𝗔𝗨𝗕𝗥𝗜𝗘𝗟𝗟𝗘 𝗣𝗔𝗥𝗞 ﹕ ella/suya. veintinueve años. proveniente de seoul, corea del sur. escritora y bailarina de ballet. abogada corporativo internacional infj. capricornio. turista que reside en VILLA HERMES.
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𝗔𝗨𝗕𝗥𝗜𝗘𝗟𝗟𝗘 𝗣𝗔𝗥𝗞 ﹕ ella/suya. veintinueve años. proveniente de seoul, corea del sur. escritora y bailarina de ballet. abogada corporativo internacional infj. capricornio. turista que reside en VILLA HERMES.
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Vaya escena lastimera. Por poco y se levanta de un brinco para ir corriendo a auxiliar a la pobre mujer ahí donde está parada sin saber qué hacer, joder, hasta ganas de decirle se olvide del costo con tal de que borre esa mueca compunginda. Pero no, al final nada de eso sucede; en cambio, con la pereza propia de quien ha pasado sentado en una misma posición más tiempo de lo debido, se levanta y siente sus articulaciones crujir, debiendo avanzar a pasos lentos hasta donde el desastre se encuentra. "Es peligroso andar por la calle sin efectivo." Claro que olvida por un instante dónde se encuentra, y la irrelevancia del consejo viviendo en happylandia. Revolea la mirada ante el simple pensamiento y procede a encender la linterna de su celular. "No hace falta lo recojas, o seré yo quien tenga que pagar la cuenta." Se agacha lo suficiente para tenderle el teléfono, indicando sea ella quien ilumine el suelo mientras él se encarga de limpiar el desastre. "Desgraciada, ¿alguien murió o por qué actuamos como si fuera el fin del mundo?" Si dice es por Adele, jura que la echa de la tienda.
" ¿por qué? al contrario, hay menos posibilidad de que me asalten, y si quebró un jarrón al menos tengo una excusa. " sonríe traviesa. no es el caso, tiene para pagar sin que sea un problema, pero le da gracia que fácilmente podría ser esa la situación. están en helisperos, siente que está a salvo aquí, al igual que en corea, la gente rara vez se mete con lo ajeno. " te estás quejando, pero de todas formas lo vas a hacer. " reprocha, agarrando el teléfono y asegurándose de alumbrar bien cada pieza de cerámica. su ceño se frunce un microsegundo cuando escucha desgraciada, pensando que le hablaba a ella. " ¿cóm- ¿quién es la desgraciada? " pestañea confundida, y cuando se le ilumina la ampolleta, se le elevan las cejas y se le relajan los hombros. " porque es muy triste lo que pasó. lo de que haya habido una tormenta justo cuando se rumorea que se presentará la muy desaparecida adele. tal vez a ti no te guste, pero algunos hemos vivido muchas etapas con su música de fondo. " exhala desganada. " igual, déjame decirte, que no estaba muy convencida de que fuese ella que se presenta. está en hiatus eterno. " se da cuenta de que no estaba alumbrando bien, y enfoca nuevamente los cristales. " ¿qué música te gusta a ti? algo debe mover ese corazón abismal. "
Dejó escapar una carcajada, apoyando un brazo sobre el respaldo de la silla mientras la observaba con una sonrisa divertida. "¿Cómo que no?" repitió, llevándose una mano al pecho con dramatismo. Negó lentamente con la cabeza, fingiendo estar profundamente ofendido. "Mi talento es inmenso. Solo que el mundo todavía no está preparado para apreciarlo." aprovechó un momento que el mesero se acercó para pedirle que le rellenara la bebida, después mirándola nuevamente. "Estoy casi seguro de que todo esto lo dices porque sigues enojada conmigo por la última vez que nos vimos." comentó con un gesto burlón, levantando apenas una ceja. "Y te advierto una cosa..." añadió, acercándose un poco con una sonrisa traviesa. "Tener rencores así no es nada bueno, eh. Arrugan la frente, envejecen antes de tiempo y, según mis amplios conocimientos científicos..." hizo una pausa teatral. "...hasta le quitan sabor a las piñas coladas, las vuelven agrias." terminó encogiéndose de hombros con una risa. "Yo solo quiero ayudarte a tener una vida larga, saludable... y con mejor gusto musical, claro."
" como digas. " hace un gesto con la mano para restarle importancia a lo que dice el contrario. vira los ojos y arruga la nariz cuando dice que está enojada. " estaré enojada, pero no por eso voy a mentir. " no iba a arrepentirse de lo que acaba de decir, considerando que considera a adele una de las mejores vocalistas vigentes. vira la cabeza con desdén, aún así vuelve a mirarlo de mala gana como si la estuviesen obligando. " ¿y eso qué? seré una anciana guapa con tal de seguir molesta contigo. " su labio se crispa en desagrado. " qué mal... " se mofa haciendo un mohín de falsa tristeza antes de llevar el sorbete a sus labios y dar un sorbo largo. " como sea, no estoy de humor para este nivel de mansplaining. " vuelve a dar un sorbo y levanta un dedo. " para lo que sí estoy de humor, es para que me expliques todo lo que pasó en la tienda y dejes de hacerte el tonto. "
[ 📍 ] a las 14:30 en Deméter Gelato
Un paseo rápido por el pueblo en busca de provisiones para la estadía se ha convertido en una verdadera odisea. El personal de la heladería, sumido en caos tras un apagón, hace todo lo necesario para no desperdiciar su preciada mercancía; y Crystal, quien se ha asomado en busca de un refugio, ahora observa fijamente la inmensa copa de helado frente a sus ojos. "Disculpa..." Llama apenas, con una voz que se puede perder en el sonido de la tormenta. "¿Te gustaría un helado?" Incapaz de negarse, aceptó la desesperada propuesta de 2x1 en megacopas y la segunda corre peligro de derretirse antes de siquiera empezar la primera.
la voz ajena consigue llamar su atención por encima del estruendo de la tormenta. aubrielle alza la mirada hacia la desconocida, parpadeando un par de veces antes de dirigirla hacia la inmensa copa de helado que sostiene entre las manos. " ¿bromeas? " pregunta, como si la pregunta fuese casi absurda. el helado siempre le ha servido de apoyo emocional cuando está triste. una sonrisa comienza a dibujarse en sus labios. " creo que esa es una de las mejores preguntas que me han hecho hoy. claro que sí. " mira de reojo el helado, que tampoco parece estar sobreviviendo demasiado bien al calor del lugar y lo recibe con una sutil reverencia. " ¡gracias! ¿de qué sabor es? "
— locación : fernando's kafe.
mira por la ventana del lugar y un suspiro irritado abandona sus labios. ¿no se suponía que aquella isla era una especie de paraíso? su publicista le había mentido, de eso no tenía ninguna duda. una repentina ráfaga de viento seguida por más lluvia solo terminó de confirmarlo.
‘ encantador lugar. ’ la ironía es imposible de ocultar en su voz. ‘ ¿es habitual que se vea como el fin del mundo por aquí? ’ pregunta a la persona a su lado, sin apartar la vista del exterior.
sonríe suavemente con el repiqueteo de la lluvia y ver como caen sin parar le hacía poner de buen humor al sentirse más relajada a pesar de todo. arranca la vista del ventanal y pestañea confundida, debía ser nuevo por aquí. " no es es para nada habitual, ¿vienes recién llegando? " pregunta curiosa, ladeando la cabeza sutilmente. " llegaste justo cuando se vino una tormenta. ha hecho mucho calor todos estos días, me la he pasado nadando en el mar para soportar los treinta grados todas las semanas. "
"Hay servilletas justo a un lado de la entrada y ahí la alfombra para que limpies tus zapatos antes de entrar, no vayas a manchar todo." avisa a la persona que está por entrar a la panadería. Entendía que tuvieran que refugiarse pero no por eso tendría el triple de trabajo limpiando todo el lodo y agua que llegaran a dejar por su paso.
" oh— muy amable, gracias por avisar. " da pasitos hacia la alfombra y se limpia bien los pies, una y otra vez. agarra unas cuantas servilletas de papel. " ¿para qué son las servilletas? disculpa. " se secó la cara con una, aunque su cabello estaba goteando y era inútil secarse el rostro. " y, por casualidad. no podrías compartirme una galleta o algo. no traje efectivo y tengo mucha hambre. "
acercarse a los negocios de solenne cuando estaba activamente intentando evitar a sus familiares era probablemente la cosa más tonta del mundo, pero sabía que el spa tenía toallas y no quería que haein se enfermara. ' ¿quieres una? ' pregunta a persona que ve que viene entrando al spa, ya que le habían dado tres en vez de dos. ' parece que zeus no tenía ganas de ver a una de las mejores cantantes de nuestra generación cantar, por lo que veo. ' menciona, comenzando a usar una de las toallas para secar el cabello de su hija.
" ¿zeus? que le caiga un rayo a zeus. ¿cómo pudo hacerme esto? era adele. adele. " agita sus manos con las palmas arriba delante de ella para enfatizar su pesar. sus labios permanecen en un mohín. si estuviera a solas estaría llorando sobre su ilusión quebrada. agarra una toalla y le sonríe apenas aunque se siente feliz, su expresiones se niegan a mostrarlo, siente las extremidades pesadas del cansancio y la incomodidad de estar empapada. " muchas gracias. " agarra la toalla y se seca a toquecitos el rostro. al notar a la pequeña, su sonrisa se suaviza al ver la manera en que cuida de ella con tanta gentileza. " alexander, mi salvador otra vez. "
En la tienda de cerámica del centro Yassas.
El estruendo de la cerámica chocando contra el suelo le hace girar el rostro, debiendo abandonar atención de la pieza a medio pintar en sus manos. "Tienes que pagar eso." Con aparente calma señala al jarrón hecho trizas a quien ha llegado a resguardarse de la tormenta.
el ruido del jarrón al estrellarse contra el suelo le arrancó un jadeo. se quedó inmóvil un segundo, con los ojos abiertos y la mirada fija en los pedazos desperdigados frente a ella. desde la oscuridad aparece figura conocida. " sí, claro... lo siento tanto, soy un poco torpe. " confiesa apenada. " ¿puede ser con tarjeta? no traigo ni un euro encima. " es más, levanta su minibolso dispuesta a buscar su billetera hasta que recuerda de que las maquinas no funcionan sin electricidad. " olvídalo, tendrá que ser otro día. " se puso en cuclillas para empezar a recoger los pedazos de cerámica regados por el piso. " ¿tienes linterna? alguien se va a lastimar. y tendré que pagar la cuenta de hospital de alguien también. lo único que le faltaría a esta noche desgraciada. "
( 📍 ) refugiado en la panadería glyko, cerca de las tres de la tarde.
observando por los ventanales la lluvia caer sin parar, no hace más que replantearse cada decisión que lo llevó a esa isla. ¿acaso había tormentas con frecuencia? ¿todos los negocios tenían tantas goteras? ¿dónde podía conseguir ropa seca? su nuevo sombrero no le sirvió de mucho para evitar empaparse el cabello, y ni hablar del resto de su ropa. " supongo que adele no vendrá, uh " del agobio, frase ni siquiera sale tan burlona como deseaba. " era demasiado bueno para ser verdad. "
en un rincón, está apoyada en la pared, agarrándose los brazos con la mirada perdida. ¿cómo es que la promesa del concierto de su vida había terminado en desastre y con ella encerrada en una panadería? cierra los ojos y respira profundo. cuando escucha la voz del masculino, apenas levanta los parpados. " estoy devastada, adele no querrá volver a helisperos. " lloriquea, haciendo un disimulado puchero. irgue la cabeza un momento. para asentir. " sí... estas cosas sólo pasan en una fanfic escrita por una adolescente. adele ni siquiera está haciendo conciertos o música. helisperos era el elegido, y el sueño murió antes de cumplirse. " deja caer su cabeza suave nuevamente en la pared. " qué tristeza. necesito unos masajes en solenne. "
Empapado de pies a cabeza después de haber cruzado media isla corriendo bajo la lluvia, Cassian irrumpió en el bar entre carcajadas, sacudiéndose apenas el agua del cabello antes de que el improvisado karaoke del dueño captara toda su atención. No necesitó más invitación. Minutos después ya sostenía el micrófono con absoluta seguridad, interpretando "Set Fire to the Rain" de Adele a todo pulmón, gesticulando como si estuviera frente a un estadio lleno. En uno de sus dramáticos pasos hacia atrás, el piso mojado le jugó una mala pasada y resbaló por un segundo, logrando recuperar el equilibrio casi de milagro. "¡Eso también era parte del show!" exclamó entre risas, sin dejar de cantar ni una sola palabra hasta terminar la canción con una reverencia exagerada, recibiendo los aplausos (o las burlas) con exactamente el mismo orgullo. Todavía riéndose de sí mismo, regresó a la mesa donde había dejado su vaso, se sentó tomó el resto de su whisky de un solo trago. "Estuvo impresionante, ¿verdad?" preguntó con total seriedad fingida, pasándose una mano por el cabello completamente mojado. "Seguro Adele está bien preocupada de que le vaya a quitar su trabajo."
aubrielle aplaude de mala gana con una sonrisa que no quiere revelar. aún guarda una espinita en el ojo por lo que sucedió en la tienda, pero no puede negar que le está dando el entretenimiento que esperaba de adele. sus ánimos permanecen por los suelos tras la cancelación de planes y llegada de la tormenta para arruinarle la ilusión de ver a una de sus cantantes favoritas, y a pesar de que, no creía del todo el rumor de que daría un concierto aquí en helisperos, se puso bonita para verla y todo. ahora sólo estaba con ropa húmeda, una falta demasiado corta y material no apto para la lluvia pegado a la piel que le hacía querer arrancarse todo ahí mismo. no hay nada más que desee en este momento que estar en su casa, pero no sería posible, no poseía un automovil aquí y no podía ni llamar un taxi sin señal. cuando el contrario resbala en medio de su circo, es cuando suelta una carcajada con ganas. cuando el pelinegro se acerca, quita la vista y agarrar su piña colada, bebiendo del sorbete mientras agita una pierna para que su cuerpo entre en calor. " no insultes a mi adele así. no cantas tan mal pero tendrías que volver a nacer para llegarle a los talones a su talento. " se aparta el cabello de los hombros, y asiente con una mueca en los labios como remarcando sus propias palabras. " además, ya no puedes impresionarme con nada. "
🔦 Alrededor de las 7:30 pm en algún lugar de Helisperos
" No son las vacaciones de ensueño que me prometieron " por equivocación se encontraba sosteniendo una linterna, ya que algún isleño sin preguntarle quién era, le encargó que custodiara la entrada en caso que alguien necesite apoyo. " ¿Sabes? Así empiezan muchas películas de terror..." añadió, notando que tenía compañía.
" bueno, esto podría pasarte en cualquier lugar... aunque sea un paraíso griego, helisperos no está excepto de la imprevisibilidad del clima. tal vez zeus está enojado porque no lo invitaron al concierto de adele. " si no fuera por todo el caos que causó la tormenta; cortes de luz, internet, cancelación del concierto. estaría disfrutando de esta lluvia acurrucada en una manta mientras ve series. se abraza a sí misma, intentando aferrarse a la última cuota de positivismo, y calor en su cuerpo. una sonrisita le aparece cuando menciona el genero de terror. aparta vla vista de la lluvia que cae copiosamente detrás del cristal y se detiene a mirarle. " sí, cuando la tormenta empieza, lo mejor está por empezar. sólo nos falta que aparezca el asesino. ¿tienes tus sospechosos? "
En cuanto la coreana deja de reír, puede ver en ella un sinfín de emociones atravesar el par de irises oscuros en cuestión de segundos, y algo posee la escena en particular que evoca en él una risa audible, ignorando la repentina seriedad en su rostro. "¿Cómo así ahora te indignas?" ¿Fue el comentario que hizo? Ni siquiera lo pensó demasiado, tampoco se iba a corregir. "Desde que te burlaste de mí se hizo tu problema también." Sin borrar la sonrisa de su rostro, alza un poco los brazos, notando el escrutinio en su ser. El descaro va por ambas partes, piensa. "Supongo. Nunca te dije mi nombre en primer lugar." Aquello no fue un error, sin embargo, han pasado ya dos semanas en la isla y el esfuerzo por hacerse de conexiones ha sido prácticamente nulo. Supone, también, es momento de cambiar eso sólo un poco. Con mano izquierda en el pecho, extiende diestra en un intento burlón de hacer su presentación más formal. "Theo es más práctico que hombre largo y oscuro." Espera con ello baje la guardia; tampoco tiene interés de ser enemigo de media isla sólo porque se toman sus comentarios a pecho. "Esos gatos comen pescado de los locales, hambre no pasan." Es en la mañana cuando más movimiento existe en el puerto, puede ver a los felinos desde su ventana esperando la comida del día por parte de los pescadores y dueños de negocios; una rutina que, en cuestión de días, fue fácil de aprender. "Sólo trato de ganarme su confianza con un par de premios." Aún así acepta la invitación, tampoco es que tenga mucho por perder ya. Recogiendo las cosas esparcidas sobre la mesa, toma de nuevo las bolsa y se la carga al hombro. "Pero que alma tan caritativa, ¿tienes mascotas en tu casa, o tu vida ajetreada no te lo permite?"
cuando él se ríe, ella se mantiene con el ceño semi fruncido, mirándole con los ojos entrecerrados de falsa rabia. pero le da cierta satisfacción encontrar que hace reír a un hombre tan apático. " me indigno, porque me percibes como un duende del tamaño de elaine. " y hace pausa teatral para ver la reacción del más alto. " pero, no importa... ¿quieres saber como te percibo yo? como largo de los locos addams. " eleva su diestra y estira un brazo hacia arriba como intentando indicar la estatura del personaje. " pero, te pareces mucho, a sweeney todd con tu personalidad toda hosca y oscura. totalmente te imagino cortando la garganta de tus enemigos. " su animo se asoma en sus comisuras curvándose de a poco y el brillito de sus ojos haciéndose más notorio. sólo no quería reírse en caso que terminara ofendiéndole su comparación. " yo sólo reaccioné a una situación muy graciosa. llevo tiempo buscando a esa gata, y mira como la vengo a encontrar, con el colmillo en jamón ajeno. " junta sus manos emocionada con la sonrisa que le ilumina todo el rostro, y que se desvanece tan pronto recuerda que la escurridiza gata naranja salió corriendo con el jamón y ahora quién sabe cuando volverá a encontrarla. hace un mohín, y mira hacía abajo, como si necesitara espacio para pensar si es bueno cambiarle tal apodo. " theo. ¿de theodore o theobaldo? " inclina la cabeza a la izquierda con las cejas casi juntas. " porque hombre largo y oscuro, tiene personalidad. pero theodore le gana. " luego de mirar al cielo como si fuese tema digno de sobre pensar, torna la vista hacia él. " entonces... ¿tu debilidad son los gatos o por qué quieres ganarte su confianza? " deduce, con los ojos como dardos sobre él. " quiero ir a verlos. y uno no puede llegar con las manos vacías. deben estar mejor alimentados que yo comiendo pescadito todos los días. " su sonrisa se vuelve cálida al oírle hablar así de los gatos. " tienes que intentar con pollito, pescado o corazón de res cocido. les encanta, no se olvidarán de ti, y luego tendrás hijos que cuidar. " su mirada cobró vida de inmediato al hablar sobre gatos. " desde niña he tenido muchos animales. en la casa de campo de mis padres hay una granja y un establo, así que, sí, tengo muchos animales. en mi departamento de seúl tengo, un sugar glider, un conejo y dos gatos. " extraña con todo su corazón a sus mascotas, aunque las dejó en buenas manos, le da tristeza hablar de ellos. lo mira y pestañea, esperando que él se dignara a hablar de él ahora. " ¿qué hay de ti? ¿tienes o has tenido mascotas? "
una risa suave escapó de los labios del pelinegro al escucharla y negó apenas con la cabeza, restándole importancia al asunto. ' ha sido un gesto mínimo. ' respondió, pues si pensaba que esto era algo que cualquiera debería hacer. luego esbozó una sonrisa amable y añadió con un ligero toque de humor. ' aunque claro, una dama como tú jamás debería aceptar menos que eso. ' aprovechó el momento para apagar el cigarro, que de cualquier forma ya estaba consumiéndose en los últimos centímetros, y lo dejó en el cenicero más cercano antes de acercarse a la barra. ' dos strawberry basil smash, por favor. ' pidió al bartender, señalándola primero a ella y luego a sí mismo. cuando volvió a girarse hacia su acompañante, apoyó un antebrazo sobre la barra y sonrió. ' nunca lo he probado, pero creo que ésta es una buena oportunidad para hacerlo. ' admitió con sinceridad. hizo una breve pausa antes de tenderle la mano con cordialidad. ' por cierto, soy alexander. mucho gusto. ' presentó simplemente, omitiendo cualquier apellido con la misma naturalidad con la que lo hacía desde que había decidido dejar atrás la vida que alguna vez lo obligó a presentarse por todo lo que representaba su familia antes que por quien era él.
una risa suave se le escapó al escucharle, acompañada de una pequeña inclinación de cabeza. no parecía estar de acuerdo con que aquello fuese un gesto mínimo, pero tampoco iba a discutirle el punto. " ¿ah, sí? " la pregunta salió con una diversión tranquila. sus ojos recorrieron su rostro durante un segundo más de lo necesario antes de que una sonrisa satisfecha se instalara en sus labios. " entonces supongo que tendré que asegurarme de no aceptar menos. " la mirada se deslizó hacia el bartender cuando él pidió dos tragos iguales. volvió a él con las cejas ligeramente alzadas, genuinamente entretenida. " ¿nunca lo has probado? " una sonrisa le suavizó la expresión. " entonces espero que te guste. si no, tendré que recomendarte todos mis favoritos hasta que te guste uno. " tomó la mano que le ofrecía y la estrechó con cordialidad. " aubrielle. mucho gusto, alexander. " repitió su nombre como si quisiera familiarizarse con él, antes de apoyar suavemente una mano sobre la barra. " y tú, ¿eres local o eres otro de esos que llegaron diciendo que solo se quedarían unos días y ahora están intentando descubrir cómo volver a sus vidas normales? "
" ella preguntó y yo respondí, aun así siguió insistiendo. ¿qué esperabas que hiciera? " se defiende, aunque sabe que ha perdido esa batalla. en especial cuando contraria menciona a su hermana de nombre. inclusive si él tuviera la razón, alessandra pondría el grito en el cielo cuando se enterara de que no aceptó uno de los famosos cupones de promoción. no confiaba en que la chica se guardara el secreto. " pues qué mala suerte que no la encontró a ella, ¿no crees? " esboza una fingida sonrisa, aquella que tenía perfectamente ensayada para los clientes testarudos, mientras apoya brazos en mostrador, inclinándose un poquito hacia adelante. " y no tengo problema en que la esperes, si no te importa hacerme compañía y dormir entre las verduras después de que cierre " expresa en tonito burlón, arqueando ligeramente sus cejas. " su turno empieza hasta mañana. apuesto a que se alegrará de que la recibas aquí dentro, así eres su primera clienta del día " suponía que eran amigas, lo cual solo lo incitaba a molestarla más. después de todo, alessa estaría furiosa con él de una forma u otra.
una vez más calma, deshace el firme agarre de sus brazos cruzados sobre su pecho. " la gente a esa edad es terca. por favor, ten un poco más de paciencia. pero.... " cierra los ojos y menea la cabeza. " olvídalo. " rueda los ojos, no le gustan los conflictos y seguir avivando el fuego no es lo suyo. así que, prefiere calmar las aguas. " lo es. deberías preguntarle a alessandra si los acepta, y si no los acepta, tiene una excusa de que su jefa no acepta cupones. " encoge un hombro. sólo sabe que alessandra es más comprensiva que él, y seguramente los aceptaría. le lanza una mirada fulminante, desencajando sutilmente la barbilla. " ahora que lo pienso mejor, preferiría... " masticar ajo crudo a quedarse a esperar, piensa. se detuvo de decir lo que quería decir, pues no quería ser grosera. por lo que una sonrisa sardónica se iza delicada y falsamente gentil. " que me atiendas tú. " se acercó a la estantería y apoyó su celular con una foto de una receta de baklava de chocolate y avellanas. " necesito todo esto. lo que tengan. "
" ¿Me ayudarías? Eres un encanto " soltó aliviado y también atento a que no viniera su asistente John para arrebatar la posibilidad de entrar a sus redes sociales, le urgía revisar algo en específico. " No me ha pasado, renté toda una ala para que no estuviera saturado " siguió hablando con el móvil en la mano, esperando que le diera la información. Aunque agradecía el comentario, procurará en el futuro evitar los espacios del hotel llenos de turistas. " Ya me di cuenta, me compraré una sim para evitar problemas, ¿llevas mucho tiempo aquí? " introdujo la contraseña y tras unos segundos de espera, su pantalla pareció revivir, trayendo consigo su buen humor. " Muchas gracias, me has salvado " optó por la sinceridad. El hombre acomodó los lentes de sol y asintió con la cabeza para buscar a la morena con la mirada. " Puedes elegir el lugar que quieras, ¿cuál es tu recomendación del día? Yo te sigo. "
el cumplido no pasa desapercibido para aubrielle, que se queda con una sonrisa suave en los labios. " gracias, y obvio que sí, cuando quieras. " arquea una ceja, entretenida. no escuchaba hablar de tanta opulencia desde la última vez que vio a su padre. " ¿toda una ala? por dios, ahora tengo mucha curiosidad de saber a qué te dedicas. " se le queda observando un momento y, cuando una chispa de recuerdos alcanza su memoria, no logra concebir de quién se trata. es una cara casi familiar. entrecierra apenas los ojos, como si al mirarlo con un poco más de atención pudiera conseguir que el recuerdo terminara de encajar. " llevo un poco más de un mes. " la familiaridad persiste, pero no consigue darle un nombre. termina por abandonar la búsqueda mental con un pequeño movimiento de cabeza, volviendo a concentrarse en él. " me alegra haberte ayudado. " hace una sutil reverencia con la cabeza. " ¿tienes hambre? Conozco buenos restaurantes o heladerías. también podríamos ir a ver animalitos al centro de conservación. aún no he ido y me encantaría. " se le ilumina la mirada al hablar sobre animales. gira el rostro hacia él, expectante. ¿le gustarán los animales? ¿a quién no?
saludo entusiasta lo lleva a arquear ligeramente sus cejas, de nuevo sorprendiéndose por la facilidad y confianza con la que personas en la isla se dirigían a otros. " sí, grandioso... " dudaba que ese fuera el caso, pero si él había terminado de ese lado del mundo, ¿por qué la cantante no? " voy a prestar atención, no quisiera perderme la oportunidad de pedirle un autógrafo " esboza media sonrisa, misma que se ensancha otro poquito ante pregunta. ah, eso tenía más sentido... seguramente se había topado con su gemelo. no deseando entrar en muchos detalles, asiente. " sí, encontré un restaurante donde la señal funciona excelente " phoenix se había quejado por horas de la red, no era muy difícil seguir el papel. " estoy probando otros lugares ahora, no quiero que me veten del local por estar todo el día ahí. "
asiente con una sonrisa esperanzada, ladeando sutilmente el rostro. " amaría encontrármela. ya que no puedo escucharla en concierto, yo también quisiera un autógrafo o una foto por lo menos... iré a dar unas vueltas afuera del hotel a ver si me la encuentro. " bromea, es fan de la cantante, pero no llegaría a tal extremo. " si tú te la encuentras, consigue uno para mi. te pagaré con lo que sea. " duda que necesite dinero por lo que hablaron el otro día, pero todos tienen algo que quieren. asiente lento con lo que le cuenta, y se ríe con el ultimo comentario. " puedes llamarme y te presto mi internet de nuevo. para que no te veten del local. " ríe, subiendo los hombros unos segundos. " ¿ya has ido a conocer más lugares de helisperos? "
"Es maravilloso saberlo, cariño. Me alegra muchísimo que estés disfrutando tus vacaciones". Es la forma en que se expresa de la experiencia y la isla en sí lo que entibia su corazón durante unos segundos. Orgullosa de sus raíces y su tierra, no puede evitar ese sesgo colmado de amor con el que interpreta su propio concepto. Sin embargo, recibir una confirmación tan dulce solo enaltece tal sentir. "¡Deberías cocinar de vez en cuando! Probar una receta griega sencilla por tu cuenta o alguna de tus favoritas personales con nuestros productos. Te garantizo que te deleitarás con el sabor". Sosteniendo con ambas manos su alimento, le da una generosa mordida, deteniéndose a sentir el sabor de la jugosa carne asada y las verduras crujientes, hasta que la mención de su hermano menor hace que el bocado casi se atore a medio camino. Con dificultad traga, la aspereza de la comida haciendo que entrecierre los ojos y alcance su bebida al instante. "No me digas— su servicio al cliente deja demasiado que desear". Un largo sorbo de jugo es lo que necesita y consigue, refrescando así el ardor que experimentó. "Adelante. Puedes contármelo todo sin temor".
no quería chismear sobre su hermano ahora que lo pensaba mejor. se tragó la risa cuando alessandra comentó que su atención al cliente dejaba bastante que desear; exactamente lo que ella había pensado. " solo tiene algo de actitud. " negó con la cabeza, apretando los labios en un intento por no sonreír. " nada grave. solo una situación con unos cupones de descuento. la verdad es que no debí meterme. lo admito. " llevó una mano a su pecho, como si estuviera haciendo una confesión solemne. había tenido tiempo de reflexionar sobre ello y, sí, quizá podría haber dejado que la señora resolviera la situación por sí misma. aunque, en aquel momento, se había sentido demasiado bien defenderla como para arrepentirse realmente. " pero... " hizo una pequeña pausa, desviando la mirada hacia su comida. " no me gustó la forma en que le habló. " sus labios se apretaron en una línea antes de que volviera a mirar a la de aurea cabellera. " y sé que probablemente no era asunto mío. pero la señora solo estaba preguntando si podía utilizar un cupón. no creo que fuera necesario hacerla sentir como si estuviera molestando por intentarlo. " se encogió apenas de hombros, todavía con una expresión tranquila. " así que le pagué el descuento. " una sonrisa pequeña, casi avergonzada, apareció en sus labios. " y luego le dije que debería tratar mejor a sus clientes. —creo que eso fue todo. " otra pausa. " bueno. también le dije que esperaría a que llegara su jefa para comprar algo. " la miró con una expresión de inocencia cuidadosamente fingida. " de todas formas le compré. " ríe, y hace un gesto con la mano como si fuese la gran cosa. " he estado pensando en hacer un pastel. y ahora que lo mencionas, me gustaría aprender a hacer algún plato griego. tal vez deberías venir a visitarme y cocinamos algo. "