A veces no se tiene un titulo cuando escribes a una romántica de closet; no se cuan afortunado se puede ser de conocer esa parte de una mujer, que contra todo pronostico te enseña que tras una mirada que ha pasado de mucho para llegar a donde esta, apuesto que nada fue fácil, pero aquí estoy sintiéndome especial por llegar a un punto en el que pensar en ella se ha convertido en una razón para sonreír, sin importar las ausencias que tiene, las diferencias que tenemos o si ella conoce lo mucho que la admiro; las románticas de closet son hermosas detrás de cada capa de misterio que uno va conociendo y aprendiendo de ellas, aprendes a mirarlas de frente, olvidar si tienen un motivo para ser como son y solo buscas no aparatarte de ellas. A veces no se tiene titulo cuando lo que te hace sentir una persona que se da de si poquito a poco te hace sentir tan especial, es como cuando eres niño y en la escuela compras un helado a la chica que te agrada todos los días sin esperar nada solo su sonrisa y descubrir que sabor podría gustarle tan solo intentando leer su sonrisa sin siquiera decirle mucho; para mi leer a una chica así es un mundo genial lleno de sorpresa y muchas preguntas por resolver. Hay veces que detrás de una mirada fuerte y un corazón apasionado el mayor secreto se esconde en lo mas simple que es saber por quien estas dispuesto a darlo todo y vaya que una romántica de closet puede enseñártelo, es como una vez me enseño la vida que el mar es como una de ellas, intempestiva y al mismo tiempo solitaria y tranquila, es un lugar de calma y paz si miras su tormenta. Y ahí estaba, tratando de superar una tristeza, y una romántica así, se detiene, me mira a los ojos con la mirada mas esperanzadora y me da un consejo de esos que parecerían dados por alguien que cada día de mi vida pudo preocuparse por mi, mas allá de sus ojos bonitos o belleza superficial, fue la primera vez que vi un ápice de lo que estar con una romántica así significaba, cuando una mujer puede tener el mundo de opciones y aun así esta dispuesta a sonreír contigo, sabes que encuentras algo especial. A veces no se tiene titulo, se tiene fe, se tiene corazón y esperanza de significar una historia digna de contar para alguien que guardara en una capa muy especial de ella que sabes que no compartirá con cualquiera, es una magia saber que sin importar el tiempo que le tome, significara algo especial e irreductible, por que detrás de una mirada perdida en pensamientos, una curiosidad por saberlo todo o una inocencia donde no esperas verla, esta la magia de conocer a alguien como ella. Hay mujeres en esta vida que pueden estar con quien quieran, que uno sabe que son instantes y aprendes a darles lo que se merecen, son esas copas de vino de la vida, que para muchos son solo un vino mas, pero cuando aprendes a descubrir su añejo, su sabor, su alegría y el esfuerzo detrás sabes que realmente conociste a una romántica de closet, alguien con una capa mas allá de un simple sorbo, alguien que te enseña que se siente respirar el aroma del campo de uvas del cual nació, alguien que te enseña que incluso de las uvas de las cuales uno no cree esperar tanto, el tiempo les dio vida suficiente para encontrarlas en el punto exacto de fermentación, alguien que fue cuidado para no ser así con cualquiera, una botella bonita esperando ser entendida al menos una vez antes de vaciarse en la copa de alguien que al fin la entienda, nunca podrás estar seguro de ser esa persona correcta, pero probar vaya que es la mejor emoción del mundo. Jork Hernández













