Entre sueños escucho mi parada, se estremece mi estómago
la brisa salada inspecciona mi corazón, lo acaricia
un cementerio de arena se erige a mis espaldas
mi madre rodeada de cardenales
me exige devoción, no sabe que estoy muerta.
Se me escapa una lágrima, no puedo derramar más
despertarán los espíritus sagrados del desierto
te arrastran a lo más remoto, estrechándote bajo tierra
Las aguas me cantan, me piden quedarme
encaro a la mar, me conoce desde lo más profundo
ya no quiero volver atrás
no quiero seguir delante.
Mis pies cada vez se hunden más en las arenas
el sol se da vuelta, ya no me alumbra
camino decidida
pies desnudos sobre vidrios en llamas
piel desgarrada, las tierras absorben mi sangre
el agua se me escapa en torbellinos silenciosos
un cuerpo seco
maltratado
olvidado
decidido.
En el centro del desierto, el cactus madre
alma que lo ha visto todo, sentido todo
sus miles de ramas señalan todos los caminos
tocan el cielo y se funden con la tierra
me toma entre sus brazos y ve dentro de mi alma
le abrazo en desespero, se unen nuestras espinas
lágrimas de sangre bañan el desierto
Somos una











