¡Vivan los Reyes Católicos! Y...fin
Entonces, como el Juez no pudo obtener ninguna respuesta satisfactoria del pueblo en general, decide volver con los Reyes Católicos para avisarles y dejar la decisión en sus manos: castigar o perdonar a la villa entera. Los Reyes, que prefieren ser sabios al recién haber adquirido el trono, deciden perdonar a Fuenteovejuna, e incorporan la villa a la corona hasta el día en que la herede otro comendador. Con esto culmina esta maravillosa obra, que, a pesar de ser corta, tiene una magnífica profundidad y, además, en cualquier época o lugar que se lea será comprendida a la perfección por los lectores, pues el poder político debe ser usado con sabiduría y no con egoísmo.










