Ensayo IV: Nuevas estrategias para las personas con diversidad funcional
Tras haber visto el programa ‘Capacitados’ que mi compañera Alba Espinós colgó en su Tumblr, el cual os aconsejo, donde los alcaldes de Barcelona y Ávila se ponen en la piel de una persona en silla de ruedas, me gustaría hablar sobre las dificultades que encuentran en su día a día estas personas y de nuevas estrategias que tienen como objetivo la inclusión social, y concretamente, laboral, de este colectivo.
Antes de comenzar, quiero hacer alusión al término ‘Discapacidad’ que se emplea durante todo el programa.
La ‘Discapacidad’, según la OMS es ‘aquel término general que abarca las deficiencias, limitaciones de la actividad y restricciones de la participación’. Pero éste, desde mi punto de vista, tiene una connotación claramente negativa. Citaré las palabras que nos comunica en el vídeo, el Alcalde de Ávila, Miguel Ángel García Nieto, las cuales me parecen muy oportunas en relación a esto: ‘Ya no hablamos de personas con discapacidades, sino de personas con capacidades diferentes ¿Quién le dice a usted que Jesús no es más capaz que yo en muchas cosas? Estoy seguro. Por tanto, ¿quiere eso decir que yo soy una persona discapacitada respecto a Jesús en ciertas cosas? Porque entonces tan discapacitado soy yo como él’.
Estoy completamente de acuerdo con esta afirmación que hace García Nieto. El prefijo ‘dis-’ es una negación que acompaña a sustantivos. Por lo tanto, ¿porqué ‘no-capacidad’ debe hacer alusión a personas con deficiencias y limitaciones de la actividad en el día a día? ¿están menos capacitados/as para realizar tareas cotidianas que otras personas que no tienen dichas limitaciones? No lo creo así.
Por ello, y al igual que desde los años 80 se ha ido cambiando la acepción del término (minusválido, discapacitado...), es el momento de aplicar uno nuevo: ‘Diversidad funcional’. Es evidente que el cambio debe darse desde la raíz, desde la sociedad, desde la forma de pensar que tiene la gente... Pero como eso no podemos cambiarlo de forma radical, utilizar este nuevo término es un forma de ir paso a paso, para poder progresar y que las personas con diversidad funcional, del tipo que sea, consigan la igualdad de oportunidades por la que día a día luchan.
Fuente: Web Asociación Solcom
Para continuar, una vez aclarado el término con el que me referiré a este colectivo durante el ensayo, diré que en el vídeo se observan sobre todo, las barreras arquitectónicas de las ciudades donde éste está grabado. Algo que es realmente importante porque si éstas no existiesen, facilitaría mucho más la vida de personas con diversidad funcional. Aunque creo que es un aspecto, que si de verdad se pusiese interés en ello, se podría solucionar poco a poco, invirtiendo dinero, cambiando las infraestructuras para acondicionar todos los espacios. Lo que veo más complicado es cambiar las actitudes de las personas frente a aquellos/as que padecen alguna diversidad funcional y por ello, quiero ir un poco más allá y hablar de obstáculos tal y como lo definen las Naciones Unidas.
Fuente: Google imágenes
Los obstáculos son ‘las barreras físicas y actitudes imperantes que impiden la participación en la sociedad. Cuantos mas obstáculos hay, mas discapacitada (literalmente y porque la sociedad se lo impone) se vuelve la persona’.
De esta definición me quedo con ‘las actitudes imperantes que impiden la participación en la sociedad’. Como decía en el párrafo anterior, creo que esas actitudes son mucho más complicadas de cambiar que los aspectos físicos, y por ello, pienso que es oportuno llevar a cabo estrategias para que se de un progreso en la mentalidad de la gente. No son pocas las personas con diversidad funcional en España. Según el INE, son 3.528.221 personas, lo que supone un 9% de la población total española. A mi me parece un número lo suficientemente elevado como para que se le de importancia y se trabaje en la igualdad de oportunidades y el bienestar de todas ellas.
A partir de este punto, voy a centrarme en las personas con diversidad intelectual y sus oportunidades en el mundo laboral. Me centro en esto porque al igual que en el vídeo de ‘Capacitados’ se observa una escena donde uno de los protagonistas dice que no se piensa en ellos como clientes, creo que la sociedad tampoco piensa en las personas con diversidad intelectual como trabajadores/as.
No todos los tipos de diversidad son iguales, y la intelectual requiere de adaptaciones más complejas que otros tipos. Pero un buen comienzo para este colectivo puede ser su inclusión en el mundo laboral.
Cierto es que se han llevado a cabo iniciativas como los Centros Ocupacionales, pero realmente, éstos no responden a su objetivo de normalización, ya que únicamente se relaciona la misma gente con diversidad. De lo que se trata es de que estas personas tengan un trabajo adecuado a sus posibilidades en empresas o entidades comunes.
Este es el aspecto al que quería llegar. Existe una nueva estrategia que ha tenido exitosos resultados. Ésta es el ‘Programa de inserción laboral de las personas con diversidad intelectual mediante programas de empleo con apoyo’.
¿Qué entendemos por empleo con apoyo? ‘Aquella modalidad de empleo de personas con diversidad encaminado a que éstas puedan acceder, mantenerse y promocionarse en una empresa ordinaria en el mercado de trabajo abierto, con los apoyos profesionales y materiales que sean necesarios, ya sean éstos requeridos de forma puntual o permanente’.
Para que nos entendamos mejor. Este programa pretende preparar a personas con diversidad intelectual para que puedan incorporarse al mercado laboral. Para ello elaboran un perfil profesiográfico de los/las alumnos/as relacionado con los intereses y capacidades de éstos/as, adecuado al perfil de las empresas que realizan la demanda. Así, conocen las carencias formativas existentes y establecen un programa de estudios adecuado. A partir de ahí, proporcionan una formación durante dos años en un contexto universitario con el objetivo de preparar a los/as estudiantes para tener un futuro laboral. Cuando esta formación acaba, se les ayuda a buscar empleo y se les realiza un seguimiento en su puesto de trabajo.
Desde mi punto de vista, la clave de este programa, a parte de sus resultados que luego comentaré, es el hecho de que se lleve a cabo en una universidad. Allí se relacionan con estudiantes de otras carreras, ocupan las cafeterías como uno/a más, hablan con los/as profesores/as propios y de otras titulaciones... En definitiva, no se sienten desplazados/as. Esto es algo que al acabar de investigar este programa, los/as mismos/as alumnos/as comunicaban. Apuntaban frases como ‘Me han cambiado mucho estos meses en la Facultad, salgo más’, ‘Me lo paso muy bien con la gente de la universidad’ o ‘Estoy orgulloso de estar en la universidad, la idea es estupenda, me encanta este sitio’.
Además de esto, tanto los/as profesionales como los/as alumnos/as que participaban en el programa, los/as cuales no tenían diversidad, apuntaban que les había cambiado el concepto sobre este colectivo. Otro gran resultado fue el hecho de que las expectativas personales y profesionales de los/las estudiantes con diversidad habían mejorado, al igual que lo hizo su autoconcepto. Para que conozcáis más resultados, si os interesa, o toda la investigación y el programa, os dejo el enlace de éste aquí.
Puedo concluir diciendo que este programa me parece muy interesante porque beneficia a todos/as. Los/as alumnos/as tienen una motivación adicional y el resto de participantes cambian sus percepciones y actitudes hacia las personas con diversidad intelectual. Por lo tanto, esto puede conllevar ese cambio de actitudes para que se dejen atrás los obstáculos que definen las Naciones Unidas.
El programa en general tiene ideas estupendas para poder introducir a las personas con diversidad intelectual en el mercado laboral, y se deberían llevar a cabo más estrategias como ésta para ir propiciando un progreso, aunque paulatino, en este ámbito y para este colectivo.
Por último, es importante recordar los términos. Vamos a empezar a valorar las capacidades de todas aquellas personas que tienen algún tipo de limitación o deficiencia dejando de llamarles ‘discapacitados/as’ y empleando este nuevo término: ‘diversidad funcional’.
Y como apunte, os invito a ver, además del citado al principio, otros programas de 'Capacitados', los cuales son muy interesantes, ya que personas de diferentes ámbitos como el artístico o del deporte se ponen en la piel de personas con diferentes tipos de diversidad funcional. Podéis encontrarlos aquí.
Fuente: Google Imágenes
BIBLIOGRAFÍA:
- Del Pilar Santos Pita, M., Millán Vázque de la Torre, G. (2008) ‘Discapacidad y accesibilidad: la lucha por la plena integración’ Revista de Fomento social 63, 275-288.
- Egido Gálvez, I., Cerrillo Martín, R., Camina Durantes, A. (2009) ‘La inclusión social y laboral de las personas con discapacidad intelectual mediante los programas de empleo con apoyo. Un reto para la orientación’. REOP. Vol. 20, nº 2.
- Hermida Ayala, L. A., Mateos Borregón, L., Olalla Vizcaino, B. (2010) ‘Cuando las deficiencias se convierten en discapacidad’. Revista de Ciencias Sociales. Prisma Social nº 5.
- Web: Asociación Solcom






