Tú.
Dicen que las cosas de color amarillo levantan el ánimo, no solo por el hecho de que estés pasando por un mal momento, sino también porque el momento dure para siempre, para decirte que siempre voy a estar contigo, siempre te voy a cuidar, a proteger, desde el Sol en primavera, hasta los copos en invierno.
En palabras de mi abuela que siempre me decía “regala vida” te dejo todo lo bueno de mí, guárdalo, de lo malo yo aprendo para hacerlo cada vez mejor, y lo peor lo dejo afuera. Lo que verdaderamente disfrutas, cáptalo y úsalo siempre. Con verte me quedo, con olerte me tranquilizo, con hablarte, vivo.
Me gustan las estrellas porque brillan, pero no por mí, brillan por ti. Sabes hacer cada cosa tan bien, que con solo tocarlas son perfectas. Iluminas cada de mis 5 sentidos, el tacto para sentir como late el corazón cada vez que te tengo cerca, el olfato para percibir cuando llegas a mí, el gusto para probar cada parte dulce de tu ser, el oído para escucharte cada vez que me necesitas y la vista, porque cada día te ves más hermosa.
Te escribiría todos los poemas del mundo, te dedicaría todas las canciones románticas del mundo pero no cabrían en mi pequeña memoria, no solo para recitarte, para cantarte también. Cruzaría los montes, los ríos, los valles por irte a encontrar, como dice la canción y hasta que te tome, nunca soltarte. Por ti me desangraría, tomaría mi vida y te la compartiría.
Voy a tomar todas las pequeñas cosas del mundo y llamarlas de una sola forma, un secreto para ti, para mí, es mi momento de hacerte sentir tan feliz, como nunca lo habías estado. Voy a alegrarte hasta que las risas se me acaben y hasta que pueda dejar de respirar.
Te ves hermosa cada vez que caminas, hablas y suspiras, se vuelve algo hermoso dentro de ti, te amaría hasta que el tiempo dejara de correr. Te digo que te amo hasta por los codos; “Me avisas cuando llegues a casa”, “te voy a llevar a las nieves de yogurt de sabores, te van a gustar”, “duerme bien”, hasta cuando dormimos de cucharita, te digo que te amo cada vez que te veo, y te trueno un beso en el oído.
Cuando sientas que te falle, bótame para la calle, mientras tanto quiero que sepas que te contemplo en mis metas y no va a terminar, siempre van a durar. Siempre va a ser radiante y amarillo como el Sol “regalando vida” a todo lo que nos gusta. Tú me gustas y es a lo que llamo amarillo.
Oriéntame cada vez que me pierda, viaja conmigo para encontrarnos, cuéntate lo que soy para ti cada vez que te desvaneces, toma el tiempo para liberarte, planea y no aterrices sin mí. Estoy convencido que nos encontramos en un segundo, nos amamos en el siguiente y nos quedamos para siempre.
Esas marquitas que te acomplejan, son las estrellas de mi universo, las que me alumbran cuando navego. ¿Es grande el viento?, eres perfecta como una madre besando a un hijo. No necesitas que te admire o que te aplauda, no necesitas nada, no vengo a completarte porque eres perfecta, mucho que trasciendes el concepto de belleza, tú eres más, tú eres luz, tú eres perfecta. Aunque a veces creas que lo olvido, no es así, me encantas y contigo hasta el fin del mundo.












